Asimilado el raro movimiento político que representó la incorporación de Enrique Ampudia Mello como Subsecretario de Gobierno a mediados del mes pasado –dada su larga trayectoria como operador cercano y amigo íntimo de Miguel Ángel Yunes Linares, el ex priista reconvertido al PAN y recalcitrante antipriista, adversario del ex gobernador y rival del actual en las elecciones de 2010–, han sido sorpresas menores, pero no por ello dejan de ser extrañas, la integración de su equipo de colaboradores en esa dependencia que conduce un buen tramo de la política interior del estado. Además de las atribuciones de facto que al parecer le han sido conferidas.
Pese a la confianza del gobernador Javier Duarte, que le creyó su distanciamiento de Miguel Ángel Yunes Linares y su retorno al PRI a través del grupo político de Jesús Murillo Karam, el ex gobernador de Hidalgo y senador saliente del PRI, cercano al equipo del candidato triunfante a la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto, dentro del cual Murillo, según se dice, se perfila a ocupar la Secretaría de Gobernación, Enrique Ampudia no comenzó con el pie derecho. Tan pronto asumió el cargo se vio envuelto en un escándalo mediático con su ex jefe Yunes, quien divulgó en un medio local aquella conversación telefónica entre ambos en la que le rendía pleitesía a su ex jefe de siempre y se ponía a sus órdenes en el nuevo cargo estatal, un hecho que lo obligó a reiterar la lealtad al Gobernador Duarte y a deslindarse de Yunes Linares, a quien le advirtió que lo contara en su larga lista de adversarios políticos, lo que para algunos no deja de ser otro montaje de la dupla Yunes-Ampudia.
Aguantó la tormenta unos días y, corroborada la confianza del gobernador, Ampudia pronto saltó al protagonismo mediático y a las relaciones públicas, y de un tiempo a la fecha, aunque no se sabe que haya resuelto algún problema político real, o entregado ya alguna evaluación de la gobernabilidad en el estado, ha estado actuando cual Secretario de Gobierno y vocero del estado a la vez, desplazando notoriamente tanto a su jefe formal inmediato, Gerardo Buganza Salmerón –como se sabe también procedente del PAN– y a la coordinadora de Comunicación Social, Gina Domínguez. Una rápida revisión de la hemeroteca del último mes lo muestra opinando de todo tipo de asuntos como funcionario estatal y en reuniones con diversos actores políticos. Lo mismo se le ha visto con la dirigencia del PAN, en la víspera de la aprobación de la reforma electoral, en la asamblea de la Fundación Colosio del PRI, que con el priista Gonzalo Morgado Huesca o en la mesa de celebración de cumpleaños de periodistas, y haciéndola de vocero sobre la postura del estado en la venta de ingenios, la falta de recursos federales a productores agropecuarios, el rol del nuevo PRI cercano a la sociedad, la renovación del Orfis, la pluralidad política en Veracruz, o en la defensa de la versión oficial de la Procuraduría del Estado sobre los crímenes de periodistas. Actúa como si portara un LM en la bolsa (Licencia de Metiche). Viendo el hoyo que le ha hecho Ampudia, en días recientes, el secretario de gobierno Buganza ha intentado recuperar algo de terreno y ya se metió en una polémica inútil, enviando cartas aclaratorias a periodistas que ponen en duda la credibilidad oficial, y buscó la foto en la comida con el grupo de legisladores locales del PAN. Pero no ha podido Buganza contener la expansión del grupo de Ampudia en esa dependencia y ayer lo volvieron a horadar.
El grupo Ampudia (yunes)
A diferencia de sus 2 antecesores en la Subsecretaría de Gobierno, Erick Lagos y Tomás Carrillo, que no tuvieron libertad para nombrar a los titulares de las áreas de esa dependencia, Ampudia ha contado con manga ancha para designarlos. No obstante que la formalidad del nombramiento corresponde al secretario, las nuevas piezas son obviamente de aquel y a Buganza sólo le han dejado el protocolo de la toma de protesta. La semana pasada Ampudia consiguió colocar al ex priista Luis Sardiñas, igual, como todos ellos, devenido al PAN como Director General de Política Regional, y a Emilio Cárdenas, éste del Panal y afín al PAN, como jefe de sus asesores. Ayer se dio otra importación de similar tipo de mercancía política, ex priistas que se fueron con Yunes Linares a la oposición y participaron en sus campañas políticas y que hoy vienen de regreso envueltos en el capullo reconvertido al PRI de Enrique Ampudia. Rogelio Hernández Madrid asumió como Director General de Gobernación –lo que ya era esperado, pues rondaba como zopilote al ex procurador de justicia Emeterio López Márquez–, y ¡Oh sorpresa!, otro compadre de Miguel Ángel Yunes Linares, Jorge Santos Azamar –de negra historia en el Instituto Federal Electoral (IFE)– como Director General de Partidos y Organizaciones Políticas. La relación Santos-Yunes Linares, como la de Ampudia, es de viejas complicidades, que dejamos para otro día. Lo cierto es que el enriquecimiento de Santos al lado de Yunes es conocido, al igual que el apoyo de éste para que se hiciera cargo de la vocalía del IFE en el estado en 1993, al inicio del gobierno de Patricio Chirinos, donde hizo roncha durante 11 años hasta que fue destituido y sancionado en marzo de 2004 con una inhabilitación de 10 años, por la Contraloría Interna de ese organismo, que le imputó un daño patrimonial de 50 millones de pesos y un requerimiento de reintegro de fondos por 5 millones de pesos. En el escándalo de entonces, fue señalado de la presunta venta del padrón electoral, falsificación de datos para que un partido político obtuviera su registro, venta de calificaciones a los miembros del servicio profesional electoral, la retención de liquidaciones al personal, cobro de plazas de personal inexistente, extravíos de boletas electorales y hasta tener en nómina del IFE a un equipo de beisbol, pelotero el señor. Después de participar en las campañas electorales de Yunes Linares, inclusive en la de 2010, Santos Azamar «tomó distancia» de Yunes en el proceso electoral reciente y se sumó a la candidatura a la Presidencia de la República ¿de Enrique Peña Nieto y el PRI?, no, de Josefina Vázquez Mota en el PAN.
sí que hay pluralidad en el Gobierno del Estado. Y un hombre fuerte en la Secretaría de Gobierno, que no se sabe si algo resuelve, pero declara de todo. Claro, no es Buganza.