ALMILINGA: El arte de la pirotecnia en la feria peatonal
Concluyen obra civil y decorado de la iglesia convirtiéndose en el mejor templo católico de la sierra de Tezonapa.
Zona Centro
- 2011-08-09
Con un espectacular concierto de luces que iluminó el cielo veraniego y no es exagerado concluir que trajeron a los mejores artistas de la cohetería poblana para concluir la Feria Patronal de esta comunidad en honor a Santo Domingo de Guzmán.
La festividad inicio con la terminación de la obra civil y decorado del interior y barda perimetral de la iglesia y se convirtió en el mejor templo católico dentro de la jurisdicción de la cuasi parroquia de El Palmar.
El segundo fue la elección de la Reina en la que compitieron seis hermosas jovencitas, saliendo electa Juanayeli Temor Rodríguez por un jurado integrado por ex reinas y personalidades del municipio, entre ellos Magaly Atlahua, Mirtza reina de la Feria de la Caña de Tezonapa 2010, así como Gerardo Ramírez y la señora Adanery Medina, entre otros.
Juanayeli o Juanita Primera es integrante de la familia Saavedra-Amador de Almilinga aunque el domicilio de sus padres se encuentra en Xocuapa.
Tradicionalmente la feria patronal de Santo Domingo de Guzmán se realiza en una sola jornada, en esta ocasión se preparó un programa de 4 días de duración: inició con la presentación de las candidatas, elección de la reina, rodeo, baile popular, juegos tradicionales, mañanitas al Santo Patrón, misa con bautizos y primeras comuniones, paseo del Santo Patrón así como de la reina y la feligresía acompañados por el sacerdote y autoridades de la comunidad y personalidades del lugar,
Al frente de la peregrinación lo encabezó un grupo de “Santiagos” personificando la guerra entre el mal y el bien, esta costumbre nació a raíz de la llegada de los misioneros españoles para evangelizar a los indios utilizaron dramatizaciones de la lucha de los cristianos contra la invasión árabe o moros. Sus vestuarios y máscaras fue del mejor teatro popular, el grupo de danzantes iban acompañados por dos músicos un flautista y un tamborilero.
A pesar de que el poblado cuenta con un bulevar éste fue insuficiente para albergar a más de dos mil asistentes que se congregaron a disfrutar del arte de la pirotecnia, con un castillo de más de 15 metros que altura en la que el estallido de los petardos, fue iluminando de colores el lugar y las bombas el cielo, hubo de todo: rehiletes, estrellas, dos flores que abrían y cerraban sus pétalos, la imagen del santo patrón y su nombre, en cada torre del castillo tenía una imagen diferente una paloma que movía sus alas y un ramo de flores. Siguió con cascadas de luces desde el templo hasta el castillo. Lo más importante es que la población participó con aplausos, porras y toda clase de manifestaciones de aprobación para esta obra artística ni duda cabe.
La mayor parte de espectáculos fueron gratuitos, entre ellos cantantes, imitadores y finalmente el baile popular con una banda que sigue en el gusto de las parejas.