Veracruzanos que siembran, educan y vuelven más verde el paisaje
+Para que un medio de comunicación sobresalga tiene que apostarle a la ciencia, al medio ambiente y a la educación: Hugo Garizurieta
+“Es necesario seguir modificando hábitos, valores y conductas más amigables con nuestro entorno”: Asencio Lugo
Zona Centro
COMUNICADO - 2012-08-26
Existen hombres y mujeres que con tierra y palabras educan infancias y transforman conciencias, que siembran vida en la tierra árida, rescatan bosques, buscan vida en las sierras y salvan manantiales, que respetan y protegen la fauna y flora, son veracruzanos que vuelven más verde el gran paisaje de este estado, y que merecidamente se hicieron acreedores al Premio al Mérito Ambiental y Forestal 2012.
Se trata de un galardón con el cual el gobierno estatal, a través de la Secretaría de Medio Ambiente y la Comisión Nacional Forestal, estimula y premia la participación social de veracruzanos que destacaron por su gran activismo en la protección, conservación, manejo y uso sustentable de los recursos naturales, de los ecosistemas forestales y la biodiversidad de la entidad.
Por una televisión Más verde
Hace poco más de un año Radio Televisión de Veracruz echó a andar un proyecto que buscaba fundir proyectos ambientales del estado, principalmente, “es decir, no ser nosotros los protagonistas, sino el investigador, aquel que tiene una unidad de manejo ambiental, el académico, el ciudadano, la comunidad misma, que fuéramos la puerta de información y divulgación ambiental o científica, así nace Más Verde”, nos cuenta su conductor, Hugo Garizurieta Bernabé, ganador de este premio en la categoría Medios de comunicación.
Sin excepción, cada viernes Hugo y el equipo de trabajo de Más Noticias trabajan para dar a conocer la agenda ambiental, la problemática, casos exitosos de cuidado del medio ambiente; lo que buscamos “es crear conciencia a fin de que la ciudadanía conozca y sume esfuerzos en esta materia”.
Del premio, comenta que más que un halago, es un compromiso, pues “en RTV le apostamos desde el inicio a seguir en esa visión del medio ambiente. Y es que, para que un medio de comunicación sobresalga entre otros, tiene que apostarle a la ciencia, al medio ambiente y a la educación”, sentencia.
En Más Verde, añade, no somos nosotros los protagonistas, son los académicos, toda la ciudadanía que quiere al medio ambiente, es un espacio que se ha convertido en la puerta a la divulgación de proyectos de investigación, la ciudadanía reconoce a este segmento como el portavoz de inquietudes ante problemas, quejas o denuncias ambientales.
Con mucho orgullo, Hugo Garizurieta dice que con Más Verde se han difundido proyectos de investigación, unidades de manejo ambiental, especies poco conocidas, recomendaciones y consejos en favor del medio ambiente y se ha recorrido gran parte del estado para dar a conocer sus bellezas y cómo se debe comenzar con una cultura que proteja nuestros recursos naturales.
Buscando vida en la sierra de Otontepec
Juan Sosa Azuara, presidente de la Asociación de Silvicultores de la Sierra de Otontepec y premiado en la categoría Organizaciones Civiles, durante un año trabajó con dos equipos, uno, formado por dos ingenieros forestales y un doctor en ciencias, quienes se adentraron en la sierra para detectar todos los manantiales que proporcionan agua a la población y por primera vez tener un registro de los recursos hídricos con que cuentan los 10 municipios de la región.
Un segundo equipo formado por dos maestros, trabajaron en con niños de preescolar y primer grado de primaria, sobre todo en temas de conservación ambiental, cambio climático y protección de los bosques, en Chontla, Citlaltéptl, Tantima, Tamalín, Chinanpa de Gorostiza, Naranjos Amatlán, Cerro Azul, Tepetzintla y Tuxpan.
“Los padres quedaron verdaderamente sorprendidos sobre todo lo que aprendieron los niños, y los maestros no se diga. Ahora los niños están más concientes de la importancia de los bosques para su vida diaria, de la importancia de todo lo que vivie en ellos, desde la planta más pequeñita hasta el más alto árbol”.
Sin embargo, nos comenta, es su siguiente proyecto, que comenzó a principios de año, el que los tiene sumamente entusiasmados. “El proyecto se llama Biodiversidad y captura de carbono, y estamos detectando qué tipo de animales hay en la sierra de Otontepec, pues está prácticamente virgen en cuestión de datos verificables de qué fauna existe allí.
Explica que trabajan con dos biólogos de base, quienes suben a la montaña a rastrear huellas, índices; tenemos seis cámaras trampa nocturnas, y ya detectamos muchos animales que nunca pensamos que estuvieran allí, por ejemplo el huachacal, el cojolite, el venado cola blanca, el tigrillo, el oso hormiguero, el ocelote, hay vívoras detectadas”. Lo estamos llevando a cabo con mucho éxito, estamos recabando mucha evidencia verificable, y nos estamos apoyando con la Secretaría de Medio Ambiente.
Sembrando vida en Isleta de Jade
Desde hace ocho años, María Eugenia de Vega Otero trabaja en 24 hectáreas ubicadas en el sistema lagunar de Isleta de Jade de Alvarado, en una reserva privada de conservación, donde realiza labores exitosas de reforestación con mangle negro y blanco, mediante el desarrollo propio de una metodología para la siembra de esta especie.
