Caravana de Madres Centroamericanas arribó a La Patrona

Demandan banco de datos para al menos rescatar los "huesitos" de los desaparecidos

Zona Centro

LaNigua.com - 2012-10-17

Procedentes de Tabasco, 38 madres centroamericanas arribaron la noche del martes a la comunidad La Patrona como parte de su campaña para encontrar a sus hijos perdidos, de quienes esperan al menos rescatar los "huesitos" para darle cristiana sepultura, pues muchas tras varios años e incluso décadas, no pierden la esperanza de obtener una respuesta que acabe con su sufrimiento y la angustia de no saber nada. Todos han desaparecido en su paso por México.

Esta caravana procedente de Centroamérica inició en Tenosique, Tabasco, con un buen augurio: el reencuentro de una madre con su hijo: Silvia Campos y Serverio Mateo Campos, tras nueve años de no tener comunicación alguna.

Pero también le piden al Gobierno federal y de los estados por donde pasa el flujo migratorio, crear un “banco de datos” de migrantes fallecidos en su paso por la entidad.

“Tenemos datos de migrantes en Tierra Blanca, Veracruz y Córdoba entre otros puntos donde se han refugiado algunos centroamericanos”, expresó Rubén Figueroa del Movimiento Migratorio Mesoamericano tras arribar a la comunidad La Patrona, donde 38 madres principalmente de Honduras y El Salvador, buscan desesperadamente a sus hijos e hijas, algunas con varias décadas de no tener contacto alguno.

Esperamos alcanzar un buen resultado, secundó Fray Tomás González, quien lamentó la separación de 10 madres por motivo de salud y otras por la necesidad de regresar a sus comunidades de origen, sin embargo, aseguró que esto recaerá más en la sociedad civil y en los grupos de apoyo a los migrantes que en el respaldo de la autoridad en sus diferentes niveles.

No hemos visto una gran respuesta de los Gobiernos, lamentó el Franciscano, quien destacó que el dato de desaparecidos es incuantificable, aún cuando el padre Alejandro Solalinde haya estimado en más de 10 mil en los últimos seis años.

“Esperamos encontrar a muchos desaparecidos dar mensaje a la autoridad, a la sociedad, para que este problema se atienda y se enfrente con interés y entereza”, destacó.

Este clamor se sumó Mercedes Moreno, salvadoreña radicada en Los Ángeles, California, Estados Unidos, desde 1976 y quien desde 1991 busca desesperadamente a su hijo José Leonidas Moreno, desaparecido en su paso por México y quien reclamó al Gobierno mexicano la conformación de una “base de datos” de todos los migrantes encontrados muertos en su intento de llegar a Estados Unidos.

“Y no sólo de migrantes, también de mexicanos que no son identificados y se van a la fosa común a fin de que aunque sea se nos entreguen los huesitos y darles cristiana sepultura”, enfatizó.

En tanto que Dorca Espinoza Vázquez, originaria de El Progreso, Honduras, busca desde hace una década a Alberto Sadaí Espinoza, quien desapareció cuando tenia 20, siendo Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, el último punto desde donde se comunicó.

“La fe y esperanza es la única que se pierde, andamos con esa fe y esperanza de encontrar a nuestros hijos”, destacó tras señalar que en su pueblo de origen son muchas las familias que tienen a un ser querido desaparecido, algunas confían en la Caravana de Madres Centroamericanas para tener un dato, para bien o para mal, de qué pasó con sus hijos e hijas.

TEMAS RELACIONADOS:

|