Marchan feligreses por la Calle Real, y en la Catedral piden al Creador perdonar la enorme ofensa tras el robo del Santísimo con la Hostia Consagrada
Zona Centro
El Mundo de Orizaba - 2012-03-03
“A ti, levanto mis ojos, a ti que habitas en el cielo, a ti levanto mis ojos, porque espero tu misericordia”, oraron anoche por las calles de la ciudad cientos de feligreses en la marcha por la paz, activada tras el robo del Santísimo con la Hostia Consagrada, perpetrado el pasado miércoles del interior de la capilla Monte Carmelo.
El obispo Marcelino Hernández presidió en la Catedral la homilía de desagravio, donde los fieles conmovidos se sumaron al dolor que impera en la comunidad católica de la región.
“No me imagino dónde ha de estar, en un rincón o en un bote de basura... cómo quisiéramos que quienes se lo llevaron lo volvieran a traer a la iglesia y dejaran quizá en la última banca, sin que nadie los viera, pero que nos lo regresen... queremos que nos regresen la Hostia, devuélvannos la alegría... perdón Señor por esto que es tan doloroso”.
Monseñor confirmó, en entrevista previa a la homilía, que todas las capillas de 24 horas en la región serán cerradas por las noches, mientras haya condiciones de inseguridad.
De acuerdo al cronista Armando López Macip, Veracruz ocupa el lugar número 11 en robo de arte sacro; México el primero en América Latina; y en Orizaba desde hace más de 26 años no se había registrado un hurto a la Iglesia Católica.
En Orizaba, según la historia en los años 80’s, dos iglesias fueron víctimas de sacrilegio: la primera fue la parroquia San José de Gracia, saqueada una noche por desconocidos, al llevarse consigo la corona de la Virgen del Rayo y del niño Jesús.
El robo con mayor escándalo e indignación entre la feligresía fue el ocurrido en la iglesia Santa María La Concordia, en donde desconocidos hurtaron la corona de la Virgen y dañaron el lienzo, pero la máxima ofensa fue que defecaron en el altar mayor, agregó el cronista.
En ambos casos la Iglesia realizó un acto de desagravio para combatir las ofensas; los artículos robados fueron hallados por el Ministerio Público; sin embargo, hasta la fecha no han sido regresados a las iglesias.