Mucha gente celebró el “Halloween” o “Noche de brujas”, el pasado 31 de octubre, al igual que mucha gente recordó a sus difuntos, los pasados 1 y 2 de noviembre, tradición conocida como “Día de muertos”. Sin embargo, pocos saben el origen de ambas festividades, y lo que siginica cada una de ellas.
El Origen del Halloween, se da hace aproximadamente 300 años antes del nacimiento de Cristo, con los Celtas que vivieron en las Islas Británicas, Escandinavia, y Europa Occidental, cuyos usos y costumbres fueron controlados por una sociedad de sacerdotes llamada los druidas. Ellos adoraban y servían a Samhain, dios de la muerte, y cada 31 de octubre celebraban la víspera del año nuevo céltico y llevaban con ellos un nabo grande, el cual habían ahuecado en el interior con una cara tallada en el frente, para representar el espíritu del que recibían su poder y conocimiento.
Cuando estas prácticas llegaron a Estados Unidos en los siglos 18 y 19, los colonizadores hallaron que los nabos no eran tan grandes, así que los substituyeron por calabazas. Desde entonces a esta figura tan representativa del Halloween se le llamó "Jack, el que vive en la linterna" y después vino a ser "Jack-O-Lantern" o La Linterna de Jack. La fiesta de Halloween, conocida también cono “Noche de Brujas”, el día de hoy es celebrada oficialmente por los satanistas, ocultistas, y adoradores del diablo como la víspera del año nuevo de la brujería. El mismo Antón Lavey, autor de la "biblia satánica" y sacerdote alto de la iglesia de satán, dice que hay tres días sumamente importantes para todo satanista y el día más importante de todos es HALLOWEEN. La iglesia satánica asume como suya esta fiesta.
Desde el 5 de septiembre hasta el 9 de noviembre la iglesia satánica cumple las siguientes celebraciones, que se mezclan y aplican a los festejos del halloween y día de muertos: Ayunan para buscar la voluntad de satanás; Ritual para maldecir el cuerpo de Cristo; Reflexión, disciplina, ayunos y mantras; Maldicen a los integrantes de los grupos musicales y de artistas; Ordenan a los ministros del rock, músicos, "managers", promotores, etc. involucrados en el satanismo; se bautizan con agua de alcantarilla, sangre de niños y de adultos sacrificados, entre otras prácticas.
El 31 de octubre hacen la inscripción en el libro del macho cabrío, y comienza para ellos el año satánico; se invoca el poder total de Belcebú, Nostradamus y otros demonios. También, es la víspera del Año Nuevo para la brujería. La enciclopedia del "Libro del mundo de lo oculto" dice que es el principio de todo lo "frío, oscuro y muerto". Cuando usted envía a sus niños a pedir trato/dulce o travesura, a pedir "calaverita" o Halloween, usted realmente les está enviando a festejar todo lo frío, oscuro, y muerto, en el mismo contexto satánico y oculto. Según la enciclopedia de Collier, "el tema de la celebración de las fiestas modernas de Halloween, viene de las viejas festividades druidas y los festivales romanos en el honor de Pomona, diosa de la fruta, que fueron llevados de la Gran Bretaña durante la ocupación romana”.
No hay nada de inocente en disfrazar a tus hijos de brujas, diablos, fantasmas, calabazas, etc; ni tampoco de hacer dibujos alusivos, o poner adornos que tengan que ver con esa fiesta, pues de manera indirecta se está participando, IMITANDO algo que solo traerá cosas negativas a quien los haga. Sobre todo si se dicen creyentes de un Dios del que habla lo que se conoce como “La Palabra de Dios”.
