Debido a que en Veracruz son de sobra conocidas sus trayectorias de corrupción y de sospechoso enriquecimiento ilícito en los cargos públicos, el ex director del ISSSTE, Miguel Ángel Yunes Linares y su hijo, Miguel Ángel Yunes Márquez, ex presidente municipal de Boca del Rio y actual coordinador del programa Oportunidades, se aguantaron y dejaron pasar las numerosas publicaciones impresas y en redes sociales que a principios de la semana pasada divulgaron las fotografías de sus respectivas mansiones recién inauguradas en la llamada zona de la Riviera Veracruzana.
Una semana después, cuando en el estado había bajado la polémica causada por la ofensiva noticia de que la opulenta residencia del padre se calculaba en 45 millones de pesos y la de su hijo, un nuevo rico, apenas se quedaba atrás, con 35 millones, por lo que muchos actores locales, incluidos los panistas de su partido, exigieron se les investigara, la misma información publicada, este martes, en el periódico Reforma en primera plana, provocó la ira del ex director del ISSSTE y del orgullo de su nepotismo.
No obstante que en el pie de las fotos que ilustraban la portada de ese diario con el titular «Estrenan mansión los Yunes», junto a una de las mansiones, había otra de su fase en proceso, y se indicaba «Reforma reveló hace un año la construcción», los Yunes ya no lo soportaron. Y entonces se les ocurrió el distractor de acusar al gobernador Javier Duarte de Ochoa de «instrumentar una campaña en su contra».
Con todo y que el día anterior, ese medio, en su publicación tardía, se había arrogado el mérito periodístico de haber revelado las suntuosas edificaciones un año atrás, admitió en su edición de ayer, mucho más que una réplica. Se advierte la compra de espacio para una fotonota en la parte inferior de la portada y más de media plana en dos notas de pase en interiores, costo que para su riqueza mal habida, es como quitarle un pelo al perro. En la foto de portada y al interior, Miguel Ángel Yunes Linares intenta sorprender con un tema recalentado y desmentido que no le sirvió de mucho en su fallida campaña electoral en la que contendió y perdió la elección de gobernador en 2010 contra Javier Duarte. La supuesta residencia valuada en más de un millón de dólares ubicada en Arizona, cuya propiedad se atribuye al gobernador Javier Duarte, quien la habría adquirido en 2005, cuatro meses después de que fue nombrado subsecretario de Finanzas en el gobierno de Fidel Herrera Beltrán. La fuente, no cuidada por Reforma es: «según registros públicos difundidos por Miguel Ángel Yunes Linares», pese a que se describe que esa propiedad en 2007 pasó de la esposa del Gobernador a poder de Jorge Ramírez por misma cantidad de la operación original (10 dólares), la nota agrega, igualmente sin confirmación alguna: «sin embargo, fuentes (¿quién o quiénes?) señalan que Duarte sigue siendo propietario de ese inmueble y lo ocupa con regularidad». Obviamente Yunes. No por nada la cabeza de la foto de portada es «La Mansión de Duarte según Yunes».
No le dio mucha importancia el gobernador Duarte, pero los tundió en pocas palabras. Tras asegurar que son falsos los señalamientos, agregó que «resulta verdaderamente irrisorio y desproporcionado tratar de ocultar el dispendio y el derroche de multimillonarias sumas de recursos en propiedades y lujos, con informaciones falsas, que tratan de distraer el caso. Y remató, éste es el más claro ejemplo del ratero que sale corriendo y gritando, agarren al ladrón». Y no se los mandó a decir.
Los pobres y desprotegidos ricos
En la segunda nota del i-reforma-ble, «Denuncian los Yunes campaña en su contra», tanto el padre como el hijo se hacen las víctimas de una campaña «por sus aspiraciones políticas», y pretenden tapar el sol con un dedo, esconder lo inocultable de su ostentosa riqueza, que no tiene otra fuente que los escandalosos saqueos y negocios en los cargos públicos por donde han pasado, principalmente Yunes Linares, y en menor escala, pero no menos rapaz, el hijo Yunes Márquez. Paradoja de la zoología política, hijo de perro, ratón.
Alega cínicamente el Ratón Miguelito Chico, que su casita no tiene «el altísimo valor de construcción que señalan», dice que trabaja desde los 18 años y que es producto de los recursos generados en su actividad empresarial que nada tiene que ver con temas de gobierno. Yunes Linares, por su parte, vuelve a su obsesión argumentativa, Fidel Herrera, y atribuye la supuesta campaña a la intención del actual gobernador de desviar la atención del encubrimiento a su antecesor y a que no ha hecho nada, sino encubrir a Fidel (monotemático). Evita explicaciones sobre su fortuna, sólo diciendo: «no tengo nada que ocultar». Los dos potentados políticos se quejan de que con las notas sobre sus nuevas mansiones ahora estarán en riesgo y hasta responsabilizan al gobernador no sólo de las publicaciones, sino de lo que les pudiera pasar. Y el hijo, incluso refiere cuando contó que habían tratado de secuestrarlo, omitiendo que entonces cargaba los millones en efectivo, no para Oportunidades, sino para operar la contienda interna del PAN a la Presidencia de la República a favor de Ernesto Cordero. Ladrando por toda la jauría, echados para ¡Adelante!, se dicen muy pero muy machos. Uuuuuuy.
La lumbre cerca
La hipersensibilidad de los Yunes ante una nueva exhibida como corruptos en la capital del país, cuando por una información similar publicada en el estado y en la redes sociales no dijeron ni guau-guau, es sintomática del temor que tienen de que el nuevo gobierno retome las investigaciones aún abiertas sobre los numerosos escándalos de corrupción con fondos federales, especialmente la larga cola que dejó Yunes Linares a su paso por el ISSSTE. Sólo le queda este mes de impunidad. A partir del 1 de diciembre sabrá lo que es estar sin la protección del Presidente de la República.
Por lo demás, el quiebre de la tregua con el gobernador Duarte, previsto desde que fue pactada, y del que ya se habían asomado algunos grietas, se ve hoy irreversible. Recuerda la fábula del alacrán que ataca por naturaleza. El perro con rabia nunca es manso.
Lista mariposa
No hubo respuesta de los funcionarios de la Procuraduría, el Poder Judicial y el IVAI, señalados de extorsionadores de empresarios y fabricantes de falsas pruebas inculpatorias en la lista mariposa, que no mariposa lista. Hicieron mutis de muertos Bertoldo Reyes Campuzano, subprocurador de Supervisión y Control, Enoc Maldonado Caraza, ex director de la AVI, Antonio Lezama Moo, subprocurador de Xalapa y el agente del Ministerio Público Pedro Alberto Huesca Barradas. Igualmente callaron la juez Araceli Estrada y Alejandro Dávila Vera, secretario particular del presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado. Y el abogado Luis Ángel Bravo, consejero del Instituto Veracruzano de Acceso a la Información (IVAI), a quien Reyes Peralta acusó de haber extorsionado a una señora de Córdoba, a la que según le dijo: «estás en la lista (de vinculados con la delincuencia), dame tres millones y te borro». El Mariposa, queriéndose curar en salud, dice que lo están señalando de haber participado en el crimen del administrador de la aduana y de la entrega a la delincuencia organizada de 6 vehículos, aunque otras versiones hablan de que estaba en una nómina.
El silencio de los inocentes, no sabe que ya no es mariposa monarca.