Por todos conocido el enriquecimiento de Miguel Ángel Yunes Linares y sus hijos al amparo de los cargos públicos, documentado en numerosos señalamientos de corrupción y peticiones de indagatoria de los que se ha dado cuenta recurrentemente en los medios de comunicación, la denuncia ayer adelantada por Manuel Espino, el ex presidente del PAN y actual líder de la organización Concertación Mexicana, no se ve como una más.
Aunque la nueva denuncia retoma los signos evidentes de la riqueza acumulado por Yunes Linares y su familia –sus ostentas mansiones en la Riviera Veracruzana, valuadas en 70 millones de pesos, el famoso yate tierra, el Rancho Santa Gertrudis y otros ya conocidos-, Espino exhibió muchos más bienes ocultos a la opinión pública, demostrando que cuenta con un inventario preciso de la enorme fortuna familiar –de la que dio pelos y señas-, la cual estimo en 1,200 millones de pesos. Por ejemplo, proporciona la dirección exacta del departamento de lujo en Miami, valuado en un millón de dólares, y la lista de empresas de distintos giros en México y en España controladas por la familia Yunes Linares – Márquez.
Espino le ha puesto el cascabel al perro. El asunto no quedará en sólo ruido mediático.
Anticipó que con la base de las evidencias recabadas, presentará una denuncia penal ante la Procuraduría General de la República (PGR) en contra de Yunes Linares y sus hijos por el delito de enriquecimiento ilícito; sostiene Espino, con los pelos de la burra en la mano, que sus denunciados ocultaron bienes en sus declaraciones patrimoniales y que su adquisición y valor no se justifica con los ingresos obtenidos como servidores públicos .
La presunción del enriquecimiento ilícito, tenida por la voz popular ante la opulencia del estilo de la vida de los Yunes, no se había manifestado en su denuncia formal por la comisión de estos delitos. El tema no había trascendido de su exhibición en los medios de comunicación , es decir, del ámbito periodístico y del marco de las luchas políticas; los numerosos señalamientos de corrupción en el ISSSTE durante la gestión de Miguel Ángel Yunes fueron objeto de denuncias a la opinión pública de sindicatos y otros sectores políticos, pero no pasaron de ser demandas de investigación administrativa.
¿SE ACABÓ LA PROTECCIÓN DE IMPUNIDAD?
Pero la novedad más importante es la del entorno político judicial. No cuenta ahora –asumimos- Yunes Linares con la complicidad y protección de las altas esferas del poder público, gracias a lo cual ha podido hasta ahora gozar de absoluta impunidad. Su abuso de los recursos públicos fue soslayado por los gobiernos del PRI cuando fue miembro de ese partido, secretario de gobierno en Veracruz y funcionario de la Secretaría de Gobernación a fines del gobierno de Zedillo; y también por los gobiernos del PAN a los que se alió; primero a Vicente Fox, tutelado por la maestra Elba Esther Gordillo; no tuvo sanción alguna por la fuga del Chapo Guzmán en 2001, en la que se vio involucrado su equipo de trabajo, el que dejó en la administración de penales federales, acaso como premio fue colocado como subsecretario de Seguridad; y luego por Calderón, su protector e impulsor una vez que rompió con la líder del SNTE. La Secretaria de Función Pública y la Procuraduría del gobierno de Calderón se hicieron de la vista gorda y se desmintieron las imputaciones, no obstante que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) dictaminó negativas las cuentas del ISSSTE, y del Turissste, en su caso, sancionaros a empleados menores.
Hay un cambio de tablero, una denuncia, acompañada de pruebas, por comisión de delitos que habrá de ser investigada por la autoridad y un nuevo gobierno que no es del PAN, con lo que se habría de cancelar la protección a Yunes Linares y sus hijos.
El gobierno del priista Enrique Peña Nieto ha propuesto en su programa de gobierno una política de transparencia y anticorrupción que ha cobrado ya una cabeza, la de Elba Esther Gordillo, acusada de lavado de dinero y delincuencia organizada por el saqueo que hizo al patrimonio del SNTE. La tranquilidad y cinismo con la que aún se pavonea Yunes Linares es un desafío a la credibilidad de esa política.
Sus vínculos con el procurador Jesús Murillo y el secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, no deberían ser un obstáculo a la procuración de justicia cuando su jefe Peña Nieto ordene se haga la investigación de anticorrupción en contra de Yunes, Además de aplicación escrita del derecho, motivos políticos no faltan. Por su ambición obsesiva por alcanzar el gobierno de Veracruz, Yunes es el principal interesado en reventar el Pacto por México, y ante el vacío de liderazgo panista, encabeza al grupo radical de los calderonistas (Cordero, Luisa Calderón y Javier Lozano) que pretenden hacerse del contrato del partido a la salida del tibio Gustavo Madero.
El enriquecimiento ilícito sería la punta para configurar otros delitos oficiales conectados, tales como peculado, tráfico de influencias, ejercicio abusivo de funciones o cohecho. A ver cómo podrá explicar en la PGR Miguel Ángel Yunes Linares (y su hijo Miguel ) su historia de éxito. De origen modesto, hijo de fabricante artesanal de escobas en el pueblo de Soledad de Doblado, a su paso por los cargos públicos se convirtió en un magnate. Una historia de éxito… de la corrupción.
HIJOS DE PUTA DEL REFORMA
El lenguaje cantinero de Miguel Ángel Yunes Linares volvió a ser grabado y subido a You Tube. Se escucha una conversación con Manuel Muñoz Gamen, uno de sus operadores de negocios, situada, se entiende, en el contexto de la publicación de fotografías que hizo el año pasado el diario Reforma de sus mansiones en el club de golf. Colérico, le dice: <
>. Y dice haberlos amenazado. <> Y agrega: <>. Se les puso perro el perro, a ver que dicen los <> del Reforma de sus palabras.
DECORACIÓN DE INTERIORES DE SUPERLUJO
La delicadeza y despilfarro con que decoró su casita nueva el hijo, Miguel Ángel Yunes Márquez, se aprecia en otras grabaciones también subidas a You Tube. Sus pedidos de muebles a Italia, bajo diseño único, el mármol de carrara Bishop para sus pisos, la cocina de 400 mil dólares (que solo usan las sirvientas) y hasta la compra de arte en Nueva York, de las gangas de Pedro Fiedrenberg, a 450 mil dólares. Nada que comparar con el piso firme y las pobrezas de los afiliados a Oportunidades. De lujo y hambre.