El origen del “Día de muertos”, nos dice que en la cultura azteca, existía un festival cerca del inicio del mes de agosto, presidido por la diosa Mictecacíhualt, conocida como "La Dama de la Muerte", y su esposo Mictlantecuhtli, “El dios del inframundo, de la tierra de los muertos”, en el cual se honraba a los espíritus de los fallecidos. En los siglos XV y XVI los conquistadores españoles en su intento de evangelizar a los nativos hicieron coincidir su celebración de los fieles de Difuntos con el festival mesoamericano originándose así el actual “Día de muertos” que combina en gran medida prácticas y símbolos de origen pagano con otros de origen católico cristiano.
Nuestros antepasados, hace más de tres mil años durante la época prehispánica, ponían ofrendas que bien podían ser un homenaje, un presente, o el ofrecimiento de un sacrificio a los que ya habían fallecido. Los muertos que no eran elegidos para habitar en los otros “paraísos”, iban al Mictlan (lugar de los muertos), o mundo inferior. En el reinaba el dios Mictlantecuhtli y la diosa Mictlancihuatl, que muchos asocian hoy con “La Catrina”, personaje creado por el caricaturista José Guadalupe Posada antes de la Revolución Mexicana.
“Cuando llegaron a América los españoles en el siglo XVI trajeron sus propias celebraciones del Día de Muertos cristianas y europeas, donde se recordaba a los muertos en el día de todos los santos. al convertir a los nativos del nuevo mundo se dio lugar a un sincretismo que mezcló las tradiciones europeas y prehispánicas, haciendo coincidir las festividades católicas del día de todos los santos y todas las almas con el festival similar mesoamericano, creando el actual día de muertos”.
http://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_de_Muertos#Transformaci.C3.B3n_del_ritual
Todo esto suena fantástico. Que los seres queridos que ya murieron regresan estos dos días, “con permiso de San Pedro” (el apóstol) para venir de donde están, a la tierra de los vivos y luego regresar. Sin embargo se pasa por alto que esta tradición contradice lo que dice la Biblia, pues Lucas 16, en sus versos 19 al 31, habla acerca de dos hombres: un rico que siempre tenía todo y comía lo que quería, y de Lázaro, cubierto de llagas, que estaba tendido a la puerta del rico y que comía las migajas que caían de la mesa de primero. Ambos mueren, pero mientras Lázaro fue llevado por los ángeles al cielo junto a Abraham, el rico fue llevado al infierno y era atormentado.
Abraham le dice al rico que hay un abismo entre él y Lázaro que impide que crucen del cielo al infierno y viceversa, es decir no pueden salir de ahí por ningún motivo. Entonces el rico pide a Abraham que envíe a alguien a la tierra para que su padre y hermanos supieran que el infierno era real y no fueran a terminar ahí como le sucedió a el, pero le responde que no pues tienen a Moisés y los profetas, y que aunque resucite uno de entre los muertos, no se convencerán.
Con esto se confirma que los muertos no pueden salir de donde están. ellos no pueden venir a la tierra como mucha gente lo cree. Entonces ¿qué seres son los que realmente vienen y se pueden hacer pasar por los difuntos? Respuesta, LOS DEMONIOS. Segunda de Corintios 11:14 dice “Y no hay que maravillarse, pues si SATANÁS SE DISFRAZA DE ÁNGEL DE LUZ”, o sea que por eso se puede hacer pasar el o sus demonios por cualquier cosa, incluido personas fallecidas.
De hecho, la hojaldra o pan de muerto representa una tumba, que encima tiene los huesos y la “bola” en la parte alta es el cráneo. Para muchos suena esto exagerado y religioso, sin embargo a Dios no agrada de esto. Es irrefutable lo que dice su palabra.
En Deuteronomio 18, versos 9 al 13, Dios nos dice que no imitemos las costumbres de lo que el considera perverso, y remarca –entre otras cosas- que no se halle a nadie que se dedique a supersticiones o consulte los espíritus; o quien pregunte a los muertos. Porque Yavé (Dios) aborrece a los que se dedican a todo esto. Esta es la realidad del Halloween y del Día de muertos, pero la decisión final de creerlo o no es individual. (* Versión: Biblia Católica Latinoamericana).