ASUNTOS PÚBLICOS: Lavado de pura sangre

Escrito por Eduardo Coronel Chiu

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2012-06-14

De rebote pero fuerte se ha metido en la arena mediática del proceso electoral una operación del departamento de justicia y la agencia anti narcóticos de Estados Unidos (DEA), en la que hace un par de días detuvieron en el estado de Oklahoma a José Treviño Morales, hermano de Miguel (Zeta 40) y Omar (Zeta 42), dos de los mandos superiores de la banda criminal de los Zetas, acusados estos también, pero prófugos, de lavar dinero procedente del narcotráfico en un rancho y la compra de caballos de pura sangre para carreras de un cuarto de milla en la empresa Tremor Enterprises por un valor de 20 millones de dólares.

El marco de las campañas electorales y la disputa por la Presidencia de la República y la renovación del Congreso que ha entrado en la recta final, le ha dado al caso una gran resonancia, con la intervención amañada tanto de algunos medios y actores políticos desde perspectivas partidistas, que buscan retomar conexiones no acreditadas de miembros del PRI con la delincuencia organizada.

El hilo de la red de lavado de dinero de los Zetas, ocupado para el nuevo ataque, es la presunta participación del empresario veracruzano Francisco Colorado Cessa, señalado por la investigación del departamento de justicia como «comprador de paja» o prestanombres de Miguel y Óscar Treviño Morales, y cuya empresa ADT Petro Servicios, contratista de Pemex, es referida como fachada para las actividades de lavado de dinero de la banda criminal, para ocultar y disfrazar la propiedad de los caballos de pura sangre. No obstante que su nombre no aparece en ningún lado en la investigación oficial americana, el periódico Reforma publicó en su edición de ayer una fotografía del ex gobernador Fidel Herrera Beltrán al lado de Francisco Colorado en una cabalgata realizada en Ozuluama, Veracruz en mayo de 2006, y en interiores otra fotografía de este último en un festejo con Juan García, al parecer cuando era secretario de Desarrollo Agropecuario del gobierno de Fidel Herrera. Como si la compañía fuera evidencia de complicidad en actividades delictivas.

Atizando el borrego

La secuela de amplificación no parece casual. Oportunista como suele ser, y derramando el proverbial odio por el ex gobernador, el derrotado candidato del PAN al gobierno de Veracruz en 2010, Miguel Ángel Yunes Linares, cuyo hijo Fernando es candidato del PAN al Senado, no perdió la ocasión de írsele de nuevo a la yugular a Fidel Herrera y por contigüidad al PRI. Aprovechando el espacio de su viejo aliado Javier Vargas, dueño del noticiero de Carmen Aristegui, en la emisión matutina de ayer, Yunes Linares aseguró que Fidel Herrera protegía al empresario Pancho Colorado, quien «financió su campaña y lo siguió financiando después». El señor (Colorado) se dedicaba a lavar dinero de los Zetas, eran empresas ficticias que ganaban muchos contratos obviamente con precios baratos, era lavar dinero. No dejó de mencionar como prueba de protección el conocido episodio de la carrera de caballos en Villarín en 2007, autorizadas no por el Gobierno del Estado, sino por el Gobierno Federal, por medio de la Secretaría de Gobernación, el cual como se recuerda acabó a tiros y muertos entre delincuentes. La conclusión de Yunes es que la implicación de Colorado en la red de lavado de los Zetas constituye prueba de lo que estuvo denunciando durante seis años, su conocida letanía de que Fidel Herrera estaba abriendo las puertas del estado de Veracruz a la delincuencia organizada en general, pero en particular a este grupo, citando además que así lo había dicho también el presidente Calderón. «Hoy se acredita plenamente su participación (de Fidel Herrera) en estos hechos». En apego a la verdad derivada de los hechos y al razonamiento válido (Fidel que se defienda solo de temeraria acusación), ni con malabarismo la conclusión tiene lógica. La investigación del departamento de justicia norteamericano no conecta en ninguna forma, no hay mención alguna del nombre del ex gobernador Fidel Herrera con Francisco Colorado Cessa (el documento fuente de la acusación ante la corte de distrito de Texas aparece en la página web del New York Times).

Colorados y azules

Si de ahondar en investigaciones se trata, la PGR debiera indagar no sólo al ex gobernador de Veracruz, mencionado infinidad de veces en filtraciones periodísticas sin que a la fecha se le haya fincado alguna acusación penal, sino también otras ramificaciones. La empresa de Colorado citada como fachada de lavado de dinero de los Zetas, ADT Petro Servicios, es una contratista habitual de Pemex, y entre 2004 y 2011, es decir, bajo el gobierno panista, se adjudicó al menos 28 contratos, 25 de ellos, de Pemex Exploración, por un monto total de mil 405 millones de pesos. ¿Quién o quiénes del Gobierno Federal lo favorecían con esos contratos, cuando su empresa, sostiene el departamento de justicia de USA, era fachada de lavandería Z?

Asimismo, aunque Miguel Ángel Yunes Linares lo haya omitido deliberadamente, tanto él como el PAN están vinculados a la familia Colorado Cessa. En 2009, Miguel Colorado Cessa –hermano de Francisco– fue candidato del PAN a diputado federal por el distrito de Poza Rica y Yunes Linares lo respaldó e incluso participó con él varios actos de campaña. Su relación data de más atrás, el hermano de Pancho Colorado, Miguel, fue favorecido por Yunes Linares con una notaria cuando éste las repartía como secretario de gobierno de Patricio Chirinos (1992- 1998). ¿Recibió dinero de los Colorado para su campaña a gobernador en 2010 Miguel Ángel Yunes Linares?

Y ya entrados en gastos, se debería de investigar a fondo la responsabilidad del grupo de Yunes Linares en la fuga de Joaquín El Chapo Guzmán en enero de 2001, cuando ellos controlaban el penal de alta seguridad de Puente Grande, Jalisco, de donde El Chapo salió por la puerta grande.

NO COMENZÓ EN VERACRUZ LA INVESTIGACIÓN

La Procuradora General de la República, Maricela Morales, trató de colgarse parte de la medalla del golpe americano a la red de lavado de los Zetas y ayer aseguró que la investigación que llevó al desmantelamiento se originó a partir de que el Ejército detuvo en Veracruz a varios sujetos involucrados con el cártel de los Zetas y agregó que «ahorita estamos en coordinación con los Estados Unidos compartiendo información». Si bien es cierto que a fines de marzo pasado las fuerzas federales entraron al rancho «Flor de María», propiedad de Pancho Colorado en el municipio de Tuxpan, un operativo en el que se reportó la detención de 26 presuntos Zetas, la investigación norteamericana es muy anterior. La relatoría acusatoria del abogado del gobierno americano cita el inicio de la investigación en 2008, además describe al cártel de los Zetas como un grupo que transporta a Estados Unidos cocaína y mariguana y otras sustancias prohibidas, con un valor de millones de dólares, procedentes de Colombia y Venezuela, vía Centroamérica, a través de varias ciudades y «plazas» en México. Ubica su sede en la ciudad de Nuevo Laredo, Tamaulipas, y le atribuye el control en 11 estados de la república; no hay mención alguna al estado de Veracruz; en ninguna parte se indica que por datos provenientes de este estado se haya originado la investigación y tampoco se reconoce la colaboración con las autoridades de México.

Los intereses en juego en la disputa electoral sesgan hoy las investigaciones criminales en México y su cobertura informativa.

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