Es una distinción para la clase política de Veracruz y por supuesto para él mismo, la designación confirmada ayer del senador del PRI, José Francisco Yunes Zorrilla, como presidente de la Comisión Permanente de Hacienda y Crédito Público en la cámara alta.
Adelantada la primicia en este espacio el pasado viernes, ayer se difundió que el senador veracruzano, oriundo de Perote, ganador en primera fórmula de mayoría en las pasadas elecciones, presidirá la comisión relativa a los ingresos y egresos gubernamentales, considerada entre las 18 más importantes de la Cámara de Senadores, y donde se procesarán los proyectos legislativos de Reforma Fiscal y Gasto Público, incluidos como altamente prioritarios en el paquete de reformas estructurales de la nueva etapa política que está iniciando en el país.
En esta designación encontramos la concurrencia de dos factores; por un lado, los merecimientos propios del senador Yunes Zorrilla, lo que significa la confianza entre sus pares que reconocen su oficio político enmarcado en a institucionalidad y su preparación profesional, pero también, por el otro, dados los mecanismos de toma de decisiones en la cúpula del poder, se advierte que dicho nombramiento es resultado de la gestión del gobernador Javier Duarte de Ochoa, tanto en el PRI como con el presidente electo, Enrique Peña Nieto. La recepción del senador veracruzano pone en claro, además de la valía de Pepe Yunes, que el gobernador Duarte es tomado en cuenta, desmintiendo las falsas versiones de distancia con la nueva élite en ascenso.
Si bien es cierto que no hay aún veracruzanos en el equipo de transición de Peña, se ha abierto el juego en el Congreso de la Unión, un espacio de representación plural en el que se negociarán los grandes acuerdos nacionales.
Pepe Yunes, quien además es integrante de la comisión que dictamina la iniciativa preferente de Felipe Calderón para reformar la Ley General de Contabilidad Gubernamental, recibe una gran oportunidad de participación en el plano nacional. Se confía cumpla esta responsabilidad con visión de Estado, por encima de intereses facciosos, con la mira en el bienestar colectivo. El gobernador Duarte (y los veracruzanos) tendrán un aliado en una de las principales comisiones senatoriales.
Hoy se hará oficial el reparto de las 59 comisiones permanentes del Senado bajo los criterios de composición partidista de la cámara y categorías de importancia de las comisiones, es decir, las relevantes, las intermedias y las «restantes». El PRI, que es mayoría, presidirá 24 de ellas, el PAN 18, el PRD 11, el PVEM 4 y dos el PT.
La distribución de las comisiones mostrará la posición de arranque de los otros dos senadores veracruzanos, Héctor Yunes Landa, del PRI, y Fernando Yunes Márquez, del PAN.
Muere Alonso Lujambio
Víctima de un cáncer de médula que le aquejó los últimos meses de su vida, ayer falleció el politólogo, funcionario público y militante del PAN, Alonso Lujambio Irazabal, a la edad de 50 años. Lujambio, apreciado en los medios académicos por sus trabajos sobre transición democrática, sistemas electorales y transparencia gubernamental, participó como consejero electoral del IFE para las elecciones de 1997, 2000 y 2003, y de 2006 a 2009, presidió el Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI) antes de incorporarse al gabinete de Felipe Calderón como secretario de Educación Pública, cargo que dejó por motivos de salud a fines del año pasado.
Fue de los aspirantes a la candidatura del PAN a la Presidencia de la República y, tras declinar a la contienda interna, Calderón lo colocó entre los primeros de la lista como senador plurinominal. Luego de varios meses de ausencia, reapareció visiblemente transformado en su imagen por el tratamiento médico (calvo, en silla de ruedas y con un parche en el ojo), el primero de septiembre, para asumir su lugar en el Senado en la instalación del Congreso de la Unión. Hay luto en la clase política por su prematura partida. Descanse en paz.
Suplentes agraciados (y desgraciados)
con menos de un mes del periodo de seis años, ocupará el escaño que deja el fallecimiento de Lujambio su suplente, María del Pilar Ortega, ex diputada federal del PAN, famosa por haber sido exhibida en Harvard en 2008 por el plagio de una tesis. La fortuna de la señora Ortega recuerda un episodio parecido, también en el Senado. En 2000, al segundo mes de haber asumido el cargo de senador, murió Fernando Gutiérrez Barrios; el ex gobernador de Veracruz, heredó el puesto por el resto de los seis años a su suplente, Noemí Guzmán Lagunes, la actual secretaria de Protección Civil del Gobierno del Estado. Como generalmente los suplentes van de relleno en las listas, para cubrir el requisito legal de integración de las fórmulas electorales, con desdén al lugar ofrecido por el partido, el declinante decía: «suplente, ni de dios». La frase va quedando obsoleta. La muerte es factor en política, lo es en forma azarosa y sin dolo, como en los casos mencionados, pero igual los hay perversos. En reciente crimen a un diputado local por Sonora, se acusa de autoría intelectual a su suplente.