Con valentía y tenacidad, Miriam superó problema en su columna

* Fue la primera paciente del sur de Veracruz en someterse a la elongación ósea para corregir su escoliosis * No hay cómo pagarles la sonrisa de mi hija, la calidad de vida que tendrá después de este tratamiento y que sus planes de vida puedan seguir adelante, comentó su padre

Zona Centro

- 2011-12-19

Miriam Sánchez ha vivido de hospital en hospital desde que tenía 10 años, incluso tuvo que abandonar sus estudios universitarios a sólo tres meses de haber iniciado; con sus padres, visitaron numerosos hospitales, de Veracruz e incluso de otros estados, “pero nunca recibimos alternativas confiables y concretas”; el problema: Miriam sufría escoliosis, una deformación en la columna vertebral que provoca fortísimos dolores de cadera, sin embargo, hoy es la primera paciente en el sur de Veracruz que se sometió a una elongación ósea para corregir su padecimiento.

“El proceso ha sido difícil, sobre todo doloroso para el paciente”, comentó el director del Hospital Regional de José Azueta, José Roberto Valderrama Carillo, un joven médico que a su corta edad realizó, junto con Onassis Jiménez Mosqueda, especialista en traumatología y subespecialista, este complicado procedimiento.

Explicó que la elongación ósea consiste en la corrección de malformaciones congénitas a través de corticotomía para fracturar el hueso en dos partes, separando ligeramente los extremos, permitiendo que nuevo hueso se forme en el espacio.

El señor Silvestre Sánchez, profesor muy querido de la localidad de Villa Azueta y padre de Miriam, habló sobre la odisea que han vivido desde que su hija tenía 10 años de edad y le detectaron la escoliosis.

“Hemos pasado momentos de mucha angustia, la vida de mi hija se estaba viendo truncada, tuvo que dejar sus estudios de enfermería debido a los fuertes dolores de cadera y espalda que le ocasionaba dicha malformación, los doctores nos comentaban que en un futuro sería muy difícil que se embarazara, vivíamos de hospital en hospital buscando una solución que nunca encontramos ni en otro estado”.

Miriam, continuó, estudiaba la carrera de Enfermería en Boca del Río, lamentablemente desde el año pasado las cosas empeoraron un poco más. A sólo tres meses de haber iniciado sus estudios tuvo que dejar la carrera debido a los fuertes dolores de cadera y espalda que le provocaba la dismetría.

“Vivíamos en hospitales buscando una solución, pero nunca recibimos alternativas confiables y concretas tanto de hospitales públicos como privados. Por instrucciones de un médico del puerto de Veracruz nos trasladaron a la ciudad de Puebla a un hospital de tercer nivel, donde seguramente encontraríamos una solución al problema de mi hija, pero tres meses después de haber sido trasladados a Puebla, no se realizó ninguna operación ni tratamiento”, explicó.

Su madre, la señora María de Jesús, comentó que ya era mucho el cansancio físico y el desgaste emocional por el que atravesaba la familia. “Teníamos que buscar toda la ayuda necesaria para darle una mejor vida a nuestra hija, no dudamos ni un segundo en la alternativa de vender la casa para conseguir un poco más de dinero y continuar buscando una solución a su problema”.

Sin embargo, “por instrucciones de personal médico de Sesver de Cosamaloapan, llegamos al hospital de José Azueta, ya que ahí tenían que realizarle una serie de estudios a Miriam. En dicho hospital se nos invita hacerle una valoración por el servicio de traumatología, donde el doctor Onassis Jiménez nos da una alternativa de solución”, colocar un enlongador óseo a nivel de fémur derecho, agregó el padre de la adolescente.

“Me salvaron la vida”, dijo Miriam, sonriente. “Nunca pensé que en mi propio municipio encontraría la ayuda que tanto habíamos buscado. Desde un principio me hablaron de lo difícil que podía llegar a ser el tratamiento, pero no dudaron un segundo en llevar acabo dicho procedimiento en su hospital y en hacernos sentir a mi familia y a mí, seguros de la decisión que estábamos tomando”.

El 20 de agosto se programó la operación, “casi inmediatamente después de realizarse mi valoración en dicho hospital. Desde ese día podría decir que mi vida ha cambiado, ha pasado más de un mes y mi cuerpo ha reaccionado bien al tratamiento, hemos tenido toda la limpieza en las heridas y el dolor ha sido fuerte algunas noches, pero he podido seguir con el tratamiento día con día”, platicó.

Dijo que el proceso será largo, “pues el elongador óseo estará en mi pierna de cuatro a seis meses. Las indicaciones son reposo y mucha limpieza en las heridas, pero “ya regresé a la escuela, quiero llegar a ser enfermera, por lo que retomé mis estudios. Poco a poco sé que mi vida será normal”, comentó Miriam.

Su padre, muy contento, agradeció el excelente trabajo realizado en su hija: “No tengo cómo pagarles la ayuda a los médicos del Hospital de Villa Azueta, le cambiaron la vida a mi hija, le han devuelto la sonrisa a su cara”.

Finalmente, el profesor Silvestre refirió: “Mi familia y yo estamos totalmente agradecidos con los servicios y atenciones del Hospital de Villa Azueta. No hay cómo pagarles la sonrisa de mi hija, la calidad de vida que tendrá después de este tratamiento y que sus planes de vida puedan seguir adelante. En especial un agradecimiento al doctor Pablo Anaya, por las facilidades para realizar esta cirugía y la ayuda económica brindada de los Servicios de Salud de Veracruz”.

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