La Visión del Ayer

2011-11-30

Ciertamente hubo una época en la historia de México en donde los jóvenes soñaban con ser presidentes, diputados, incluso habían unos que soñaban con cambiar la historia de su país.

En las preparatorias podíamos apreciar concursos de oratoria, poesía, ensayos. Alumnos, que siendo niños todavía empezaban a prepararse para lo que en un futuro podían aspirar, y así de esta forma surgieron jóvenes que hoy son nuestros gobernantes, que tuvieron la oportunidad no sólo de aspirar a una carrera política, sino incluso de irse a estudiar a Francia como lo hiciera el ex gobernador Fidel Herrera Beltran, o a Yale como lo hizo Ernesto Zedillo entre otros muchos hombres que han marcado la historia de nuestro país; esto no hubiera sido posible si ellos a su vez no hubieran contado con el apoyo de hombres como el ex presidente Luis Echeverria quien logró un acercamiento con los jóvenes universitarios, aumentando el presupuesto destinado a la UNAM, empleando a la gran cantidad de egresados en los 60`s; sin embargo, desde hace más de dos décadas las universidades se han vuelto casi inaccesible para los jóvenes, no sólo porque no cuentan con la preparación para pasar los exámenes de admisión, si no porque ni siquiera cuentan con los recursos si quiera para terminar la preparatoria.

En un México en donde todavía hay jóvenes que tienen ambiciones de sobresalir, de ser alguien importante y que no tiene acceso a la universidad, o de competir con jóvenes que hablan inglés, francés y que tienen maestría en Harvard, sin duda alguna el único camino que se les dejó es soñar con ser un delincuente que se hace rico de la noche a la mañana; que se identifican con los narco corridos cantados por todos esos jóvenes que también quieren sobresalir y sentirse importantes, que aspiran a tener un mejor nivel de vida.

Estos jóvenes no han dejado de existir, mentes brillantes que ahora están luchando, no por el crecimiento de un país, si no por subsistir en un país que no les dejo otra opción más que el camino de la violencia.

Nuestros gobernantes pueden seguir invirtiendo en seguridad, pero al final de esta guerra sin tregua, en donde siguen creciendo niños que el día de mañana no tiene opciones para salir adelante, el resultado seguirá siendo el mismo fracaso al que se esta enfrentando el gobierno mexicano el día de hoy.