MIXTLA: El hambre que traspasa generaciones

+ En México 7.4 millones de personas viven en pobreza extrema y sufren carencia alimentaria, es la realidad de Magdaleno y José

Zona Centro

Noticieros Televisa - 2013-04-12

"Somos el rancho, crecemos con mucho sacrificio. Tenemos que sufrir. Aprender de nuestros padres a trabajar el campo. Aquí no podemos ir a la escuela, porque tenemos que sacar la vida en el campo y con mucho trabajo. Es muy duro", comentó Magdaleno Morales.

En Mixtla, Veracruz, se vive, literalmente, entre las nubes. Más allá de ellas, cuando la profundidad de la montaña veracruzana se empieza a sentir, el hambre, la pobreza y la marginación te regresan a la realidad. Aquí se vive con hambre.

"Nosotros carecemos de dinero y por la misma razón de comidas. Nosotros no conocemos nada, nunca comemos algo sabroso. Comemos hierbitas, frijolitos, si podemos conseguir un pesito, compramos sopita, quizás una vez al mes", relató Magdaleno Morales.

Para Magdaleno Morales y para el resto de los campesinos de Mixtla de Altamirano, el día empieza con los primeros rayos de Sol.

Trabajar en el campo es duro, cuando se hace con 100 años a cuestas, o con una enfermedad crónica sin cura y sin atención, el trabajo es el mismo, pero cuesta más.

"Trabajar duro para darle de comer a nuestros hijos. Nos tenemos que defender a como dé lugar, tenemos que buscar la vida", subrayó Magdaleno Morales.

Esta es la vida de Magdaleno y su anciano padre, José, uno es diabético, el otro sordo.

"Según los doctores soy diabético. Los doctores dicen que la enfermedad avanza mucho, pero siempre y cuando no le haga caso, ahí la lleva uno. No tomándolo a pecho, porque a lo mejor uno está pensando, me voy a morir, lo básico es no hacerle caso y tomar teses amargos. Hay veces que se siente uno cansado, quizás es por estar picado con la diabetes", comentó Magdaleno.

Magdaleno también habló sobre su padre:

"Sigue trabajando en el campo, el problema es que no oye, se le reventaron los tímpanos."

Los años han cambiado, pero la vida no, ahora el hijo cuida al padre, pero también a su madre y una familia entera.

"¿Cuántos hijos tienes? Son 8 ¿Ya hasta habías perdido la cuenta, verdad? Legalmente sí, pues es que como no estamos día a día pensando qué familia tiene uno, porque la mente está ocupada en el campo", explicó Magdaleno.

"Pues sí, ahora mi hijo está trabajando aquí en mi casa, para ayudarnos. Él siempre nos cuida", dijo la señora María Antonia, Madre de Magdaleno

"Es un orgullo cuando uno cuenta con sus padres y así me siento", destacó Magdaleno.

Todas las tardes el Sol se mete, y la vida en la montaña queda oculta en la neblina y Magdaleno y José se van a dormir con el estómago vacío, se preparan para un nuevo día, en el que otra vez habrá hambre y pobreza y también seguirá la esperanza de que un día sean las nubes las únicas que marquen su vida.

Esta es la realidad de Magdaleno, José y de los 7 millones 400 mil mexicanos que viven, como ellos, en pobreza extrema, y con una carencia alimentaria.

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