ORIZABA: Sepultan cuerpo sin vida de oficial mayor zoquiteco
* En el Panteón Municipal de Orizaba
Zona Centro
David Alavez Cabra - 2012-01-12
En medio de música de mariachi, llanto y dolor de parte de los seres queridos y amigos que dejó en esta tierra, fue enterrado el cuerpo sin vida de Raúl Jara Flores, quien se desempeñara en últimas fechas como Oficial Mayor del ayuntamiento de Ixtaczoquitlán.
Fue en punto de las 10 de la mañana, cuando el cortejo -que le acompañó-, salió del que fuera domicilio del hoy occiso, cruzando por algunas calles del centro de la cabecera municipal zoquiteca, pasando a un lado del Palacio Municipal y llegar una vez más al recinto católico de la Inmaculada Concepción, donde luego de la homilía, salieron rumbo al boulevard Fernando Gutiérrez Barrios.
Una vez ahí, la mayoría caminando, acompañó la carroza que llevaba los restos mortuorios de quien hace unos meses fuera dirigente de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares-CNOP de esta demarcación, la cual, con el apoyo de elementos de Tránsito Municipal, comandados por el Jefe de Servicios Octavio Alejandro, se enfilaron rumbo al cementerio de la ciudad de Orizaba, cruzando por el trébol de la autopista que conecta con Pluviosilla.
Una vez en territorio orizabeño, el alcalde de Ixtaczoquitlán, Francisco Amador Damián, al lado de su esposa y Presidenta del DIF zoquiteco, Sandra Lilia Mendoza de Amador, parte de su comuna, amigos y familiares, acompañaron caminando en su triste travesía a su viuda, Adriana García Guzmán y su pequeño hijo Raúl Jara García.
En el panteón “Juan de la Luz Enríquez”, ya les esperaba otro grupo de personas, quienes se unieron a quienes desde el municipio zoquiteco arribaron en esta caravana fúnebre, que incluía varios vehículos automotores.
Una vez que el féretro fue introducido al camposanto, y colocado para depositarlo en la que sería la tumba del cuerpo inerte de quien también hace unos días comenzara a participar dentro del Movimiento Territorial de la demarcación zoquiteca, la tristeza en el ambiente acrecentó, sobre todo cuando los familiares más cercanos, como sus padres y hermanos, dedicaran unas palabras al fallecido el pasado domingo 8 de enero por la mañana en una accidente automovilístico.
En este contexto, ni el propio alcalde Amador Damián pudo evitar manifestar su tristeza de perder a quien fuera no solo su trabajador en el ayuntamiento, sino un amigo entrañable, y lo mismo ocurrió con su esposa Sandra Lilia, quien al igual que el edil, derramó sus lágrimas por el dolor del amigo perdido en ese trágico incidente.
Finalmente, Adriana García Guzmán, agradeció a todos el apoyo y cariño manifestado a quien en vida fuera su esposo y padre de su niño, mientras que todos los presentes le manifestaron que esperan que Dios le de a ella y a su padres y hermanos, la fortaleza para salir delante de este lamentable suceso que ha ensombrecido por un tiempo su vida, pero que esperan que pronto nuevamente brille la luz en sus corazones, en especial de su pequeño Raúl.