XALAPA: El temazcal, experiencia única de descanso y salud

Baño prehispánico popular de las culturas de Mesoamérica, es un ritual heredado por los antepasados

Zona Centro

COMUNICADO - 2012-06-09

El temazcal es el baño prehispánico popular de las culturas de Mesoamérica, un ritual con fines medicinales y espirituales. La zona de los Tuxtlas y regiones de turismo de aventuras en Veracruz ofrecen a sus visitantes baños de temazcal, una experiencia única de descanso y relajación.

Su nombre proviene del náhuatl (temaz: vapor, calli: casa) y significa “casa de vapor”, ya que el baño se realiza dentro de unas casetas de forma cupular y pequeña dimensión, actualmente llamadas “toritos”, hechas de mantas o pieles sobre varas, en las cuales se introducen piedras porosas previamente calentadas al rojo vivo, sobre las que se vierte una infusión de plantas medicinales.

A través de la historia, su uso ha sido ceremonial y terapéutico; su práctica actual se debe a las diferentes comunidades indígenas de México que preservan esta tradición. En la zona de los Tuxtlas, se puede combinar con un baño de lodo y un masaje; en la zona, se ofrecen temazcales los viernes por la noche.

Para tomarlo, se debe portar ropa cómoda que deje al descubierto la mayor parte de la piel del cuerpo, puesto que en el rito de la armonía es untado el barro o arcilla o el fango mineral. Después de la respectiva explicación, se entra al temazcal sentado o acostado (como se prefiera) para ubicarse a cierta distancia del centro del lugar, donde se encuentran piedras volcánicas incandescentes empapadas de infusiones de hierbas y aceites esenciales que perfuman el ambiente y provocan sensaciones reconfortantes; también se escucha música relajante o se entonan cantos ceremoniales.

Enseguida, el calor rodea el cuerpo, y el vapor hace que el fango o arcilla comience a resbalar lentamente por la piel; la actitud debe ser meditativa, de limpieza y armonía. 25 minutos después, se rocían infusiones en las piedras para renovar el vapor y esperar otros 20 minutos.

Mientras el vapor con los aromas inundan el temazcal, las arcillas permiten exfoliar y penetrar en las células cutáneas infundiendo sus beneficios. A su término, alrededor de 45 minutos, ya en el manantial, con agua fría y cristalina se cierran los poros, en un enjuague de todo el cuerpo, hasta quedar libre del barro, con hidratantes a base de piña y zacate limón.

La arcilla verde proviene de la descomposición de rocas madre cristalizadas, por ejemplo, el granito, que se encuentra en capas de naturaleza sedimentaria, en cuencas de ríos o zonas de arrastre de aguas, acompañado de variados óxidos minerales, entre los cuales, por su cantidad, destacan el hierro, el silicio, el aluminio o el magnesio.

El empleo de la arcilla se conoce desde hace varios milenios. En todas las épocas y continentes se ha utilizado por sus propiedades refrescantes, antiinflamatorias, descongestionantes, absorbentes, calmantes y antibacterianas, por ser uno de los desinfectantes más perfectos y poderosos.

También se puede aplicar fango mineral de la zona de Nanciyaga. Su utilización se considera una modalidad de la fisiatría y, por su poder analgésico sobre articulaciones con procesos inflamatorios crónicos y sus propiedades térmicas, es un agente físico cuyo efecto se produce por el contacto con el lugar en que es aplicado.

La acción de los fangos salinos se conoce empíricamente desde hace por lo menos 25 siglos. En los últimos 15 años, incontables grupos de investigadores han aportado estudios sobre los efectos sistémicos y locales en la piel humana cuando es expuesta a la acción de los fangos salinos.

Después de la toma del baño de temazcal, se sugiere una cena vegetariana muy ligera, para posteriormente retirarse a tomar el descanso del día con una relajación total.

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