De San Nicolás a Santa Claus

+¿De dónde surge el también llamado Papá Noel?

Zona Centro

David Alavez Cabra - 2012-12-25

Acaba de celebrarse la Navidad y tradicionalmente en muchos países, incluyendo al nuestro, se le identifica con nieve, muñecos hechos con el mismo material, chimeneas rojas, bufandas, gorros, guantes, abrigos, y adornos de flores de Nochebuena, escarcha y por supuesto acompañado de duendes y un regordete personaje vestido de rojo llamado Santa Claus, pero todo esto, nada tiene que ver con el significado que se le había dado en un principio: recordar el nacimiento de Jesúcristo, el Salvador del mundo.

Es desde el siglo XIX, cuando la Navidad empieza a afianzarse con el carácter que tiene hoy día, pues en ese siglo se popularizó la costumbre del intercambio de regalos, además de crear al ya mencionado Santa Claus y regalar tarjetas de Navidad, costumbres que con el tiempo, la mercadotecnia (en especial la norteamericana) aprovecharía para expandirlas por el mundo dándole un carácter distinto al religioso.

Papá Noel, Santa Claus, o San Nicolás, en cambio es un personaje inicialmente inspirado en un obispo católico de origen griego llamado Nicolás, que vivió en el siglo IV en Anatolia, en los valles de Licia (en la actual Turquía). Era una de las personas más veneradas por los católicos de la Edad Media, del que aún hoy se conservan sus reliquias en la basílica de San Nicolás, Bari, Italia.

La transformación de San Nicolás a Santa Claus y Papá Noel, se cree que sucedió alrededor del año 1624, cuando los inmigrantes holandeses fundaron la ciudad de Nueva Ámsterdam, más tarde llamada Nueva York; más tarde el poeta Clement Clarke Moore, en 1823, publicó un poema donde dio cuerpo al actual mito, basándose en el personaje de Irving: una versión de Santa Claus, enano y delgado, como un duende; y hacia 1863, adquirió la actual fisonomía de gordo barbudo bonachón.

Pero es en el siglo XX, cuando la empresa Coca-Cola encargó al pintor Habdon Sundblom que remodelara la figura de Santa Claus/Papá Noel para hacerlo más humano y creíble. Esta versión data de 1931, y se popularizó por anuncios de la marca refresquera. Y esa imagen, es la que hasta hoy prevalece y vemos que la utiliza mercadotécnicamente el comercio para que se consuman productos alusivos en esta época invernal, lo cual acaba de suceder en estos días.



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