La Iglesia Catolica organiza la fila frente al templete del evento de AMLO
Zona Centro
- 2011-09-21
Miles de católicos se congregaron este miércoles en la iglesia de la Inmaculada Concepción, desde temprana hora, formando enormes filas de varias cuadras, para poder ver unos segundos las prendas de vestir en un maniqupi réplica del fallecido Papa Juan Pablo II.
Aún cuando se cerró la avenida 3, por parte de la Delegación de Tránsito, para el evento, la gry católica prefirió ocupar con sus filas el parque “21 de mayo”, ocupando el área del mítin convocado por Andrés Manuel López Obrador.
Sin embargo, los organizadores manifestaron que no importaba, que finalmente la misma gente que estaba formada ahí, servía para hacer más pública la visita del “Peje”.
Vendedores de cruces, pósters, escapularios, rosarios, fotografías, postales, almohadas y edredones con imágenes de Karol Wijtila, realizaron su “agosto” entre las filas de cristianos ahí formados por horas.
Música del popular cantante y compositor Byron, se escuchaba de fondo musical.
Alguno de los seguidores del Peje, al ver la fila de católicos en el área que ocuparían los amloíastas, manifestaba que “deseaban bloquear el evento, pero pues la misma gente mira que estamos presentes, eso nos sirve, finalmente la religión sigue siendo el opio de las naciones, esa visita no sirve para nada, nosotros estamos tratando de sacar el país de lo que está padeciendo, mientras ellos (señala a la iglesia) solamente visitan ese lugar, se van y las cosas no cambian nada”.
Fervor por las reliquias de Juan Pablo II en Córdoba
Córdoba, Ver.- Con alegría, amor y admiración cientos de cordobeses se aglutinaron en la calle 12 entre avenidas 9 y 9 bis, frente a la iglesia de San José Obrero, cuando aún la oscuridad del amanecer no terminaba por despejarse, para recibir las reliquias de Juan Pablo II. El fervor católico se desbordó conforme pasaron las primeras horas del día tanto en las calles como en la Catedral que lució abarrotada de feligreses del beato Juan Pablo II.
Miradas desesperadas, con el brillo de la ilusión y otros al borde de la lágrima, aguardaban impacientes el arribo del contingente procedente de Veracruz conteniendo las anheladas reliquias papales, siendo hasta las 07:40 horas cuando por fin, los cordobeses visualizaron a la caravana, estallando en júbilo y cantos.
El tema "amigo" que en su momento fue inmortalizado por el cantante brasileño Roberto Carlos, se repitió una y otra vez al paso de la caravana, en tanto que el párroco Jorge Saénz, de la parroquia de San José Obrero junto con otros religiosos y las autoridades municipales encabezadas por el alcalde Franciscio Portilla, recibieron con inusual alegría a las reliquias de Juan Pablo.
Tras incienzar a la caravana y rememorar las bondades y virtudes del beato Juan Pablo II por parte del párroco Jorge Saénz, se inició una multitudinaria marcha desde San José hasta la catedral y en donde el cordón de seguridad fue insuficiente para contener a los cientos de feligreses que con celular en mano grababan cuanto detalle podían, otros, tocaban los cristales de la camioneta y hacían una petición en voz baja, muy en su interior, para la intercesión del beato.
Lo mismo niños, adultos, mujeres y ancianos dirigían sus miradas a la imagen inmortalizada de Juan Pablo II, tal y como si éste estuviera vivo, agitaban banderas, flores y globos amarillos y blancos en muestra de admiración, cariño y amor, aún cuando ya no está entre nosotros.
Otros expontáneos desde edificios altos se unían al festejo arrojando globos blancos y amarrillos al paso de la caravana, unos más pétalos de rosas blancas y flores completas, mientras al frente, una banda de marcha entonada la canción "amigo", la cual dedicó el pueblo mexicano a Juan Pablo Segundo en su primera visita al país.
La caminata de menos de una hora fue sumando adeptos hasta llegar a la Catedral, en donde cientos más de feligreses ya la abarrotaban en espera de las reliquias junto con el obispo Eduardo Patiño Leal.
Su recibimiento fue bajo un gran júbilo de los feligreses que lo mismo aplaudían, cantaban, oraban o simplemente lloraban al recordar al Papa mexicano, a quien desde el fondo de su corazon le pedían por México, por Córdoba o por la salud de sus familias.
Los tumultos entre la prensa, los policías asignados para la custodia de las reliquias y el personal de apoyo de la Diócesis de Córdoba para esta recepción, no se hicieron esperar, por lo que lo mismo se dieron empujones que algunos pisotones que no pasaron a más.
Mientras que al interior de la Catedral, los miles de feligreses copaban el mínimo espacio para garantizar que vería las reliquias, poco a poco, los devotos de Juan Pablo II, tuvieron la oportunidad, al menos durante unos segundos, de estar tan cerca de él, como si estuviera vivo.
Mujeres, principalmente, estallaban en llanto ante la figura representativa del Papa Juan Pablo II, pues el deseo de obtener un milagro era demasiado grande, ante la aflicción que existe en sus corazones.
Muestras de gran fervor llevaron a los feligreses a besar la caja de cristal, a tallar recuerdos, imágenes, cristos, veladoras y demás artículos que consideraban importantes para tener en casa la presencia de Juan Pablo II