Invita Secturc a disfrutar de un recorrido por la ruta Zongolica-Huixtla
+Cuevas, el mayor atractivo de la región serrana
Zona Centro
COMUNICADO - 2012-06-23
Veracruz es uno de los estados con mayor número de bellezas naturales por su óptima ubicación geográfica, mares, playas, reservas naturales, selva y dunas, cada rincón del estado tiene las ofertas necesarias para satisfacer el gusto de todos los paseantes.
Uno de los municipios más admirados por sus inigualables regiones naturales es Zongolica y sus localidades como Huixtla, sitios donde pueden practicarse deportes de aventura o descansar al tiempo que se mantiene un constante contacto con la naturaleza.
Zongolica es un municipio ubicado en la zona centro del estado, en la región llamada de Altas Montañas y posee unos de los paisajes más impresionantes de la República Mexicana que provoca fascinación a los amantes de lo desconocido.
Es una región ideal para practicar deportes como rappel, escala, tirolesa, cañonismo, espeleismo, campismo, bicicleta de montaña, campismo, caminatas y paseos interpretativos.
En Zongolica y en toda la región serrana la mayor parte del atractivo turístico se basa en las cuevas, arcos naturales de más de 180 metros de altura con nacimientos de agua y ríos.
La aventura puede comenzar por la mañana saliendo hacia Zongolica desde Orizaba por una carretera con vistas imponentes, y recorriendo el sinuoso camino se puede admirar la extensión de la sierra desde una altura de mil 800 metros sobre el nivel del mar.
En cada una de estas curvas existe un mirador natural; el amanecer es espectacular y ofrece un paisaje diferente todos los días, los visitantes podrán tomar un desayuno típico en el mercado de Zongolica, para partir a Nepopoalco, bajando la sierra y ascendiendo en el primer mirador del recorrido, el mirador de Cuauhtli, donde se observa toda la parte baja de la sierra, la Hacienda de Coyametla y varias comunidades del municipio; en días claros puede verse la presa Miguel Alemán.
Algunos kilómetros adelante, en las siluetas de los cerros se presenta una figura que aparenta un rostro barbado, unos dicen que de Cristo, muchos aseguran que se trata de los rasgos de un español, sorprendentemente de otro ángulo se aprecia la imagen de un indígena con su penacho; de ahí su nombre, “Dos rostros”.
Descendiendo por una vereda, hacia las entrañas de la tierra, a través de una caverna, llegamos a la Cueva Cotzaloztoc, un paraíso rodeado de formaciones naturales y un río subterráneo, en el que sus cascadas internas producen estruendos conforme las aguas se internan.
Para llegar a la Cueva Las Golondrinas se debe descender a más de 400 metros, con una profundidad de más de 60 metros en vertical; se trata de una gruta de fácil acceso cuya parte superior está adornada con un altar multicolor, normalmente cubierto de flores, dedicado a la Virgen de Guadalupe, en cuyo honor son realizadas fiestas con sones de la región sin faltar una misa religiosa. Cuando las noches son claras, la oquedad permite pasar la noche en su fondo bajo el cielo estrellado, que se recorta a través de su diámetro elíptico de más de 100 metros.
En dirección a Tecamac donde nace el río en el interior de la montaña y se une al Río Moyotempa para desaparecer después en el Boquerón, se puede contemplar una caverna de captación sectorial de agua en el que desembocan ambas afluentes, con un diámetro aproximado de 50 a 60 metros, y sobre ello se observa un puente natural que une a dos cordilleras de abundante vegetación.
La ruta finaliza en Huixtla donde inicia el Río Tonto, grieta espectacular de más de 80 metros de altura en un pórtico adornado de vegetación. En balsa se puede acceder al interior de la montaña y continuar descubriendo maravillas, para después salir y disfrutar de un buen chapuzón.