Anunciada en su discurso de toma de posesión e incluida en los acuerdos del llamado Pacto Por México concertado con los principales partidos políticos, el presidente Enrique Peña Nieto presentó ayer su propuesta de Reforma Educativa.
Vista en la superficie, la reforma plantea modificar el artículo tercero de la Constitución del país, relativo a la educación que imparte el Estado, y el 73 sobre las facultades del Congreso de la Unión, con el propósito de realizar los fines de la educación con criterios de calidad. Se identifican al menos 4 líneas principales de políticas: homogenizar, bajo directriz federal, los planes educativos en sus niveles básico, medio superior y normal; regular el servicio de ingreso, promoción y permanencia, creando el sistema profesional docente; establecer la obligatoriedad de la evaluación a cargo de un órgano autónomo (el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación) y distribuir las cargas económicas del sostenimiento del sistema entre la Federación, los estados y los municipios.
Pero lo más importante de los objetivos de esta reforma sólo está entre líneas. Como si no se quisiera hablar de la soga en la casa del ahorcado, el nuevo gobierno ha eludido señalar directamente que sus objetivos en materia de educación pública pasan por neutralizar al SNTE y a Elba Esther Gordillo. Aunque ha deslizado la idea de «recuperar la rectoría de la educación» no se han atrevido a precisar de dónde o de quién se hará este rescate, y se insiste en negar que dicha reforma tenga algún destinatario; al igual que en otras alusiones, sólo indirectas a «poderes fácticos», los villanos innombrables, de quien tú ya sabes. Con todo y que se niegan a llamar las cosas por su nombre, está claro que el blanco principal es el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, el SNTE y su lideresa Elba Esther Gordillo.
Es evidente que el servicio profesional docente y la evaluación no sólo buscan la calidad educativa, o quizá sea que este objetivo pasa por aislar al sindicato, el caso es que también tiene por objeto terminar con las bases del poder sindical, sabido que ahora ellos controlan los ingresos, promociones y permanencia del personal docente e incluso negocian la habilitación de sus miembros en funciones de dirección y supervisión.
De acuerdo con el nuevo texto del artículo 3, «el ingreso al servicio docente y la promoción de cargos con funciones de dirección o de supervisión de la educación básica y media superior que imparta el estado, se llevarán a cabo mediante concursos de oposición que garanticen la idoneidad de los conocimientos y capacidades que correspondan». Deja para la ley reglamentaria fijar los términos para el ingreso, la promoción, el reconocimiento y la permanencia en el servicio y declara que serán nulos todos los ingresos y promociones que no sean otorgados conforme a la ley.
¿DÍas contados?
De aprobarse la reforma, como se espera que se haga, por los consensos que se ven avanzados entre las fuerzas políticas que controlan el proceso legislativo en el Congreso de la Unión, PRI y PAN y algunas corrientes del PRD y otros que no son simpatizantes del SNTE, se anticiparía un gradual pero fuerte re acomodo de fuerzas en la educación. Un progresivo debilitamiento del SNTE, que ya se verá si Elba Esther asume pasivamente o se atreve a dar la batalla a un poder presidencial en su fase de ascenso.
El primer mensaje para Elba ya se había dado con el nombramiento de Emilio Chuayffet, su enemigo político, como secretario de Educación y la exclusión de posiciones para su grupo en el gobierno, ni el ISSSTE le respetaron. El segundo, más que cantado, ya llegó, el giro hacia un sistema de méritos y evaluación del personal docente, desplaza al sindicato y ya se verá cuál será su reacción y adónde llega. Mientras tanto la estocada ya se lanzó. No será el Quinazo de Peña Nieto, pero se ya se le compara.
Por cierto, la reforma será oportunidad para que los estados también se sacudan de las cuotas corporativas en los cargos de dirección en las secretarías de educación local y se busque mayor equidad en las aportaciones federales al sostenimiento del sistema educativo, entre otros, se trate el punto de la doble negociación del SNTE que gravita en el presupuesto estatal.
Informe municipal
La presidenta municipal de Xalapa, Elizabeth Morales, rindió ayer, ante la presencia del gobernador Javier Duarte, su segundo informe de labores. En la aplicación del presupuesto se destaca la ejecución de 925 obras y acciones con una inversión superior a los 250 millones de pesos, casi un 11% más que lo realizado en el año anterior. De este monto se destinaron 77 millones de pesos a pavimentación y 70 millones para construir 4 nuevos colectores. Es cierto que recibió una buena calificación crediticia de Fitch, ya que le observaron un desempeño presupuestal equilibrado, un bajo monto de pasivos no bancarios y niveles de inversión adecuados. Si logra, con el apoyo del Gobernador, como se ha mencionado, atender el problema de vialidad de Xalapa, Elizabeth cerraría bien el próximo año.
Democracia en la era digital
de consulta obligada para los interesados en la modernización de los procesos electorales y para todo ciudadano informado, el libro Democracia en la era digital, que ayer presentó el consejero del IEV, Alfonso Ayala, coordinador de esta obra colectiva editada por la UNAM y el Congreso del Estado de Veracruz.
En sus distintos trabajos, los autores examinan desde el punto de vista teórico y práctico el uso de las tecnologías electrónicas de la información y la comunicación en los sistemas electorales contemporáneos. Hay por ello una visión de derecho electoral comparado en la que se revisan las experiencias internacionales en Argentina y Brasil, Colombia y Estados Unidos, y las nacionales en Coahuila, Distrito Federal, Jalisco y Nuevo León. Igualmente se evalúan las prácticas del voto en mecanismo electrónico e-voting, como la emisión del voto a distancia por internet y las implicaciones que tienen en cuanto a la libertad de sufragio y la certeza del voto en la democracia electoral.