Editorial: CONDENA A LA AGRESIÓN A EL MUNDO DE CÓRDOBA
+ Este jueves, un energúmeno se metió a las oficinas para agredir a reporteros, entre ellos una embarazada.
Zona Centro
REDACCIÓN - 2013-04-05
Lo que pasó este jueves en las oficinas del diario El Mundo de Córdoba, en Huatusco, es el ejemplo que pone la autoridad cuando agrede a periodistas.
Un individuo llamado Jorge Quesada Cóbilt ingresó hasta la sala de redacción de dicho diario para arremeter en contra del jefe de Información Enrique Zamora Díaz, y contra una reportera de nombre Juliana Rincón Córdoba, quien se encuentra embarazada. La causa: reclamar que publicaron una nota donde reluce el nombre de su hermano Alejandro, de los mismos apellidos, quien el pasado martes fue detenido por andar en un carro robado... "Tenían órdenes de no publicar", decía el energúmeno, sin decir órdenes de quién.
El sujeto agredió de manera física a Zamora Díaz, y mandó al hospital a Juliana Rincón por un cuadro parto prematuro, ya que en sus manoteos empujó a la reportera que le tomaba fotos y ésta se golpeó contra un escritorio.
Hasta donde se sabe, el sujeto fue detenido por la Policía Municipal de Huatusco y llevado a los separos donde se resolverá su situación.
Y decíamos que este es el ejemplo que pone la misma autoridad cuando se agrede a periodistas y no pasa nada. Que si bien una disculpa es válida, la realidad es que nunca se castiga a los agresores, como en el caso más reciente de David Bello Taboada, fotógrafo del Diario de Xalapa.
Y así ha sido siempre: reporteros agredidos por policías, agentes de Tránsito, funcionarios, guardaespaldas, personajes anónimos del ámbito político, cargamaletas, etc., y como saben que nunca hay un castigo ejemplar, se siguen dando las agresiones.
Es curioso, a veces los más respetuosos son las Fuerzas Armadas, y los que se supone que son de casa son los más conflictivos con la prensa.
El gremio periodístico ha sabido lidiar con esto, porque se sabe que no vale la pena a veces interponer una denuncia, ya que ésta no prospera, especialmente porque es difícil identificar al agresor, porque andan encapuchados como delincuentes.
Pero esto ha llevado a Veracruz a ser el primer lugar nacional de agresiones contra periodistas.
Y sujetos como Quesada Cóbilt ven que como las agresiones a periodistas nunca son castigadas, pues es fácil meterse a una redacción a hacerse el influyente y golpear a quien se le antoje.
RACISMO DE LAS MONTAÑAS
En el caso de Huatusco, se debe tomar en cuenta que existe una especie de discriminación, un racismo localista, por parte de familias de abolengo contra la mayoría de la población.
Son gente que se siente superior a los demás y creen que el apellido y el dinero les da la patente de Corzo para sobajar a quienes no son de "abolengo".
Esto no sólo sucede ahí: Córdoba, Orizaba y Fortín padecen de la misma enfermedad mental. De allí es esa frase que dice que "pasando el puente Metlac, es Centroamérica".
Gente como Quesada Cóbilt confirma lo anterior: creen que pueden hacer lo que se les plazca y no recibir castigo alguno.