Fortín de "Los Fraudes" o Fortín de las Flores, a la Deriva

Por Hugo Morales

Zona Centro

LaNigua.com - 2012-09-15

César Torrecillas Ramos trabajó por años para lograr ser candidato a la alcaldía de Fortín.

Cada 3 años lo superaban y él aguantaba estoico, por institucionalidad. Era el “eterno precandidato”.

Recuerdo los coqueteos que el PRD le hacía constantemente, a través del ex síndico perredista Pedro Ita.

Finalmente ganó una candidatura y luego la Presidencia de Fortín, con un enorme dispendio priísta.

Más le hubiera valido haber seguido como “eterno precandidato”.

De repente, el alcoholismo, enfermedad cruel, despiadada, mental, progresiva y mortal por sus consecuencias, afloró en él.

Lo peor del alcohólico es que todos saben su enfermedad, pero, lejos de sugerir apoyo, sus cercanos abusan de él. Adormecido por su mundo irreal, el alcohólico es ciego, inestable, bipolar, con sentimiento de culpabilidad posterior a su borrachera.

Quienes abusan del alcohólico, aprovechan cada cruda moral del enfermo. Por ello, cuando trata de comprar perdón, da irreflexivamente. Por ello es que los hijos de un alcohólico son unos hijos de la fregada, abusivos, como también los que no son sus hijos o esposa, que resultan aprovechados de la ocasión.

César Torrecillas se la pasaba en constante cruda moral, por ello es que los regidores y directores eran unos hijos de la fregada, parásitos, abusivos, que se aprovecharon y callaron y omitieron actuar sobre la situación que sufría Fortín. Permitieron una enorme deuda, de la que se habla de $40 millones como de mucho más, pero nadie sabe a ciencia cierta.

Se habla de que César llegaba a los antros del Puerto de Veracruz u hoteles, donde pagaba bebidas, habitaciones, comidas, mujeres, para sí y sus cercanos colaboradores. Cuentas, dicen, que superaban los 40 mil, los 70 mil pesos, con factura a la Tesorería de Fortín.

Nadie le hizo una sugerencia de que las cosas estaban mal, que se sabía de la opacidad y crisis en el Ayuntamiento. En el DIF, en el Cabildo, en las Direcciones, callaban, como en la escena del Lazarillo de Tormes, cuando su amo, el ciego, come de dos en dos uvas y deduce que Lazarillo come de tres en tres, “porque mientras yo comía de dos en dos, tú callabas”, es decir, que mientras Torrecillas actuaba de forma indebida, los demás callaban, porque agarraban lo suyo.

Pero como él era el presidente, el alcohólico, el culpable, él es quien recibe el señalamiento de la historia reciente. Comió de dos en dos, los otros de tres en tres.

El año pasado, en su cruda moral, reunió a los 5 Regidores, Síndico y Tesorero, para llevarlos a Fábricas de Francia, un día antes de la “Ceremonia del Grito”, para comprarles Traje de Etiqueta, corbatas, camisas, playeras, trusas, zapatos, calcetines de marca, a todos, con cargo a la Tesorería de Fortín.

Los regidores se dieron la gran vida con sus cargos, donde sin hacer nada, ganaban 50 mil pesos mensuales, $35 mil en la nómina y 15 mil en gastos de representación, mas aguinaldos. El síndico ganaba 60 mil.

La situación de abuso, de todos, no del alcalde solamente, creció, de tal manera que la gente pidió la salida de todos, pero el hilo reventó por lo más delgado, renunciando solamente el alcalde Torrecillas, cuando debieron, por dignidad, irse todos, pero pues como no la tienen, se mantuvieron ahí, a medio sueldo, ganando “solamente”, $25 mil los Regidores y $30 mil el Síndico. El nuevo alcalde Carlos Junco, gana $21 mil mensuales.

A Torrecillas lo hicieron renunciar, llamando al suplente Junco López, a encabezar la odisea de componer un rompecabezas enorme, sin dinero, porque están pagando la desconocida deuda. Fortín recibía de Plan de Arbitrios, más de $2.5 millones. Ahora recibe 140 mil pesos mensuales, por la deuda que contrajo el Cabildo y que no se sabe de cuánto es.

Llegó Junco con las manos atadas, porque el Congreso Local intervino la Tesorería, primero con 4 Auditores, luego con 9, luego con 12. Todos son como un Consejo Municipal, dirigidos por el Secretario de Gobierno, Gerardo Buganza, son en Cabildo Real, los que deciden el fin de los dineros, hasta el 31 de diciembre del 2012. El alcalde viene siendo solo un gestor de las necesidades municipales hacia los Auditores.

Ha trascendido que son unos dictadores, fríos, absolutistas. Trascienden diariamente casos de su abuso.

Para la Ceremonia del Grito, se pidieron unos cuantos fuegos artificiales, un par de “toritos”, de un fabricante de Coscomatepec, Veracruz. El cohetero dejó ahí su producto, en Palacio Municipal, para regresar por su pago posteriormente.
Pero los Auditores, el Cabildo Real, dijeron que eso no es un gasto prioritario. El alcalde mando a devolver los “toritos”, porque gastos así de sencillos no se pueden pagar.

El rencor que están generando es grande. Un constructor, al que se le deben 1.5 millones de pesos, por una obra realizada, estuvo con Junco López, le dijo que llevaba meses queriendo el pago, de la obra realizada desde el año pasado.

Manifestó el constructor que tenía a su madre en coma y a su hijo diabético, que le urgía cuando menos una parte. Dicen que el constructor llegó a hincarse frente a Junco, dicéndole “deme Usted Medio Millón, le regalo el otro millón, pero págueme que mi madre se me va a morir”, Junco llamó a los Auditores de Buganza, para exponerles el caso. Pero esto no los conmovió. Se fue el constructor sin cobrar. Sigue sin cobrar su dinero.

La madre del constructor ya falleció, sin la atención médica especializada requerida y s hijo sigue enfermo. El rencor contra el gobierno crece.
Desde luego que los sueldos de los arrogantes auditores, que no son de salario mínimo, serán pagados de la Tesorería de Fortín.

Este viernes 14 de septiembre, los Regidores y Síndico, encabezados por el Regidor priísta Pedro Martínez, le mandaron mensajes al celular del Alcalde, manifestándole –exigiéndole-, que “ya estaban listos para irse a Fábricas de Francia”, a comprarse los trajes para esta noche del 15. No entienden que son repudiados, que son el vivo ejemplo de la desfachatez, la imagen de vividores, no asumen un poquito de humildad. No se dan cuenta de la mierda en que hundieron a municipio.

Existe un grupo de personas que intentan desparecer los poderes en Fortín, pero es “junto con pegado”, encabezados por el “eterno intolerante” Carlos Alvarado, ese que le tira a todo lo que se mueva, que siempre está intentando regresar al Palacio Municipal, con golpes de estado. Este tipo de gente empaña todo movimiento limpio. Pobre Fortín de los Fraudes, donde el rencor crece y se verá reflejado en las elecciones del 2013, como se vio en las del pasado 1 de julio, donde perdieron con todo.

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