Conforme al libreto previsto en el anexo del Pacto por México, relativo a los acuerdos para garantizar la legalidad y la limpieza en las elecciones del próximo 7 de julio, ayer el Gobernador del Estado, Javier Duarte, los representantes de 9 partidos políticos que participan en la competencia y el representante de la Secretaría de Gobernación se tomaron la foto de la civilidad política.
No fue en el pacto propuesto por el diputado del PRD, Rogelio Franco, ni el que estaba considerado el gobernador, más amplio y que incluyera cuestiones de desarrollo del estado, sino el dispuesto y acordado por los actores nacionales, el que se deriva del citado anexo.
Por ello, luego que hace unos días el secretario de Gobernación instaló con los representantes de los partidos pactistas (ya no de oposición) PAN y PRD, y el PRI satélite del pacto, la Comisión Nacional Plural para la Preservación del Entorno Político de Equidad en la Competencia, se esperaba su reproducción en las 14 entidades que como Veracruz tendrán elecciones en julio.
Cumplió Veracruz con la encomienda y ayer se firmó el pacto electoral, antes llamado de civilidad política, ahora renombrado <
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No obstante que las reglas legales de la elección están definidas en las constituciones –de la República y del Estado-, así como en el Código Electoral, e imponen a las autoridades conductas de imparcialidad, equidad y legalidad, y a los competidores ceñirse al marco de la ley, el gusto de los políticos por la teatralidad y la escenografía los conduce a montar ceremonias formales de juramento de que cumplirán con sus deberes.
El rol de esta comisión plural ayer instalada, ideado por los jefes del pacto nacional, les instruye que se encarguen de <
Por otro lado, otro acuerdo del mencionado anexo, el cual seguramente se incorporará a las declaraciones del pacto local, es el de la suspensión de entregas de apoyos gubernamentales, incluidas las despensas y objetos utilitarios, innecesarios también, pues hoy comienzan las campañas electorales en el estado –arrancan las de diputados de mayoría y en breve las municipales- y el Código Electoral del Estado contiene esa prohibición.
En cambio sí será novedad la suspensión de movimientos al padrón de beneficiarios de los programas sociales a nivel de municipio.
Es conocido el ambiente beligerante que se ha dado en el país –y Veracruz, por su puesto, que no ha sido la excepción- a lo largo de lo que va en el actual proceso electoral, y eso que aún están por comenzar las campañas de promoción y búsqueda del voto, en donde los actores juegan en dos canchas, la positiva y la de ataques que alteran estrategias visibles con escondidas.
No se recuerda que ningún pacto de civilidad electoral (tan sólo hágase memoria de corto plazo, el suscrito por los candidatos a la Presidencia de la República en junio del año pasado) que haya evitado las acusaciones de uso ilegal de recursos entre partidos políticos y candidatos, como tampoco los ataques, las impugnaciones y protestas post. Las campañas y los resultados electorales lo pondrán a prueba. Será el bendito, pero la foto de la civilidad política ya se la tomaron.
LOS ABAJO FIRMANTES
Descontadas las partes oficiales de la comisión plural estatal – el Gobernador del Estado, el representante del PRI y sus partidos coaligados, el PVEM y el PANAL, así como el representante de la Secretaría de Gobernación- llamó la atención que se sumaran otras fuerzas políticas a la firma del pacto electoral. No tanto otros satélites del sistema, como el presidente del PRD, Sergio Rodríguez o Alfredo Tress, del partido Alternativa Veracruzana (AVE) o del PT, Fidel Robles Guadarrama, sino que hayan traído a la firma por el Movimiento Ciudadano a un representante nacional, José Manuel del Río Virgen, en vez su dirigente local, y sobretodo la domesticación del dirigente estatal del PAN, Enrique Cambranis. Apenas el pasado día 9 acusaba Cambranis que <> y alertaba una presunta reactivación de campaña negra para enrarecer su proceso interno de selecciones de candidatos, mientras su dirigente nacional mencionaba a Veracruz entre los <> de su <>.
Así como hay otro Madero en el Pacto Nacional, el seducido por Peña, hubo ayer otro Cambranis. El que dijo <
Por cierto, a nadie le interesó que participaran en el Pacto los Concejos estatales electorales, los organizadores y presuntos <<árbitros>> de la competencia.
CHAQUE-PERRO
El sello político en la familia Yunes- Márquez Linares que no sólo es la corrupción si no también el oportunismo y la conveniencia, la traición y la deslealtad, no tardó en manifestarse a propósito del conflicto interno del PAN entre el dirigente Gustavo Madero y Ernesto Cordero, el destituido coordinador de los senadores de este partido. En el primer episodio, el senador Fernando Yunes Márquez, fue uno de los 24 de los 38 senadores del PAN –el ala calderonista- que firmaron la carta de respaldo dirigida a Madero para intentar detener la remoción de Cordero. De estos, 23 se negaron ayer a asistir a la designación del nuevo coordinador de bancada, quienes junto con Cordero pretenden aún impugnar legalmente el procedimiento de remoción aplicado por el presidente del partido, Gustavo Madero. En el segundo episodio, Fernando Yunes Márquez, fue el único de ese bloque que se quebró y se deslindó ya de ellos. Se sumó ayer a los que aplaudieron la designación del senador por Colima, Jorge Luis Preciado.
No extraña el cambio de chaqueta familiar, considerando el ejemplo del pater familias, Miguel Ángel Yunes Linares, en los momentos en que la ambición de poder y sus privilegios lo exigen. Como se sabe, se fue del PRI, cuya protección le permitió amasar la primera fortuna producto de los cargos públicos, y traicionó a Roberto Madrazo, que lo había hecho diputado federal plurinominal, para irse en 2005 del lado de Elba Esther Gordillo al servicio del gobierno panista y Vicente Fox; más tarde, no obstante que la maestra lo colocó en el gobierno de Felipe Calderón como director del ISSSTE, donde igualmente se enriqueció, renegó de ella y la atacó, en medio de la confrontación del entonces presidente con la dirigente del SNTE. Calderón lo hizo candidato a gobernador en 2010 y aunque perdió se apoderó de una buena porción de la franquicia local, gracias a Calderón y a Cordero, colocó a su hijo Miguel como delegado de Oportunidades e impuso en la pasada elección federal, el año pasado, a su hijo Fernando en la primera fórmula del PAN al Senado.
Esto sin contar las historias locales de traición a Gerardo Buganza y al Pipo Vázquez, quienes lo <> al PAN veracruzano. Entre tros.
Perdió el poder Ernesto Cordero, los más de 200 millones de pesos que manejaba el coordinador de bancada y Calderón ya no gobierna. Además es el coordinador quien designa a los presidentes de comisiones legislativas y la posición de Miguel Ángel Yunes Linares en la lista de diputados plurinominales todavía está en riesgo.
Por ello, les conviene congraciarse con el presidente del partido, Gustavo Madero. Antes de que el perro ladrara tres veces, Fernando Yunes Márquez abandonó a Cordero.
Ya no le dicen <>, por el cambio de chaquetas lo rebautizaron como <