Además, la directora del proyecto Sembrando vida, también cuenta con una Unidad de Manejo Ambiental extensiva con tortugas e iguana verde, y lleva a cabo tareas de rehabilitación hidrológica, con lo que contribuyen al establecimiento natural de plántulas de mangle en el terreno.
De Vega Otera detalla sus numerosas actividades: “Sembrado Vida tiene como objetivo mantener y reforestar, resguardar la biodiversidad de especies nativas, establecimiento de acuaforestería, es decir el establecimiento de chinampas y acuacultura semintensiva, el ecoturismo de bajo impacto, la investigación y vinculación académica e interinstitucional, así como la promoción de educación ambiental, la capacitación y desarrollo de habilidades de los pobladores locales del humedal”.
Pero no podría hacerlo todo sola, claro, así que este proyecto tiene una importante asociación con la comunidad de Plaza de Armas, y sus habitantes reciben capacitación a fin de implementar proyectos productivos y sustentables. “Este ejemplo de trabajo induce a la réplica de actividades en localidades vecinas”, comenta con orgullo.
Además, realiza labores de limpieza de un canal ubicado en el predio, con un trazo de 713 metros lineales, para rehabilitación hidrológica desde 2006, lo que permitió facilitar la regeneración natural de manglar y restablecer los flujos de circulación de agua con la laguna Cajones, evitando el azolve de este cuerpo de agua.
En tareas de reforestación ha sembrado de 30 mil metros cuadrados de mangle negro durante 2009 y 2010, con el apoyo de Pronatura, y plantado 17 hectáreas de mangle blanco, actividades que dan empleo a los habitantes de varias localidades, con el respaldo del Gobierno del Estado, la Conanp y la Conafor.
Pelo corto y cano, expresión dura, suave la voz, esta guerrera de los ecosistemas se hizo acreedora al galardón ambiental en su categoría Individual, ya que durante ocho años ha trabajado incansablemente para la conservación de la riqueza natural de Veracruz.
Quetzalli, seis años formando y transformando conciencias
Víctor Asencio Lugo es director del Centro de Educación Ambiental Quetzalli, en Coatzacoalcos, y junto con su equipo, durante seis años han promovido el respeto a todo ser vivo en cualquiera de sus manifestaciones, “y en nuestro centro hemos recibido la visita de más de 30 mil usuarios, quienes han cambiado la óptica de cuidar los recursos naturales, de por sí escasos”.
Refiere que en Quetzalli lo más importante es promover la educación ambiental en los niños y jóvenes de la zona sur, a través de una pedagogía holística y de una experiencia vivencial. “Estamos en cinco hectáreas, en pleno centro de la ciudad, donde contamos con flora y fauna representativa para que los niños y jóvenes tengan contacto íntimo con la naturaleza”.
Su servicio se llama Sendero interpretativo, es decir, ir conociendo la naturaleza a través de sus cuatro elementos, tierra, aire, fuego y agua, y la importancia de conservarlos y respetarlos. “En ese servicio los niños y los jóvenes tienen un contacto directo con nuestros recursos naturales que son propios de la zona sur, y a través de experiencia vivencial se llevan un conocimiento más directo, de manera que lo hacen al aire libre”.
Ascencio Lugo refiere que en un mes cumplen seis años, y orgullosamente, “somos el primer centro en el estado de Veracruz, y el único en el país que trabajamos con los elementos creadores del planeta”, así que ganar el premio, en la categoría de Asociación Civil, es un reconocimiento a la labor que se ha realizado estos años en materia de educación ambiental. “Es necesario seguir modificando hábitos, valores y conductas más amigables con nuestro entorno”.
Finalmente, celebra el acierto del gobernador Javier Duarte de implementar políticas públicas que favorezcan la preservación de nuestros recursos naturales.
“Es ahí donde hay que centrar todos nuestros esfuerzos, en la conservación de lo poco que nos queda en materia de biodiversidad y de recursos naturales, ya que estamos depredando a pasos agigantados, especialmente en los últimos 20 años, así que es loable el esfuerzo que se hace en el Gobierno del Estado, y en sinergia con asociaciones civiles, con grupos ambientalistas, y en general con la sociedad civil”.
Tonalaco, amor por el bosque
La comunidad de Totonalco es uno de los más logrados ejemplos de conciencia ambiental, pues con sus propias manos han reforestado 400 hectáreas de bosque, con sus propias manos plantaron más de 400 mil árboles que en 1998 fueron arrasados un un incendio que lo comsumió todo, por ello se hicieron acreedores al Premio al Mérito Forestal.
El presidente y secretario del comisariado ejidal de Totonalco, José Ernesto Manuel Ruiz Pedraza e Ignacio Espinosa Elox, respectivamente, comentan que en época de secas se turnan para vigilar y evitar incendios. Es el amor que le tenemos al bosque, dicen, por eso lo cuidamos tanto.
“Nos sentimos orgullosos de tener un ejido reforestado y con el reconocimiento que hace el gobierno estatal, nos motiva a seguir adelante en nuestras labores a fin de seguir prestando servicios ambientales a los veracruzanos y proveer de agua a la capital”.
La gente de campo es trabajadora, cuida el bosque para que no falte el agua, hay conciencia del cuidado del entorno, echándole muchas ganas en la oportunidad que les da su gente de estar al frente en el comisariado, comenta Ruiz Pedroza.