Con la finalidad de verificar la procedencia lícita de los vehículos que circulan en la región, personal de las delegaciones de Tránsito de Orizaba y Río Blanco emprendieron de manera simultánea una literal ‘cacería’ de motocicletas, en la cual suman 300 unidades detenidas.
Los retenes fueron instalados ayer en Oriente 31, Poniente 7; en Río Blanco, en Camino Nacional, a la altura del campo 21 de Marzo.
Autoridades inmersas de dicho departamento aseguraron que el saldo de los operativos serán dados a conocer, cuando el Secretario de Seguridad Pública dé en fechas posteriores un balance del mismo, pero confirmaron tratarse de acciones propias del operativo ‘Veracruz Seguro’.
Todos los motociclistas con unidades particulares o de empresas fueron revisadas en su documentación y quienes mostraron su regularidad pudieron continuar su camino, y quienes no, les fueron aseguradas sus unidades.
“Esto permitirá detectar motocicletas robadas que son usadas en hechos que perturban la paz y tranquilidad de la población”, acotó el informante.
Los propietarios de motocicletas que son detenidas deben pagar el arrastre y la multa.