Sigue la mentira entre los amantes políticos Yunes y Ampudia

+ Ampudia Mello ha sido un experto en el arte de adular a Yunes por su evidente ineficiencia de no conocer la realidad en Veracruz

Zona Centro

REDACCIÓN - 2012-07-20

REDACCIÓN: Este viernes 20 de julio, el diario Notiver del puerto de Veracruz, vocero de la familia Yunes Márquez y llamado la "Base 40" de los narcotraficantes, publica una carta aclaratoria de Enrique Ampudia Mello, subsecretario de Gobierno, en donde dice que Miguel Ángel Yunes Linares le grabó la conversación que sostuvieron el 18 de julio, en donde Ampudia se pone a las órdenes de Yunes Linares. Dice el hidalguense Ampudia que Yunes ya no es su amigo porque le grabó la conversación. Este tipo de actitudes se han dado entre ambos durante su larga relación de trabajo. Primero, han inventado cartas hasta entrevistas periodísticas de personajes de la sociedad para dañarlos; Ampudia Mello ha sido un experto en el arte de adular a Yunes por su evidente ineficiencia de no conocer la realidad en Veracruz. Además que si ese pleito fuera cierto, no lo publicaría el diario Notiver, que ha demostrado fehacientemente de ser el vocero oficial de la familia Yunes Márquez. En la aclaración de la carta Ampuda dice que Yunes le llamó, pero es al revés: el que le marca es el hidalguense a Yunes para ponerse a sus órdenes. Puras mentiras: son amantes políticos.

A continuación, la carta enviada al diario:

JOSE ENRIQUE AMPUDIA MELLO
Correspondencia Personal
Xalapa de Enríquez, Veracruz, a 19 de julio de 2012

SEÑOR ALFONSO SALCES FERNANDEZ
DIRECTOR DE NOTIVER
PRESENTE

El día de hoy se publica en el periódico a su cargo la transcripción de una conversación que se me atribuye con Miguel Ángel Yunes Linares, acompañada por referencias a otros contenidos asociados con la misma.

Confirmé en el curso del día que este material fue producto de la grabación ilegal de conversaciones privadas, así como de su manipulación y edición.

Efectivamente, después de tomar posesión de un cargo público en el Estado, recibí llamadas de feli-citación de amigos, colaboradores y ciudadanos, con los que conversé, en función de mi relación previa, sobre este y otros temas.

En particular, el pasado miércoles recibí una llamada de Miguel Ángel Yunes, con quien no había tenido comunicación desde hacía muchos meses, cuando le expresé mi posición sobre algunas cuestiones. Al tener posiciones distintas, le dije que a partir de ese momento buscaría espacios políticos y profesionales propios, sin menoscabo de nuestra amistad, de más de 20 años.

Hasta hoy, en público y en privado, he sostenido esa amistad con él, a pesar de la falta de coincidencias y a la participación en proyectos distintos, pero debo decir que considero una imperdonable bajeza que haya grabado y editado los contenidos de esta conversación, involucrando incluso a la familia y a los hijos, y la haya filtrado a ese medio, previa manipulación de algunos fragmentos que no reconozco.

Quiero ser muy claro: hay principios, hay límites, hay maneras en la política que deben cuidarse siempre, especialmente con quienes así se conducen con nosotros. No hacerlo es despreciable y vil. Envenena la mente y el alma.

A mi me entristece, como persona, por haber sido su amigo, que Miguel Ángel Yunes haya llegado a estos extremos. Pero, políticamente, me parece ya un hombre peligroso. No siempre hemos estado de acuerdo, pero nunca tomé partido contra él. Mi labor en mucho solo fue ayudarlo a encontrar el límite y la mesura. A partir de hoy, me puede incluir en su ya larga lista de adversarios.

El, siempre ansioso de medir fuerzas, encontrará la oportunidad que secretamente ha provocado su ira: que alguien que le ha querido bien, pero que no le teme ni le ha estado nunca sometido, contraste su visión de odio con una de principios.

Contra lo que se pretende insinuar en esta grabación, sí sé por qué he regresado a trabajar a Veracruz, y, nobleza obliga, debo decirlo ahora otra vez: por la invitación generosa y gentil del Gobernador Javier Duarte de Ochoa, cuyo único propósito es el de cumplirle lo mejor posible a los veracruzanos y el de convocar a quienes, en su opinión, pueden aportar a ello.

Quiero señalar en forma muy clara que esta carta personal la escribo sin consultarle, ni pedirle autorización para publicarla, pues trata de temas totalmente ajenos a mi condición de servidor público o a mi labor dentro del Gobierno que él encabeza.

Nunca dejaré de agradecerle haberme hecho la distinción de integrarme a su equipo, y de valorar su inteligencia, sentido de responsabilidad y talento, lo que desde el primer momento me ha comprometido a actuar con la misma limpieza y con la misma honestidad.

Estaré a su lado mientras yo pueda servirle

Rúbrica de ENRIQUE AMPUDIA

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