IXTACZOQUITLÁN: Empresa cementera fue recertificada con “Bandera Blanca”
Por parte de la PROFEPA
Zona Centro
David Alavez Cabra - 2012-06-14
Por séptima ocasión consecutiva, la cementera Holcim-Apasco, empresa cuya planta se ubica este municipio, recibió la recertificación “Bandera Blanca” de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), considerando su cumplimiento como empresa limpia ante la auditoría aplicada por dicha dependencia en 10 a 12 aspectos, como el manejo de residuos y control de emisiones.
Así, con la presencia del Delegado estatal de la PROFEPA en Veracruz, José Eduardo Silva Boglio y del alcalde Francisco Amador Damián, y el Director de la empresa cementera planta Orizaba, Francisco Javier Rocha Quiroz, recibieron el galardón correspondiente, siendo atestiguado por directivos de dicha empresa y funcionarios del ayuntamiento, así como por integrantes de los Centros de Acción Participativa (CAP) de Cumbre de Tuxpango, Buena Vista y Cuautlapan.
En su intervención, Francisco Javier Rocha agradeció el compromiso de las 700 personas que, de manera directa o indirecta laboran para o en la planta, “ubicando a Holcim-Apasco como un ejemplo por su alta productividad y eficiencia; así como por sus excelentes resultados en materia ambiental y por sus programas y acciones de responsabilidad social.
Cabe destacar que, previo a la recepción de la recertificación, Rocha Quiroz dio a conocer la presentación del libro “Monitoreo ecológico de una cantera rehabilitada”, cuya exposición corrió a cargo de Carlos Fragoso, Patricia Rojas, Antonio Ángeles, Gonzalo Castillo, Fernando González, Salvador Gallaga y Benito Juárez, autores (los dos primeros) y coautores, respectivamente.
Dicha obra versa sobre los trabajos realizados para reforestar y darle vida ecológica a la cantera ubicada en la comunidad zoquiteca de Cuautlapan, en cuyas 160 hectáreas se sembraron 211 mil plantas (entre árboles, setos y bambúes) y se logró la creación de un lago artificial.
Al respecto, se hizo referencia a que la cantera fue explotada durante 25 años, siendo iniciados los trabajos de rehabilitación correspondiente en 1994, mismos que han permitido el retorno paulatino pero constante de aves, réptiles, mariposas, hormigas y otro tipo de insectos sobre lo que ya era piedra viva.
LO QUE DEBES DE SABER:
La visión de la empresa Cementos Apasco es una muestra de lo que la legislación ambiental puede hacer. A fines del año 1992 y a principios de 1993, habitantes de la comunidad Buena Vista del municipio de Ixtaczoquitlán enfrentaba diversas presiones por los problemas al ambiente, tanto por el uso de explosivos para la extracción de su materia prima, como por el daño a la flora y a la fauna del lugar, sin olvidar la preocupación de los propios pobladores de la comunidad citada.
Dado que por esos tiempos la empresa sometía ante la Dirección General de Asuntos Ecológicos, dependiente de la Secretaría de Desarrollo Urbano del gobierno estatal su manifestación de impacto ambiental, toda vez que iniciaría la explotación de una nueva cantera, ubicada precisamente en el cerro Buena Vista; las autoridades ambientales aprovecharon para señalar un importante número de condicionantes que debía cumplir la empresa en el momento del aprovechamiento del mencionado cerro de donde extraería la materia prima para la fabricación de cemento.
En esta oportunidad, las autoridades ambientales de los tres niveles de gobierno actuaron de consuno, con el objetivo de aplicar de manera adecuada la normatividad vigente. La empresa, asumiendo cabalmente su obligación y responsabilidad, se impuso, de acuerdo con la autoridad, un programa ambiental único en su género. Contrató especialistas de la Unam y del Instituto de Ecología, A. C., para que la asesoraran en diversas materias: ecología, geología, tratamiento de aguas residuales, recuperación de áreas perturbadas por la explotación de roca caliza, protección civil. La entonces empresa Cementos Apasco, inició el programa y cada tres meses se hacía una evaluación del mismo.
El resultado fue la propuesta de una forma distinta de aprovechamiento del recurso, con estricto apego a la legislación vigente y tratando con el mayor respeto posible al medio ambiente. Si bien el aprovechamiento del cerro Buena Vista traería como consecuencia impactos ambientales, se buscaba que estos llevaran implícitos medidas de mitigación y de restauración.
La inversión de la empresa en el programa representó varios millones de pesos, pero la convirtió en un modelo para este tipo de explotaciones en América Latina y tan es así que filiales de la empresa en otros países mandan a su personal relacionado con protección ambiental a capacitarse a la planta de Ixtaczoquitlán.