Asuntos Públicos: LA SUCESIÓN EN LA UV

+Por Eduardo Coronel Chiu, publicado en Diario AZ Xalapa y Veracruz

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2013-06-05

El reciente Consejo Universitario de la Universidad Veracruzana (UV), celebrado el pasado lunes, en las postrimerías del Rectorado de Raúl Arias Lovillo, cuyo periodo finaliza el próximo 1 de septiembre, al igual que los precedentes, se asemejó más a un mitin político, a una asamblea dócil de 400 integrantes, con votación a mano alzada, que aprueba casi por aclamación las directrices y acuerdos de su líder en vías de extinción.

Visto el resultado, hasta aprobaron la permanencia de los sangrantes Halcones, basquetbolistas que se lleven 56 millones anuales de la UV, no se duda en el control que mantiene aún el rector en turno y no sólo de este orden universitario.

También de la cúpula de notables, los nueve miembros salidos de su mano, que forman la Junta de Gobierno de la UV, quienes tendrán la decisión de elegir en breve el nuevo rector para los siguientes cuatro años.

El poder que ejerce el rector durante su período, ya se sabe, le permite cooptar a los miembros del Consejo Universitario, muchos de ellos, funcionarios de la Facultad y centros de investigación y docencia, que atienden sus carreras y promociones al apoyo rectoral, y ni se diga los miembros de la Junta de Gobierno, propuestos por el Rector y que no obstante ocupar un cargo de elevada responsabilidad son de carácter honorario; lo que es un decir, pues son recipendiarios de otros favores del presupuesto de la UV que obviamente emanan de la buena voluntad del rector.

La autonomía de la UV, concedida al final del gobierno de Patricio Chirinos en diciembre de 1996, abdicado de la facultad de nombramiento del rector que tenía el Gobernador, ha creado una élite universitaria articulada en torno al rector en funciones. La estructura primaria de poder de la UV y su ejercicio, especialmente las facultades de nombramiento y de asignación presupuestal de alrededor de 5 mil millones de pesos anuales, se concentra en el rector y, por extensión, en su camarilla. Por ello, no extraña la relación del rector al máximo permitido de continuidad, dos periodos, cada uno de 4 años. Es claro que ha sido este mecanismo de subordinación del Consejo Universitario y de la Junta de Gobierno el que ha permitido que el primer rector autónomo, Víctor Arredondo, nombrado en 1997, se haya reelecto en 2001 otro período y heredado el cargo a su Secretario Académico, entonces Raúl Arias Lovillo, quien primero cubrió su suplencia (2004- 2005), cuando Arredondo se incorporó como secretario de Educación del Gobierno de Fidel Herrera, para ser electo rector en 2005 y reelecto en 2009. En 16 años de autonomía la UV sólo ha tenido 2 rectores, Arredondo y Arias Lovillo. Sin embargo en el inter se pelearon las comadres y como el viejo régimen priista, el ungido Arias Lovillo se distanció del antecesor para crear sus propios cuadros y su reino.

LOS ASPIRANTES

Los curiosos del actual sucesión que se abrira con la convocatoria de la Junta de Gobierno el 1 de julio, es que el ex rector Víctor Arredondo pretende participar como aspirante a rector, mientras que Raúl Arias, dueños del balón los últimos nueve años, ya lo repele (le abrió fuego a través de uno de sus empleados, un ex rector anterior a la autonomía, el abogado Emilio Gidi, intérprete de que aquel está impedido por la legislación universitaria), y cuál presidente priista del viejo régimen, pretende heredar el trono a uno de los suyos. Se han apuntado al relevo de su jefe un delfín y una delfina. El Secretario Académico Porfirio Carrillo y la Secretaría de la Universidad, Leticia Rodríguez Audirac (¿no debería pedir licencia para garantizar equidad en la comparecencia?).

Por su cuenta y riesgo, ajeno a la cuadra de Arias Lovillo, se anotó también el director de la Facultad de Derecho, Manlio Fabio Cazarín. Aletea por ahí, igualmente el sempiterno dirigente del Sindicato del Personal Académico, Enrique Lavet Gorozpe, actual diputado local. Más los que salgan, y incautos a la Ley de hierro de la Junta de Gobierno. Abierta la convocatoria el primero de julio, habrá 10 días para el registro de aspirantes, un pedido de <> a la comunidad universitaria del 5 al 15 de agosto; y el 16 de ese mes se sabrá la lista de los candidatos admitidos. El 26 de agosto serán entrevistados por la Junta de Gobierno y el 28 de agosto, el humo blanco, rector habemus y el 2 de septiembre su toma de posesión.

GANA EL QUE CONTROLA 6 VOTOS

Proyectos y rollos parte sobre el desarrollo de la UV, su diagnóstico, modelos educativos de modernización, el advenimiento de la sociedad del conocimiento, tecnologías información de saberes << integrales>> en el mundo global, vinculación con el mercado laboral, la invocación y por qué no, con la <>, la calidad y la reforma educativa, la clave de la elección está en el jurado.

Quien controle 6 votos de los nueve integrantes de la Junta de Gobierno será el nuevo rey de la UV, no por cuatro sino por los siguientes 8 años, para ser fieles con la tradición del poder <>.

Salvo algún imponderable, por los recursos económicos y políticos a su disposición, final previsible será entre los antiguos aliados y hoy rivales: Víctor Arredondo y Raúl Arias Lovillo, uno de representación personal en la lucha y otro por interpósita persona.

¿Conservará las lealtades de la Junta de Gobierno Raúl Arias Lovillo y podrá heredar a alguien de su grupo?, ¿conseguirá Arredondo influir en ellos mediante sus contactos en la educación superior, la ANUIES o de plano con los irresistibles <> o maletines?

Cuando asuma el nuevo rector de la UV, como el presidente José López Portillo, en su toma de posesión en 1976, se vale pedir el perdón a los excluidos de la UV. A los miles que no han podido ni podrán ingresar, como a los marginados de los procesos de decisión. Cosas de la democracia y la autonomía universitaria para el beneficio de las camarillas de ayer y de hoy.

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