Columna ESCENARIO, titulada "La sospecha", de Gabriel Arellano López
Zona Centro
GABRIEL ARELLANO LOPEZ - 2012-07-23
Ni modo, el tema sigue dando para escribir.
Llegado de una u otra manera a un cargo público desde el que mucho se tiene que ver con la paz social y política del Estado, Enrique Ampudia, hoy subsecretario de gobierno, empieza exactamente al revés de lo que su encomienda aconsejaría.
El escándalo político y mediático al que lo condujo su íntima amistad con Miguel Angel Yunes Linares, pasará seguramente. Pero eso es lo de menos.
El fondo del asunto es lo grave. Si bien el choleño no deja de ser un actor político relevante, tampoco habría que perder de vista que se trata de un adversario político del hombre al que ahora dice servir Ampudia: el gobernador Duarte.
Cierto o no (eso lo sabrán en verdad sólo Yunes Linares y Ampudia) la percepción que propicia el nuevo funcionario tiene, al menos, tres líneas:
1.- La deslealtad. Porque si ya el ruido y el desconcierto que propició su designación eran bastante al ser vinculado estrechamente con el ex aspirante panista a gobernador y no entenderse su inclusión -salvo forzadamente- en el gabinete duartista, su conversación con MAYL en las horas siguientes de asumir el cargo, ahonda las versiones sobre su imborrable yuneslinarismo.
Esa jactancia de no haber pedido permiso ni consultado con el gobernador Duarte su decisión de responder por escrito y en público a Yunes Linares la pretendidamente editada conversación telefónica que sostuvieron, es otra expresión de deslealtad.
2.- La incompetencia. Porque menos de 72 horas le bastaron a Ampudia para reactivarle al gobierno duartista un frente de batalla llamado Miguel Angel Yunes Linares.
No hay que olvidar que el mandatario hizo práctica de civilidad política hace unos meses y tuvo un encuentro con su ex competidor por la gubernatura. Lo que JD pudo ganar en aquella cita, Ampudia lo vino a desbordar. Y para suscribirlo le declaró la guerra, en su misiva, a Yunes Linares.
¿De qué le sirve a Veracruz, al gobierno de Veracruz y a los veracruzanos un subsecretario de gobierno belicoso?
¿A poco Miguel Angel (un hombre peligroso, según lo califica el mismo Ampudia) le hará la guerra sólo a Ennrique y dejará intacto el mundo político que hoy lo rodea y del que forma parte sustancial por su posición como subsecretario de gobierno?
Por otro lado, a la pretensión de Ampudia de encriptar como asunto privado este affaire, Yunes Linares ya le demostró que no puede actuar algunas horas del día sí y otras no como subsecretario de gobierno. Lo que haga o deje de hacer Ampudia, impacta su entorno.
Ponerse a las órdenes de Yunes Linares, tampoco cae en lo privado en tanto ocupe el puesto público que se le confirió.
Ahora que si de darle la razón a Ampudia se trata, pues deberemos entender que aprovecha sus ratos libres para comunicarse con gente como Miguel Angel con quien asegura hacía mucho tiempo no mantenía contacto.
3.- La sospecha. Si todo lo anterior fuese etiquetado como mera elucubración, queda lo peor: la sospecha. Esa sospecha que es peor que la verdad. La que mata. La que no deja dormir. La que desespera y duele. Lo escribimos la semana anterior, es la incertidumbre de estar durmiendo con el enemigo en casa.
¿SÍ A LOS TRAIDORES?
El Consejo Político Estatal del Partido Revolucionario Institucional celebrado la tarde de ayer en el World Trade Center de Boca del Río, sirvió para varias cosas.
Por ejemplo, el gobernador Duarte hizo cuentas y dejó muy en claro que Veracruz fue la tercera entidad “que aportó más sufragios para nuestro candidato, Enrique Peña Nieto, ¡el próximo presidente de México!”.
El mandatario sentenció que el priismo veracruzano entregó buenas cuentas: “La coalición Compromiso por México en Veracruz obtuvo un millón 258 mil 717 votos” y agregó que Enrique Peña Nieto recibió aquí 500 mil votos más de los que obtuvo el candidato tricolor en la elección presidencial de 2006.
“Quien hace seis años triunfó aquí, ahora el voto veracruzano lo ubicó en un lejano tercer sitio, al ganar sólo cuatro distritos. En estas elecciones Enrique Peña ganó en once distritos. Hace seis años, el PRI no ganó en ninguno”, expresó Duarte.
El mandatario también puntualizó que con la llegada de Peña Nieto a la presidencia empieza una etapa de certidumbre, tranquilidad y prosperidad para la Nación.
Recordó que los mexicanos estamos hartos de vivir en un clima de zozobra y miedo y ante la presencia del presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, señaló que “los veracruzanos hemos hecho la parte que nos corresponde para enfrentar con valentía y aplomo una situación nacional que nosotros no provocamos”.
Enfatizó que el pasado 1 de julio en Veracruz se celebró una jornada ejemplar, en un clima de madurez cívica y compromiso con el destino de México, “donde millones de ciudadanos acudimos puntualmente a las urnas”.
En este Consejo Político Estatal se dieron cita los senadores y diputados electos, así como presidentes municipales y legisladores federales y locales. Todo el mundillo político veracruzano.
Y muy cerquita de los principales personajes de este acto, también se vieron a varios de los que andan con el estigma de la traición al Revolucionario Institucional, el pasado 1 de julio, día de las elecciones, donde no pocos de los tropiezos que tuvo el priismo estatal provinieron de la deslealtad de relevantes dizque priistas, algunos, incluso, encaramados, y muy bien, en el presupuesto del mismísimo gobierno estatal.
Hace pocos días preguntamos aquí si estos traidores tienen cabida en el nuevo PRI. Hasta hoy siguen donde mismo, intocados, aunque quizá no intocables en los días por venir.
Habrá que verlo.
Escríbanos a gabrielarellano.heraldo@gmail.com, gabrielarellano_hechos@yahoo.com.mx y ariel_del_llano@hotmail.com