Padre del gemelo muerto, narra su viacrucis

+ “Tenga este bote, ahí está el cuerpo (…) en un galón de cuatro litros me entregaron el cuerpecito de un bebé”: Carlos Rodríguez Castro

Zona Centro

Carla Mendoza / RADIOVER - 2012-08-07

El joven Carlos Rodríguez Castro se acaba de convertir en papá, sin embargo jamás imaginó que al nacer sus gemelos traería consigo un sinfín de irregularidades que han salido a la luz.

Cerca de las 11 de la mañana del pasado domingo, Carlos acudió con su joven esposa, Martha Luisa a un chequeo a la instalaciones del Hospital General del puerto de Veracruz, su control prenatal había sido llevado a cabo en el Hospital de Tarimoya con sede en el referido municipio, pero al encontrarse de vacaciones el médico que la checaba , Carlos no quiso atenerse y fue a realizar el chequeo de rutina de su esposa. Esperaban ansiosos el nacimiento de sus dos gemelos para la primera quincena del mes.

Al llegar Carlos a las instalaciones del nosocomio, su esposa ingresó a las 11:30, ante un retraso de 45minutos, Carlos decidió preguntar qué pasaba. La enfermera le comento que su esposa ya debía de permanecer en la institución pues su útero venía dilatado, por lo que era inminente el nacimiento de los gemelos.

El joven tomo el teléfono e informó a sus padres de la noticia, a los que esperó pacientemente. Carlos creía que cuando llegarán les podría dar la grata noticia de que ya eran abuelos.

El tiempo transcurrió, y el joven primerizo se impacientaba. A la una de la tarde, un galeno salió a decirle que era papá de dos hermosos varones, los cuales se encontraban sanos. También le reportaron que el estado de su mujer era estable, y que en ese momento seguirían el procedimiento que marca la medicina, puesto que había sido una cesárea.

Carlos no cabía de alegría, ni sus familiares, pero cuatro horas después, una enfermera salió a decirle que no eran dos varones, sino que era un niño y una niña. Carlos no prestó mayor relevancia, pues se trataba de sus primeros hijos, que más daba si eran niño y niña, ambos eran esperados con ansias.

Dos horas después, al filo de las seis de la tarde, otra enfermera salió a entrevistarse con Carlos, para decirle que había habido un error, que uno de los bebés había fallecido dentro del vientre de su esposa y que debía de firmar una forma, en la que daba fe de que estaba a recibiendo el cuerpo sin vida de la que aparentemente era su hija.

“La voltié a ver y me dijo -eso no lo podía creer- firme aquí y tenga este bote, ahí está el cuerpo (…) En un galón de cuatro litros me entregaron el cuerpecito de un bebé al cual no se le veía el sexo, pero estaba totalmente despedazado y olía muy extraño”, refiere el joven.


Temeroso de lo que le pudiera pasar a su hijo así como a su esposa Carlos se resistía a poner una denuncia, pero ante la insistencia de sus padres de que hiciera público, así como evidente la falta de pericia por parte de las autoridades medicas de este hospital, el joven accedió a interponer una denuncia ante el ministerio público por negligencia médica.


Carlos agrega que su esposa estaba citada para a mas tardar el día 15, si Martha no tenia contracciones, acudiera al hospital para que le fuera inducido el parto y así evitar que los pequeños presentaran algún tipo de deficiencia medica.


“Yo solo la traje a una cita, me llamaron enseguida y me dijeron que ya la iban a operar, si sabias que era el parto hasta el 13 por que aceptaste, todo fue rápido ella venía dilatada, me dijeron que la iban a intervenir, fue cesárea (…) yo no ví a mi esposa hasta las dos de la mañana y eso como cinco segundos, por qué me tenía que retirar rápido, no platique con ella”


Carlos refiere que su mujer permanece en terapia intensiva ya que después del parto según le informaron los médicos, presentó convulsiones, por lo cual la entubaron.


“Me dijeron que es lo previo de un embarazo, preeclampsia, ella entró bien al hospital no se la habían detectado y jamás me dijeron que un feto estaba muerto, así como dicen ellos, que tenían 17 semanas (…) Le harán prueba de ADN al feto, los ultrasonidos se le hicieron ya en Tarimoya”.


Carlos Rodríguez concluye la entrevista dando a conocer a los medios de comunicación que ha recibido “llamadas de atención” por parte de médicos y directivos del hospital quienes de manera “sutil” le han solicitado que no hable más con los medios.


“Me dijeron que les diera la receta, que ellos me iban a dar los medicamentos para que ya no hubiera problemas de prensa, que me iban a dar los medicamentos y todo, no me amenazaron pero trataron de intimidarme, ellos hicieron una reunión y decían que a nosotros nos habían dicho la información como era y que nosotros estábamos mal (…) temo por mi mujer y mi bebé pero no me voy a quedar callado ya que esto no se vale”

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