Ex-trabajadores del ayuntamiento de Fortín que fueron despedidos como parte del ajuste económico de la administración que encabeza Carlos Junco López, se manifestaron esta mañana en palacio municipal para que les dieran una solución respecto al pago de sus liquidaciones.
Y es que tras varias semanas de ser despedidos, a los trabajadores aun no les otorgan una provable fecha para que puedan cobrar sus finiquitos que por ley les corresponde al ser separados de su cargo sin existir motivos aparentes para ser despedidos.
Pablo Reyes Gómez, ex-director de Casa de Cultura, incluso solicita que el ayuntamiento se haga responsable de los pagos a provedores y representantes de artistas, a los cuales adeudan $320 mil pesos de la pasada feria de la Flor, ya que las mismas autoridades lo han señalado a él como el deudor, cuando todos los contratos fueron signados entre la administración de César Torrecilla Ramos y los provedores.