No podrán después quejarse los partidos políticos de las nuevas reglas electorales, cuando hasta han presumido la gran apertura recientemente dispuesta para negociar la iniciativa de Código Electoral propuesta por el gobernador Javier Duarte, mismo que regirá los comicios locales a partir del próximo proceso que iniciará en el mes de noviembre para renovar en julio del año entrante 212 ayuntamientos y 50 diputados al Congreso del Estado.
El nuevo Código Electoral fue ayer aprobado con la unanimidad de los diputados presentes, de todos los partidos representados en el Congreso, 49 votos a favor, cero en contra y ninguna abstención, faltando a la sesión sólo un diputado, Danilo Alvízar, coordinador del PAN, por un motivo personal justificado.
De acuerdo con el dictamen presentado por la Comisión Permanente de Organización Política y Procesos Electorales, bastaron las reuniones de trabajo convocadas durante tres días con los nueve partidos políticos con registro en el estado para construir los consensos gracias al «diálogo propositivo» en que se desarrollaron y la disposición a incorporar en el nuevo proyecto la mayoría de las 151 propuestas y observaciones planteadas por los dirigentes partidistas, y para más, «sin que de ninguna manera se alterara el sentido de la iniciativa del gobernador». Además, a la fiesta participativa estuvieron invitados los magistrados del Tribunal Electoral, que aplaudieron la cesión al IEV de su facultad de realizar el cómputo de la elección de gobernador y entregar la Constancia de Mayoría, el sector académico, dos investigadores que trabajan para el estado y hasta el Colegio de Notarios.
Como el nuevo Código retomaba gran parte de las instituciones y reglas del ahora abrogado, con pocas modificaciones, y se centraba en la reglamentación de la reciente reforma constitucional aprobada en la materia, finalmente no hubo mayores problemas para alcanzar los consensos.
La misma gata
En algunos casos, se regresó al texto que se pretendía modificar, como la insistencia en que se reprodujeran los derechos y obligaciones de los ciudadanos, innecesario porque provienen de la constitución local, pero a la que se cedió por no haber contraposición en su permanencia; o en materia de observadores electorales, donde se eliminó de la iniciativa la exclusividad de que fueran ciudadanos veracruzanos; igualmente se suprimió, como ya se había anunciado, el polémico párrafo en el capítulo de acceso a medios de comunicación que prohibía contratar publicidad con medios que hubieran publicado mensajes en contra de cualquier partido coalición o candidato, el que según buscaba frenar las campañas negras y no coartar la libertad de expresión, que para dejar a todos contentos, se optó por quitarlo. Del mismo modo, quedó como estaba en la anterior legislación el tema de las encuestas electorales, que ante su conocido uso propagandístico y no muy acertado, como se vio en la pasada elección, se pretendió desregularlo en su metodología y obligatoriedad de registro en el órgano electoral, pero no quisieron y subsistirán, a cargo del IEV, los controles «técnicos y científicos» a que se sujetarán quienes realicen encuestas de opinión en el proceso electoral.
Revolcada
Entre las novedades están la celebración obligatoria de debates entre candidatos que organizará el IEV y el agregado de su difusión en los medios institucionales y por lo menos en dos cadenas de cobertura estatal y en su caso distrital. Por otro lado, se acotará la «veda electoral», contemplando que las precampañas concluyan más cercanas a las campañas y se adelantará un día el cómputo oficial de las elecciones, y ya no será el miércoles siguiente a la jornada, sino el martes.
Otros temas del nuevo Código son el detalle de la reforma a la Constitución. Como la reasignación de atribuciones entre el IEV y el Tribunal Electoral para la elección de gobernador, en la que será ahora el órgano administrativo el que haga el cómputo y la entrega de constancia de mayoría, que no será definitiva, pues tocará al Tribunal resolver las impugnaciones, pero servirá al juego postelectoral. Como ya se ha comentado, también se incorporan las disposiciones de que el Congreso se integrará por 50 diputados, 30 de mayoría y 20 de representación proporcional, y el tope de que ningún partido podrá tener más de 30 diputados por ambos principios ni un porcentaje de curules que supere en 16 puntos a su porcentaje de votación obtenido en el estado.
Asimismo se detalla el procedimiento para designar a los consejeros del Instituto Electoral Veracruzano –que por cierto se estrenará con la elección de dos nuevos nombramientos en enero próximo–, en el que se introduce el sistema de votación alternativo o preferencial, diseñado para romper la parálisis de no alcanzar la mayoría calificada, debiendo marcar una segunda opción electiva.
Todos los partidos políticos quedaron contentos por ahora. Y el gobernador se lució con el tejido fino y los tres movimientos de Fab: remoja, exprima y tienda… ah, y el planchado.