ASUNTOS PÚBLICOS: Resultados electorales

Escrito por Eduardo Coronel Chiu

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2012-07-03

Aunque el candidato derrotado, Andrés Manuel López Obrador, de la coalición PRD-PT y MC, anunció ayer la reedición de su estrategia de 2006 de la impugnación legal y protesta callejera, los resultados de la elección del pasado domingo, favorables al candidato del PRI-PVEM, Enrique Peña Nieto, se ven irreversibles.

Al margen de la discusión recién surgida acerca de las fallas de cálculo de las encuestas pre electorales y las de salida respecto a los resultados finales, tanto el conteo rápido, tomado de una muestra de siete mil casillas, y sobre todo los datos del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) del Instituto Federal Electoral (IFE), que tiene como fuente la captura de las actas de cómputo, conceden al candidato del PRI a la Presidencia de la República una diferencia importante de votos a favor que aseguran la conformación del triunfo cuando se realice el cómputo legal en los distritos electorales el próximo miércoles.

Si bien no fue una diferencia de dos dígitos, el PREP ayer, con el 98.95% de las actas de cómputo capturadas en el país, registró 18 millones 727 mil 398 votos para Enrique Peña Nieto, el 38.15% de la votación, sobre 15 millones 535 mil 117 para Andrés Manuel López Obrador, el 31.64%, lo que significa una ventaja del primero de 6.51%, equivalente a 3 millones 192 mil 281 votos. Es imposible que el 1.05% de las actas faltantes de computar modifique la tendencia de la elección. No hay milagros en la aritmética electoral. Ya se verá qué tanto varían estos resultados en las sesiones de cómputo distritales y el cauce que sigan las impugnaciones a casillas en el Tribunal Electoral, si hubiera modificaciones no serían relevantes, y ahora muy pocos ahora creen en que hubo fraude como alega de nuevo López Obrador, y menos en que el triunfo de Peña Nieto pudiera ser revocado. Con una diferencia mucho menor, no llegó a un punto, Felipe Calderón alcanzó la Presidencia de la República hace seis años, esta vez, con más de 3 millones de votos de distancia, ni un rayito de esperanza hay para la causa de López Obrador y el PRD.

MAPA POLÍTICO

Como ocurre después de cada elección, el análisis de los datos duros, ejercicio en curso a la par de los resultados preliminares, arroja luz sobre las contribuciones electorales, celebraciones y cargas de la derrota, así como los balances de actuación de los actores políticos. En la elección presidencial se observa de inmediato quien ganó en cuáles estados y con qué diferencia, localizando las zonas de influencia partidistas. El PRI ganó para Peña Nieto en 21 estados de la República, principalmente en el norte, occidente y centro, y menos en el sur, donde sólo gana en Yucatán y Veracruz, aquí apretadamente, pero ganó. López Obrador arrasó en el DF, tuvo casi un millón de votos arriba, y en el Sureste, completando ocho entidades, mientras que Vázquez Mota, únicamente triunfó en tres estados, Tamaulipas, Nuevo León y en Guanajuato, y en este último, cabe mencionar, Peña Nieto se vio favorecido por el efecto Fox, ya que superó a AMLO por más de 600 mil votos.

En las elecciones al Senado y a diputados, aunque el PRI solo o en alianza con el Verde ganó en mayor número, 18 –incluido Veracruz– y 173, respectivamente, se proyecta que no alcanzará la mayoría absoluta en ninguna de las dos cámaras, hecho que repetirá el esquema de gobierno dividido que se mantiene desde 1977 en la Cámara de Diputados y en ambas desde el 2000. El PRD y su coalición será la segunda fuerza en el Congreso con 6 triunfos en elecciones al Senado y en 70 distritos de diputados. El PAN, otro signo de la debacle, pasa a ser la tercera fuerza en el Congreso, con 8 elecciones al Senado ganadas y en 54 distritos. Para la composición final del Congreso hay que esperar los cómputos finales y la acreditación de segundas minorías en el caso del Senado y la representación proporcional de curules para esta cámara y la de diputados. Pero la proyección es de gobierno dividido, toda reforma o aprobación requerirá la negociación entre grupos parlamentarios. A ver si ahora se ponen de acuerdo.

Veracruz

La competencia en Veracruz entre las tres fuerzas políticas estuvo muy reñida. La Presidencia de la República y el Senado entre el PAN y el PRI, venciendo en ellas este último por muy escaso margen, un poco más holgado, aunque repartido, en las elecciones de diputados.

En la elección presidencial, Peña Nieto superó a Josefina Vázquez Mota por apenas 820 votos, porcentualmente menos de 1 punto. La diferencia fue 33.65 a 33.63, del 0.02%. Sin embargo, el resultado resalta al comparar a Peña con López Obrador, dado que éste era realmente el adversario en la contienda nacional. La diferencia entre ellos fue 4.77%, de 167 mil 329 votos. Por poquito, pero el PRI de Veracruz rompió la racha perdedora en este tipo de elecciones, ya que no la había ganado desde 1994.

La elección al Senado también resultó muy cerrada entre el PAN y el PRI (el PRD quedó muy atrás). Los candidatos del PRI –José Yunes Zorrilla y Héctor Yunes Landa– superaron a la fórmula de Fernando Yunes Márquez y Julen Rementería por 56 mil votos, el 1.62%. De no modificarse el resultado (al menos el PAN y Julen la impugnarían), el PRI conseguiría dos escaños del Senado y por el PAN entraría el primero de su fórmula como primera minoría. Con ello, el PRI de Veracruz recuperaría las posiciones en el Senado, donde en 2006 cayó al tercer sitio y no tuvo representación.

Más compartida estuvo la elección para diputados. Al cierre del PREP el PRI ganaba en 15 distritos, aunque en el de Xalapa Rural sólo por 2 mil 275 votos. El PAN quedó arriba en 5 distritos, los dos de Veracruz, Huatusco, Córdoba y Cosamaloapan, mientras que el PRD dio el campanazo con Uriel Flores Aguayo, quien superó a Reynaldo Escobar del PRI (también rebasado por la desconocida panista Rosy Llamas) por más de 30 mil votos.

No todo fue fiesta para el PRI de Veracruz. Todavía falta sacar las lecturas de los operadores electorales fallidos, las alianzas equivocadas y los errores cometidos en la selección de candidatos.

Todos los partidos harán sus evaluaciones y sin duda habrá premios y castigos. El PRI nacional se prepara para encabezar el nuevo gobierno. El PAN se va a la tercera fuerza, a la oposición y al desamparo del hueso. El PRD conserva importantes posiciones a nivel nacional, su bastión en el DF, y tendrá mayor presencia en el Congreso, además de que ganó los gobiernos estatales en Tabasco y Morelos. Está emergiendo un nuevo mapa político en el país y una nueva correlación de fuerzas. Pero lo que no tiene futuro es la protesta de López Obrador.

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