En Veracruz, médicos capacitados para detectar oportunamente cáncer en niños y adolescentes
Especialistas en la materia participan en la Primera Reunión Ordinaria del Consejo Estatal para la Prevención y Tratamiento de Cáncer en la Infancia y la Adolescencia
Zona Centro
COMUNICADO - 2012-10-02
Las unidades de primer nivel del sistema de salud de Veracruz cuentan con médicos capacitados para revisar periódicamente a niños y detectar situaciones que requieran el manejo de un especialista y su referencia al Centro Estatal de Cancerología, aseguró la oncóloga pediatra Ethel Zulie Jaimes Reyes.
Al participar en la Primera Reunión Ordinaria del Consejo Estatal para la Prevención y Tratamiento de Cáncer en la Infancia y la Adolescencia, cuyo objetivo es replantear un plan estratégico para analizar fortalezas y debilidades del sistema de salud en la entidad, la doctora señaló que estas acciones “no terminan nunca, es una reingeniería constante en la que aún queda mucho por hacer”.
Explicó los signos de alarma que los padres de familia pueden identificar en sus hijos: “Procesos como fiebre de difícil control, que no remita tras la administración de algún tratamiento básico como antibiótico; cuando esto no cede y se prolonga por más de una semana, requiere atención médica”.
Precisó que cuando en los niños aparecen síntomas de forma muy aguda, como debilidad y fatiga, impactan en el desarrollo de la actividad rutinaria del menor, principalmente de juego y rendimiento escolar, y eso también requiere que sea valorado por el especialista a través del médico de primer contacto.
A todo lo anterior, agrega, se suma el incremento de volumen en algunas partes de su cuerpo, lo que implicaría una neoplasia o tumor, y se hace necesaria su valoración.
Por su parte, el oncólogo pediatra del hospital Dr. Miguel Dorantes Meza, José de Jesús Loeza Oliva, mencionó que de acuerdo con la edad de cada niño o adolescente, su médico pediatra establece las revisiones. “En nuestro caso, para que sea un diagnóstico oportuno, es muy importante la capacitación a los médicos de primer contacto”, especificó.
El galeno mencionó que en cuanto a los síntomas de una neoplasia oncológica pediátrica mencionados por Jaimes Reyes, se agregan sangrados por la nariz, moretones, puntos rojos en la piel, ganglios crecidos que no tienen causa aparente con un proceso infeccioso y que son de larga evolución, así como dolores de cabeza que no se quitan.
“Nosotros recibimos en el Centro Estatal de Cancerología aproximadamente de 100 a 120 pacientes con sospecha diagnóstica de neoplasia oncológica, y de ellos, el mayor porcentaje lo constituyen las leucemias agudas, en un 40 ó 50 de los casos”, aclaró el médico.
En cuanto a los pacientes de escasos recursos que viven en lugares lejanos, el especialista reveló que la atención médica se ha descentralizado como es el hecho de capacitar a personal médico para que haga una detección oportuna, o bien, enviar a médicos oncólogos pediatras para que brinden atención en diferentes hospitales regionales; esto disminuye costos de traslado en un gran número de pacientes y sus familiares.
Por último, agregó que a quienes llegan al Centro Estatal de Cancerología o a otro centro especializado se les otorga apoyo a través de patronatos, los cuales proporcionan recursos económicos para hospedaje, alimentos y transporte.