Veracruz, con albergues y asistencia para migrantes centroamericanos
Es una casa de asistencia que cuenta con el apoyo de Gobierno del Estado.
Zona Centro
REDACCIÓN - 2012-10-29
Marco Tulio y Rodrigo son dos migrantes de Centroamérica que transitan por territorio veracruzano como paso obligado para llegar a los Estados Unidos. En la espera por subir al lomo de La Bestia, tienen varios días de larga espera y de resguardo en el Albergue Decanal Guadalupano, dirigido por la madre María de los Dolores Palencia Gómez, una casa de asistencia que cuenta con el apoyo de Gobierno del Estado.
Buscando el sueño americano, Marco Tulio Rifa, de nacionalidad hondureña, emprendió este viaje para poder reunirse con sus familiares, que ya se encuentran en Estados Unidos. Dice que su viaje ha transcurrido con tranquilidad, “no hemos sufrido, hemos comido y gracias a Dios hemos llegado bien”.
Agradecido por el trato recibido en el Albergue Decanal Guadalupano, recuerda que tanto a él como a sus hermanos, que también pasaron por este lugar y ya se encuentran en Estados Unidos “nos dieron comida, ropa y donde dormir”.
Opinó que es bueno que existan albergues como éste, en donde reciben ayudan. “A veces viaja uno en los trenes y viene uno aquí a comer, porque no traemos ni dinero para comprar algo y venimos charoleando, y ya que existen estos lugares, pues venimos para acá. Vamos a ver qué nos dice el destino, si cruzamos o no”.
Celvin Velásquez, originario de Honduras, comenta que los 22 días que lleva de viaje ha tenido un camino muy duro y pesado, porque el tren se descarriló, además de continuar su viaje padeciendo fríos y desvelos. “Venimos sufriendo bastante ahí en ese tren”, dijo.
Dijo que desde la madrugada de este lunes que llegaron a Tierra Blanca han sido atendidos por el personal del Albergue Decanal Guadalupano, en donde les han brindado alimentos. “Estamos agradecidos por la ayuda que nos dan”.
“La primera meta es llegar a Nuevo Ladero y cruzar de mojado para poder reunirme con mis familiares, que ya lo esperan en Houston. Quiero ver si llego ahí”.
Para Celvin, albergues como éste que ayudan a los migrantes son una gran ayuda “porque llegamos aquí y tenemos donde comer, donde bañarnos y le damos gracias a Dios que está la Casa del Migrante. Muchas gracias a todos los que los apoyan”.
Como él, muchos migrantes esperan el tren que pasa a las cinco de la tarde para poder continuar con su viaje en busca de su sueño.
Por su parte, Rodrigo, quien ha viajado a Estados Unidos durante años, pues ha sido deportado e intenta nuevamente entrar al país del norte, señaló que muchas veces los migrantes son asaltados por los mismos migrantes, no por mexicanos. A pesar de todo ello, intenta regresar.
En México, dijo, los migrantes siempre han sido bien recibidos y atendidos. “Los mexicanos son nuestros hermanos, que le dan de comer a uno todos los días. Yo todo el tiempo he visto a los mexicanos trabajando por los migrantes, desde como 1989 yo acepto su ayuda porque he tenido mala suerte”, finalizó.