La asesinó en el 2006 porque no le prestó $500, cavó una fosa en el patio de su
casa y enterró el cadáver, apoyado por su esposa; en el 2010 descubrieron el crimen
Zona Centro
El Mundo de Orizaba - 2012-03-22
Las autoridades del Tribunal Superior de Justicia en el Estado sentenciaron a 24 años de prisión a Ángel Castillo Castillo y a su esposa Arely Vergara Zárate, por el homicidio de su hermana y cuñada Brenda, respectivamente, en una casa de Campo Grande, de Ixtaczoquitlán.
Los dos presuntos homicidas que se encuentran recluidos en el penal de mediana seguridad de La Toma, en Amatlán de los Reyes, donde ahora tendrán que purgar la condena a la que fue fueron sentenciados.
Durante la declaración que rindió Angel en ese entonces ante el Ministerio Público del sector Sur, aceptó los señalamientos que existen en su contra, el cual manifestó que el pasado 26 de octubre del 2006, a las 7:00 horas, llegó su consanguínea Brenda Castillo a su vivienda en Campo Grande, de Ixtaczoquitlán, la cual trabajaba como mesera en el bar “La Esquinita”.
Abundó que sostuvieron una discusión, porque supuestamente él se había quedado con un billete de $500, de pronto su hermana le propinó una bofetada, por lo que se molestó y la aventó contra la pared y el filo del baño, la cual cayó al suelo y se empezó a convulsionar, por lo que enseguida se apoderó de una pala y le asestó un golpe en la frente.
Refiere que al percatarse de que ya no reaccionaba la dejó recostada sobre el baño durante todo el día y más tarde cavó una fosa en el patio de su casa, donde la sepultó arrojándole arena, escombro y cal, para que nadie se enterara de lo que había pasado.
Indicó que pensó que nadie se enteraría jamás de lo que había pasado, pero posteriormente fue detenido por elementos de la Agencia Veracruzana de Investigaciones, así como su esposa Arely Vergara Zárate, la cual al comparecer también aceptó su participación en esos hechos, quien dijo que ella se encargó de lavar las ropas de su cuñada y ayudó a su esposo Ángel a cavar una fosa de 40 centímetros en el patio de su casa, donde arrojaron el cadáver, sin que nadie se enterara de lo que habían hecho.
Lo cierto es que al tener problemas con su cónyuge, le comunicó en noviembre del 2010 a su madre Arely Gina Isela Vergara Zárate que su marido había matado a su hermana, por lo que decidió denunciarlo ante las autoridades ministeriales y en ese entonces el exsubprocurador de Justicia de la Zona Centro, Mario de Jesús Ramírez Castillo, ordenó que iniciaran las investigaciones, dando como resultado la detención del homicida y de su esposa, los cuales fueron sentenciados a 24 años de prisión, al concluir su proceso.
Fue la fiscal adscrita al Juzgado, Matilde Loyo, quien se los confirmó.