Se instalaron sobre el bulevar Córdoba-Fortín
Incluso convirtieron en un solo carril la circulación de Córdoba hacia Fortín
Tránsito del estado no aplicó el reglamento
Zona Centro
- 2011-07-18
Malestar de conductores provocó la mañana de ayer la instalación del tianguis de autos sobre el bulevar Córdoba-Fortín, luego de que los comerciantes estacionaran sus unidades en ambos carriles, generando una larga fila de vehículos al obstaculizar el tránsito.
Elementos de la delegación de Tránsito de Fortín, e incluso el delegado Enrique Muñoz Sánchez, se vio rebasado por la actitud de los comerciantes, y poco o nada pudo hacer para hacer valer el reglamento que prohíbe estacionarse en ambos carriles del bulevar y solo se concretaron a dar vialidad.
El caos vial inició desde temprana hora, luego de que los dueños de vehículos, decidieran instalarse sobre el bulevar Córdoba-Fortín, luego de que el tianguis Siglo XXI que habitualmente alberga estas unidades, mantiene una controversia con el Ayuntamiento y permanece cerrado.
Ante ello, cientos de propietarios de automóviles, camionetas, y motocicletas, ofertaron sus unidades estacionándolas incluso sobre el arrollo vehicular que lleva de Córdoba a Fortín, ante la complacencia de las autoridades viales que nada pudieron hacer para retirarlos del lugar.
Automovilistas que circulaban por la arteria, y que son ajenos a los acontecimientos, reprobaron la actitud de los comerciantes, ya que al provocar el caos vial, les causaron retrasos para llegar a diversos compromisos que tenían pactados con anterioridad.
El líder de los tianguistas Raymundo Díaz Mota, permanecía a la expectativa de los acontecimientos sin inmutarse de los hechos, y solo vigilaba desde un acceso del tianguis Siglo XXI las labores que llevaban a cabo los oficiales de tránsito, que se vieron rebasados por el constante flujo vehicular.
El tránsito vial se normalizó ya entrada la tarde, luego de que los comerciantes se retiraron del sitio, desconociéndose si la próxima semana volverán a causar molestias a la ciudadanía al estacionarse en lugares prohibidos sin tomar en cuenta los derechos de terceras personas que gozan de las garantías individuales que señala la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos como lo es el libre tránsito.