En el escenario de un nuevo régimen en la Presidencia de la República y en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el gobernador del estado Javier Duarte de Ochoa se ha empeñado en mostrar la eficiencia lograda durante sus dos años de gestión para meter orden a las finanzas públicas de Veracruz.
Ayer, el gobernador dio un buen paso en esa dirección, con motivo del campanazo en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) que arrancó la colocación de bonos del Gobierno del Estado de Veracruz por un monto de casi 5 mil millones de pesos.
Tuvo sin duda en el bolsillo al presidente de la Bolsa Mexicana de Valores, Luis Téllez, y a los representantes de la los grupos financieros colocadores –Citigroup y Bancomer–, quienes no escatimaron elogios para la operación concertada con la que se concluye el proceso de reestructuración de pasivos que heredó su administración.
Téllez no solo destacó que haya sido Veracruz el único estado que en este año concurrió al mercado de valores para colocar certificados bursátiles, garantizados por su solvencia financiera y fortaleza económica, sino que hasta lo puso de ejemplo. De entidades federativas, naciones y hasta de bloques económicos multinacionales.
Aunque no lo quisieran creer los escépticos y los que anhelan ver anuncios de un crack financiero en el estado, el presidente de la BMV señaló que «esta operación es digna de que venga la señora Angela Merkel (jefa de estado de Alemania) y le copie al gobernador Javier Duarte y al Secretario Tomás Ruiz lo que han hecho». En tono similar, el director corporativo de Citigroup refirió que en la colocación hubo una gran confianza del mercado en las finanzas de Veracruz «y además por el manejo responsable por parte del gobierno de Javier Duarte», incluso se presentó una sobre demanda del 20% durante las posturas, es decir, podría haberse colocado una mayor cantidad, pero el gobierno estatal se limitó al monto previamente fijado.
También se retomó el tema de que la reestructuración de pasivos de Veracruz permitirá liberar del flujo de efectivo del orden de los tres mil millones de pesos, los cuales podrán destinarse, en vez de para pago de servicio y amortización de deuda, a la inversión pública y a la infraestructura.
El espaldarazo recibido ayer en la Bolsa se suma como aval a la precisión hecha en varias ocasiones por el gobernador Duarte, sobre la que recientemente ha retomado la conveniencia de poner en claro. Su administración no ha contratado deuda y únicamente se enfocado en ordenar las finanzas locales y reestructurar los pasivos heredados.
Desmarcándose
En esa misma dirección se puede leer la carta abierta dirigida por el Gobierno del Estado al Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, publicada hace un par de días en un medio del Distrito Federal. Aunque en ese texto se manifiesta el respaldo de las autoridades estatales al famoso pacto por México suscrito el pasado domingo por el presidente y los tres principales partidos políticos, uno de sus objetivos centrales es poner en el aparador a las finanzas de Veracruz. Para ello, se vincula el tema enunciado por Peña en su toma de posesión acerca del endeudamiento de los estados y municipios «a niveles inaceptables que ponen en riesgo a las finanzas públicas de las presentes y futuras generaciones y al que responderá la iniciativa de ley nacional de responsabilidad hacendaria y deuda pública, cuyo objeto será ordenar la deuda de los gobiernos locales.
El mensaje del gobernador es claro. No sólo se apoya dicho proyecto, sino que se declara que «Veracruz es ejemplo nacional en el reordenamiento de las finanzas públicas», punto en el que se cita el reconocimiento hecho por el ex secretario de Hacienda, Ernesto Cordero. El interés de esta acción de orden en las finanzas se conecta con el deslinde de su administración. Se afirma en el manifiesto «no se ha contratado deuda pública y por el contrario se ha logrado en términos muy convenientes la reestructuración de todos los pasivos, lo que nos ha permitido retomar el crecimiento económico».
Son las cartas del gobernador, que obviamente podrán ser corroboradas tanto por el presidente Peña Nieto como por el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, cuya dependencia lleva el registro y evolución de los contratos de deuda pública y pasivos garantizados con los ingresos por participaciones de entidades federativas y municipios.
Banqueros
Ayer, en la cascada de nombramientos de lo poco que queda por repartir, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, designó a los directores generales de la banca de desarrollo del Gobierno Federal. Se reproduce el modelo de origen y apoyo político matriz que ya se conoce. Alfredo del Mazo (del grupo Atlacomulco del Estado de México) es el Director de Banobras, Jacques Rogozinski (rematador de bienes nacionales al lado de Pedro Aspe en Hacienda) Director de Nacional Financiera, Enrique de la Madrid (hijo del ex presidente Miguel de la Madrid) director del Banco de Comercio Exterior, Carlos Treviño Medina (Tec de Monterrey y Hacienda) director de la Financiera Rural. La bolita de Tomás Ruiz sigue sin salir.
Por lo poco que ha caído para los veracruzanos habrá que plantear la cruzada por el federalismo político. Todo se lo están comiendo los de otras entidades.