Asuntos Públicos: PRESIDENCIAS DE TRIBUNALES

Escrito por Eduardo Coronel Chiu

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2012-12-04

Los errores y la deslealtad se pagan y bien lo debe saber ahora la magistrada Irma Dhinora Guevara, que no sólo no fue ratificada sino tampoco considerada como candidata a otro periodo en la presidencia del Tribunal de lo Contencioso Administrativo, donde ayer fue electo el magistrado Gilberto Ignacio Bello Nájera.

A una semana de su tercer informe, en cuyo acto tuvo a bien ponerse de alfombra del ex candidato del PAN a gobernador, Miguel Ángel Yunes Linares, en pago al nombramiento de sus orígenes como magistrada en 1994, su invitado de honor, quien se presume fraguó el evento, consentido por su compadre Alberto Sosa, y lo usó para atacar al gobernador Javier Duarte. Sus compañeros magistrados del Tribunal que no avalaron su torpeza y servilismo, decidieron que ya era suficiente con ella.

En realidad, la fiesta canina fue la gota que derramó el vaso. Los otros magistrados tenían también presente su pésima gestión, particularmente caracterizada por el moobing o acoso laboral practicado por la saliente presidenta en contra de numerosos empleados de antigüedad mayor a 10 años. Especialmente hacia el grupo cercano a su antecesora Emma Rodríguez Cañada –que no hizo más que promoverla y recibió a cambio su traición–, a los que humilló en diversas formas. Desde el confinamiento a rincones inapropiados e indignos para el trabajo, la reducción salarial y degradación de nivel, el cambio de condición laboral, hasta el despido.

Ayer se la cobraron y ella sabía que lo harían, tanto que desde hace unos días sacó sus cosas de la presidencia. Operó la candidatura del magistrado Bello el magistral aviador Ignacio González Rebolledo, destacamentado en la sala regional de Tuxpan, adonde no va –despacha desde Xalapa–, pero que ahora sirvió para algo: postular a Ignacio Bello, adscrito a la sala regional de Coatzacoalcos, que alcanzó la presidencia para los próximos tres años en la contienda frente a José Luis Ocampo López.

Que se recuerde nunca antes había tenido relevancia política la elección de presidente del Tribunal de lo Contencioso Administrativo, la instancia jurisdiccional del Poder Judicial del Estado que resuelve las controversias entre particulares y la administración pública estatal y municipal. Hasta que Irma Dhinora se convirtió en una magistrada incómoda por la afrenta al gobernador, motivada por su sumisión a su padrino político Yunes Linares y por la cuenta pendiente de acoso laboral sistemático y generalizado. Están de fiesta en el Tribunal de lo Contencioso Administrativo.

En el tribunal electoral, reelección
Mañana se resolverá otra presidencia del Poder Judicial, la del Tribunal Electoral. Concluyó el periodo el magistrado Daniel Ruiz, y los tres integrantes de dicho tribunal, además de Ruiz, Gregorio Valerio y José Álvarez Montero, deberán elegir a su presidente para los próximos tres años. De ser rotativa la presidencia, correspondería el turno a Valerio o a Álvarez Montero, pero existe la percepción pública de la buena actuación de Daniel Ruiz al frente del tribunal en las competidas elecciones de 2010, en la que todos sus fallos estuvieron fundados en la imparcialidad y el derecho, e incluso los que fueron impugnados fueron confirmados en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, incluyendo el juicio de inconformidad contra la elección de gobernador. Por otra parte, la eventual postulación de José Álvarez Montero no gozaría de gran aceptación, además de sus conocidos antecedentes personales, que le fueron ventilados cuando aspiró hace cinco años a la presidencia del Tribunal Superior de Justicia –la plaza de aviador investigador en la UV y su posterior escándalo del juicio de paternidad–, Álvarez Montero, es sabido, tiene la marca del perro, lo que no garantizaría la imparcialidad en los juicios el año próximo en que se celebrarán elecciones de ayuntamientos y diputados al Congreso local. Se convierte así Gregorio Valerio en el fiel de la balanza. Los precedentes de institucionalidad del magistrado Valerio auguran el voto a favor de la reelección de Daniel Ruiz. No se cree que se vaya al monte…ro.

En el rincón de Tráfico sentimental
Se ha puesto en crisis a la familia judicial, donde caben todas las casas, chicas y grandes, por la impugnación al procedimiento de evaluación para la adjudicación de dos plazas de juez de primera instancia. Un grupo de participantes al concurso de oposición convocado por el magistrado Alberto Sosa en su calidad de presidente del Consejo de la Judicatura para ocupar dos plazas de juez presentaron una impugnación, en la que denuncian el vicio procesal por tráfico de influencia del magistrado Víctor Manuel César Rincón en favor de dos damas con las que se haya ligado sentimentalmente. Denuncian los inconformes que a la convocatoria acudieron ilusamente 69 aspirantes y que después de cursar un improvisado curso «propedéutico» organizado por el Instituto de Formación, Capacitación, Especialización y Actualización del Poder judicial (disculpen el ferrocarril del nombre), que dirige el citado magistrado Rincón. Resulta que luego del curso, este magistrado les sometió a un examen para obtener la constancia de acreditación al mismo, que no es lo grave (aunque dicen que no estaba previsto en la convocatoria), sino el desenlace del asunto. Sólo dos personas, a juicio de Rincón, fueron merecedoras de una calificación mayor a ocho, ambas sacaron 9, y si bien no dio los nombres y sólo las identificó con claves de expedientes, ya se sabe quiénes fueron. Una de ellas, amor del pasado, Erika Carrillo Alvarado, cuya hija, sostienen, fue reconocida jurídicamente como hija también por el Magistrado Rincón, y la otra, Andrea García Zavaleta, es su actual canal 2 titular. Los asuntos de amores de los magistrados, como los de cualquier persona, son de su esfera privada, a no ser que se vinculen con situaciones indebidas y contrarias a la legislación que rige la conducta de servidores públicos. Hay en la Ley de Responsabilidades de Servidores Públicos la previsión de la excusa de intervenir en casos como éstos en que se presenta un conflicto de interés. Pero la carne llama y al parecer desde el rinconcito se traficó el resultado y la antesala del nombramiento de juezas. La impugnación, como papa caliente, la tienen en el Consejo de la Judicatura, que en su sesión de hoy tendrán que dar cuenta de cómo la van a resolver. Ante la opinión pública están arrinconados.

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