+ Falta de voluntad política y de recursos en estados explican las fugas, riñas y venta de drogas, asegura el "ombudsman" nacional.
Nacionales
Milenio.com - 2012-09-25
El ombudsman nacional, Raúl Plascencia, afirmó que en 60 por ciento de los centros penitenciaros del país prevalecen los autogobiernos de bandas del crimen organizado y en algunos, como en Piedras Negras, no se permite la entrada a visitadores de la CNDH, además de que persisten las áreas de tortura de presos o “apandos”.
Al presentar el Diagnóstico Nacional de Supervisión Carcelaria Penitenciaria, indicó que el sistema penitenciario se encuentra reprobado, pues de una calificación de 7.6 obtenida el año pasado bajó a 5 por falta de voluntad política y recursos para corregir la problemática que viven. Esa crisis es el origen de fugas masivas, riñas, venta de droga en el interior de los penales y homicidios.
Dijo que los funcionarios de la CNDH lograron ingresar a algunos centros penitenciarios, pero no se recorrieron en su totalidad, y se argumentó que los “internos tenían las llaves de los candados, aunado al hecho de que se impedía la visibilidad de las celdas, mediante el empleo de cartones y cobijas”.
También se enfrentó la resistencia de personal de seguridad para acompañar a los integrantes de la CNDH en sus recorridos. En la mayoría de las visitas hubo desinterés de directivos y autoridades de los centros para realizar encuestas con los internos.
El presidente de la CNDH, Raúl Plascencia, afirmó que las condiciones de gobernabilidad en las cárceles son debilitadas por el autogobierno y cogobierno, donde el control de la seguridad, las actividades y los servicios son ejercidos por grupos de internos, y destacó que de los 100 penales visitados, en 60 se encontró este problema.
Asimismo, se detectaron privilegios para reos, presencia de objetos y sustancias prohibidas, prostitución, grupos o personas que ejercen violencia o control sobre el resto de la población y cobros indebidos para la protección personal.
El organismo señaló también que la sobrepoblación y el hacinamiento es una constante en los centros visitados. La mayoría carece de programas y acciones para la prevención y atención de incidentes violentos.
Precisó que de 2010 a la fecha la CNDH documentó 14 fugas, en las cuales se evadieron 521 internos, además de 75 riñas, las cuales dejaron un saldo de 352 fallecidos, y dos motines, con saldo de dos muertos y 32 lesionados.
Los penales que presentan las situaciones más preocupantes son: Nayarit, con una calificación de 4.57; Tabasco, con 4.86; Guerrero, con 5.13; Oaxaca, con 5.15; Coahuila, con 5.21; Quintana Roo, con 5.44; Nuevo León, con 5.77; Tamaulipas, con 5.88; Estado de México, con 5.89 y Distrito Federal, con 5.99.
Los tres mejor calificados son Aguascalientes, con 8.47; Guanajuato, con 7.89, y Tlaxcala, con 7.8.
Sobre la práctica de la tortura, Plascencia señaló que la corrupción y el autogobierno generan casos de maltratos realizados por grupos de internos y custodios que golpean con objetos, pies y puños a los internos, incluso han generarles la muerte.
En los centros, puntualizó, también operan zonas de aislamiento “apando”, que son lugares de tortura, donde las personas no pueden estar de pie.
El funcionario consideró que las últimas fugas masivas pudieron evitarse, pero que las condiciones actuales de los penales son un riesgo para que éstas se repitan.
El presidente de la CNDH manifestó también su preocupación por la condición de los alimentos que se proporcionan a los internos, ya que no cuentan con los requerimientos mínimos de higiene, lo que obliga a los familiares a llevarles comida o conseguir recursos para que la adquieran adentro de prisión.
Dijo que en algunos dormitorios corren aguas negras, resultado del estado de deterioro en el que se encuentran las instalaciones hidráulicas, eléctricas y sanitarias de los centros.
Claves
Deficiencias
- Los centros penitenciarios mexicanos tienen una capacidad total de 189 mil 397 lugares, pero la población total es de 238 mil 269, es decir, que hay una sobrepoblación de 48 mil 872.
- De la población penitenciaria del país, que ha ido aumentado en los últimos siete años, hay 225 mil 768 hombres y 11 mil 172 mujeres.
- La Comisión Nacional de Derechos Humanos señaló que faltan programas para la prevención de adicciones y desintoxicación voluntaria de los internos en la mayoría de los centros penitenciarias, así como una deficiente atención sicológica.