¿Cómo se vive la Meteorología en el Golfo de México?
+23 de marzo Día Meteorológico Mundial
Zona Centro
COMUNICADO - 2013-03-23
Así como la diversidad climática ayuda a entender las costumbres regionales en las poblaciones del Golfo de México, los cambios en el estado del tiempo obligan no solo a tomar medidas para resguardar bienes y personas, sino acomodar nuestros tiempos para desempeñar las actividades cotidianas y recreativas. Basta aventurarse a dar un paseo por una ciudad costera en el Golfo de México durante un “Norte, para ver como en unas horas cambia el paisaje urbano y la vista en las playas. La primera transformación se puede ver en calles y avenidas, que requieren la movilización de brigadas para enrollar las lonas de los espectaculares y evitar con ello daños e impedir pérdidas económicas. Para evitar percances habrá que estar atentos al circular por algunas calles, pues es común encontrarse con árboles derribados. Los muelles se transforman, ahí pueden verse las embarcaciones de los pescadores a resguardo. Las operaciones de carga y descarga en puertos y construcciones se detienen cuando el viento rebasa velocidades arriba de los 50 km/h eso aminora pérdidas económicas y garantiza la seguridad de los trabajadores. Los visitantes que inundan las playas en días soleados deben ceder su lugar a las olas que vierten sobre el malecón.
La pesca, la cual podemos denominar como una actividad de alto impacto económico, requiere para su planeación conocer las condiciones del tiempo en la costa y el mar y en particular del desarrollo de “Nortes”. Los pescadores artesanales que todavía pueden observarse en las costas de Boca del Río en Veracruz, aseguran una buena pesca tirando la red a los pocos días de un Norte. Las cooperativas de pescadores que operan a lo largo del Golfo de México, deciden si envían o no sus embarcaciones mar adentro considerando un tiempo necesario de 24 a 48 horas para regresar a puerto en caso de mal tiempo.
Los días de sol traen consigo muchos beneficios: se incrementa el flujo de turistas hacia las playas y el ambiente se presta para la celebración de competencias deportivas; sin embargo cuando se prolongan por varios días causan, estragos en las líneas de energía que se sobrecargan por el uso intensivo de ventiladores y sistemas de aire acondicionado.
La lluvia, no obstante sus incontables beneficios, cuando es de carácter torrencial provoca un caos vial en la mayoría de las ciudades y si ocurre en las montañas activa los sistemas de protección civil ante el riesgo de inundaciones, además después de una lluvia en la montaña, es común que alcancen las playas, los troncos y la basura arrastrados por la corriente de los ríos que desembocan al mar, lo que hace necesario incrementar las tareas de limpieza.
La presencia de los Servicios de Meteorología y en particular del Centro de Previsión del Golfo de México, se encuentra en cada una de las acciones de las personas y utilizando como medio de enlace “El pronóstico del tiempo” hace posible prepararse a convivir con los nortes, el sol y la lluvia, como parte de un esfuerzo y colaboración entre instituciones.
Este esfuerzo se resume en la frase conmemorativa de este año “Vigilar el tiempo para proteger las vidas y los bienes”. Con esta consigna la Organización Meteorológica Mundial reconoce la importancia de las tareas cotidianas de observar, registrar y analizar el comportamiento del tiempo y clima para salvaguardar la vida y reducir los daños causados por fenómenos climatológicos e hidrológicos. Estas tareas desarrolladas desde la Comisión Nacional del Agua y el Servicio Meteorológico Nacional, proyectan sus resultados en dos plataformas: la primera está constituida por las áreas de meteorología a través de la realización diaria de boletines meteorológicos, difundidos en medios electrónicos y medios masivos de comunicación; otra plataforma son los comités de atención a emergencias que se instalan ante la amenaza de fenómenos meteorológicos extremos y que involucran la participación activa de los tres órdenes de gobierno para atender a la población afectada en el menor tiempo posible.
Tareas que se encuentran soportadas desde la Comisión Nacional del Agua, con la operación de una amplia red de observación meteorológica y climatológica, el desarrollo de programas de formación continua del personal de meteorología y los esquemas de coordinación interna entre el personal que observa la atmósfera, vigila las presas y los ríos y atiende las emergencias hidrometeorológicas en un esfuerzo coordinado para mejorar la capacidad de respuesta a las emergencias.
Por supuesto, los retos que impone garantizar el acceso a la seguridad y los recursos a la sociedad globalizada actual tienen que resolverse. Para enfrentar estos retos es indispensable un trabajo de gestión que privilegie la modernización, el fortalecimiento de capacidades regionales y la colaboración con otros países. Con esta visión el Organismo de Cuenca Golfo Centro se incorporó al proceso Modernización del Servicio Meteorológico Nacional realizando acciones para impulsar la creación de uno de los centros regionales a inaugurar en este 2013. Tener presente este esfuerzo, es una excelente forma de celebrar el Día Meteorológico Mundial el próximo 23 de marzo.