Se tambalea la desaseada elección interna del PAN en Veracruz celebrada el pasado 19 de febrero para designar sus candidatos al Senado y el gozo del grupo de Miguel Ángel Yunes Linares, que con artimañas temporalmente había hecho ganar a su hijo, Fernando Yunes Márquez, estaría por irse al pozo de la nulidad.
Las impugnaciones presentadas por los precandidatos Julen Rementería y Víctor Alejandro Vázquez Cuevas –quienes en los resultados preliminares quedaron en segundo y tercer lugar respectivamente–, mismas que acompañaron con evidencias de la diversidad de trampas usadas por el grupo promotor de Fernando Yunes Márquez para suplantar la voluntad de la membresía del PAN y sus adherentes, encontraron respaldo en la Comisión Estatal Electoral de ese partido. Este sábado se conoció la resolución de este órgano local que fue enviada a la Comisión Nacional del PAN, donde se detallan y argumentan sus razones para considerar viciada la elección interna al Senado. Durante su sesión extraordinaria, la Comisión Estatal Electoral comprobó 154 irregularidades graves en dicha elección, tanto en la jornada como en el cómputo. Todo el catálogo del fraude electoral se menciona: desde compra y coacción del voto, sustitución ilegal de funcionarios de casillas, destrucción de actas de cómputo hasta relleno de urnas. No faltaron en la elección las boletas clonadas, casillas de votación «fantasmas», actas de cómputo sin la firma de representantes y violencia para obligar a panistas a votar a favor del precandidato Yunes Márquez. Entre otras citan algunos municipios, en los que hubo fraudes de la prehistoria electoral, cuando hasta los muertos votaban, como Emiliano Zapata, donde enviaron 875 boletas y hubo mil 17 votantes, o Filomeno Mata, donde de un padrón de 118 personas registraron mil 303 votantes.
El dictamen de la Comisión Estatal Electoral concluye que «ante las irregularidades advertidas previo y durante la jornada electoral, así como en la sesión de cómputo, no permiten a esta autoridad considerar como válida la declaración de resultados de la jornada electoral».
Dilemas del Panismo
Y aunque el órgano local no tiene facultades para anular la elección, su postura pone en un brete a la dirigencia nacional del PAN, responsable de determinar la validez o no de la misma. Tras el golpe asestado al cuestionado ganador Fernando Yunes Márquez, cuando la nota de la anulación había sido recogida en todos los medios, intentaron aminorar el efecto descalificador, consiguiendo sólo una declaración de José Espina, el presidente de la Comisión de Elecciones del PAN, en la que se limitaba a sostener que dicha comisión aún no se pronunciaba al respecto. Pero deberá hacerlo en breve, y su decisión incidirá inevitablemente en la lucha interna que mantiene la honda división entre los grupos del PAN en Veracruz.
Pero el palo ya estaba dado. La acreditación de los vicios en la elección, corroborados por la Comisión Estatal Electoral, mandó a la lona a Yunes Márquez, ahora sólo para la cuenta de protección. Si la dirigencia nacional no confirma su criterio para anular la elección –por arreglos entre los grupos de poder en el PAN– los impugnadores, Julen Rementería y Víctor Alejandro Vázquez Cuevas, tienen abierta la vía para elevar su inconformidad al Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal, donde el cochinero de la elección jarocha azul difícilmente no sería motivo de anulación.
La protesta de la elección al Senado en Veracruz se suma al paquete de otras entidades –las hay ahora en más de 13 estados– en algunos las decisiones de la cúpula ya han fracturado y causado deserciones de connotados militantes antiguos, como en Nuevo León, donde han desertado los inconformes por el premio al ex alcalde de Monterrey (Fernando Larrazábal va de diputado plurinominal), cuyo hermano vendía quesos y protección a los casinos de la ciudad. La prolongación del conflicto en Veracruz, que se ve irreconciliable, además coloca a la candidata del PAN a la Presidencia, Josefina Vázquez Mota, en un dilema sobre la situación política del panismo en el estado. Tendrá que evaluar las fuerzas y elegir su grupo, más allá de la foto de encuentro no casual que le sacó Yunes Linares para divulgar su aparente reconciliación con ella.
No podrá permanecer Vázquez Mota al margen ante las irregularidades electorales denunciadas por sus aliados en su elección interna Julen Rementería y Vázquez Cuevas, de las que sabe, pues la misma clase de trampas aplicaron (Yunes Linares con Sedesol y Oportunidades), aunque infructuosamente en su contra. ¿Avalará las trampas de los Yunes, o tomará partido por sus aliados en Veracruz?, además si no ganan éstos, en la instancia partidista podrían ganar en el juicio contra el partido en el Tribunal Electoral. Ya se verá qué papel hace Josefina y si tiene o no, ahora que es la candidata, influencia en la dirigencia del partido, o si Calderón aún hace ahí su voluntad, como lo demostró al meter a los suyos en las diez primeras posiciones plurinominales para senadores y diputados. Otro factor que pesa en el PAN es el tiempo. Se le acortan los plazos para reponer los procesos, así que no se descarta que los que anule en los próximos días, los reemplazos podrían ser por dedazo, un método que tampoco garantiza que recobrarán la quebrada unidad por las candidaturas.
¿No que sabías hacer trampas?
Desencajado el joven Fernando Yunes Márquez cuando se enteró de que le movía el tapete la Comisión Estatal Electoral, exhibiendo las evidencias del fraude electoral, dicen que le reclamó al autor de sus días biológicos y políticos: ¿Papá, no que sabías hacer trampas electorales?
Lo cierto es que esa candidatura al Senado para Fernando Yunes Márquez se está cayendo. Terminará de caer, en la Comisión de Elecciones del PAN o en el Trife, pero de que se cae, se cae, apuestan los impugnadores. Cuestión de días.