Trabajar por una sociedad informada y unida, la esencia del periodista: Catón

+En un estado como Veracruz, cuya circunstancia geográfica lo hace tan extenso, la tarea del periodista es una tarea de unidad, destacó

Zona Centro

COMUNICADO - 2013-06-07

La naturaleza y esencia del periodista es trabajar por una sociedad informada y unida, ésa es nuestra tarea: unir, y en un estado como Veracruz, cuya circunstancia geográfica lo hace tan extenso, la tarea del periodista es una tarea de unidad, afirmó el abogado, pedagogo y periodista Armando Fuentes Aguirre, Catón, quien compartió con sus colegas vivencias, historias y anécdotas plenas de humor y enseñanza acerca de este oficio del que dijo ser “un eterno y permanente aprendiz”.

Invitado de honor a la celebración del Día de la Libertad de Expresión, en la que el gobernador Javier Duarte convivió con casi mil hombres y mujeres que ejercen el periodismo, citó al mandatario, quien dijo que el diario trajinar de los periodistas en busca de la noticia, su empeño permanente por informar, nos ayuda a entender nuestra realidad, pero sobre todo a formar un mejor Veracruz.

“Usó una linda palabra que me gusta mucho y que hace tiempo que no oía, él hablo de nuestro oficio como un cotidiano trajinar, esa palabra es bella porque implica ir de un lugar a otro para cumplir una misión.

“También dijo que la naturaleza y esencia de esa función es que los periodistas debemos trabajar por una sociedad informada y unida, ésa es nuestra tarea, queridos colegas, unir, somos comunicadores, y en la raíz de esa palabra está la palabra comunión, y en un estado como éste, cuya circunstancia geográfica lo hace tan extenso, la tarea del periodista es una tarea de unidad”.

Casi una hora le llevó al coahuilense narrar, con agudo humor y “chispa”, sus tiempos de juventud en los que, en muchas ocasiones, según sus propias palabras, el azar le fue abriendo las puertas en un mundo fascinante y del que actualmente es un referente nacional.

Expresó su reconocimiento a los periodistas veracruzanos, porque lo son “por vocación, en tanto que yo, lo soy solamente por ocasión, es decir, por azar”. Cuando tenía 20 años, estudiante aún de Derecho, en un día lluvioso tras salir de la ópera, le ganó un taxi a una persona mayor, con quien compartió la unidad, y cada quien a su casa. “Pensé que ahí todo había terminado, pero no, todo había comenzado”.

Meses después se encontraron nuevamente, el señor le invitó un café, y se frecuentaron ocasionalmente al salir de la función para comentarla; era el crítico de arte de la cadena García Valseca, entonces la organización periodística más importante del país.

“Un día después de una función Don Juan me dice: ‘Oiga, Fuentes, yo no voy a poder venir la próxima función por qué no escribe la crónica’. Dije: ‘Oiga, don Juan, pero yo no sé de ópera, y él me dijo: ‘Ya me he dado cuenta de que no sabe, pero tiene la habilidad de hacer creer que sabe’, y esa habilidad, dicho sea entre paréntesis, la conservo hasta la actualidad. Escriba usted la reseña, y la escribí”.

Se fue a Saltillo, con una carta de recomendación que le dio don Juan, quien le recomendó escribir para periódicos, pero no le hizo caso, y buscó trabajo con los abogados de la ciudad, sin éxito; entonces recordé la carta, y con ella me presenté ante el Sol del Norte.

“Abrió la carta, y con voz casi temblorosa, me preguntó: ‘Y ¿de qué quiere usted trabajar?’, y yo respondí con la frase mágica que abre la puerta de cualquier empleo, le dije: ‘De lo que sea’. Y entonces su gesto se alivió, después me explicaría la razón de su inicial alarma y de su posterior alivio: la carta estaba firmada por el mismísimo Coronel García-Valseca… Si hubiera pedido la chamba de subdirector, jefe de redacción, de información o gerente, me la habría que dar, pero me dio otra más hermosa, me hizo corrector de pruebas, así empecé este precioso oficio. Después fui reportero, ésos son los verdaderos periodistas, luego columnista, y ahora aquí estoy.

Dueño de un manejo escrupuloso del lenguaje, entretejido con gran agilidad mental y dotes histriónicos al narrar, Catón habló de diversos personajes ficticios vehículos de sus mensajes; así, citó el Chaparro Tijerina, quien dentro de sus frases de vida decía que “el dinero no compra la felicidad, sobre todo si es poco”.

Al intentar “analizar” el porqué de las crisis que vive el país, dijo que se debe a errores que hemos cometido porque el único lugar donde el “éxito” se ubica antes que el “trabajo”, es en el diccionario; dijo que los mexicanos han olvidado que en su pasado el país ha superado peores crisis que las que ahora enfrenta, y que de todas hemos salido con bien y para ser mejores.

A Catón se le atribuye la descripción de Veracruz como “la sonrisa de México”, una concepción a la que el gobernador Javier Duarte de Ochoa aludió como aquella con la que “los veracruzanos nos identificamos y que muestra nuestra fuerza, nuestro carácter, nuestra templanza que nos ha permitido siempre avanzar en nuestro camino, superar nuestros retos y ver con optimismo y alegría el futuro”.

Agradeció al mandatario la invitación al acto. “Ciertamente no merezco las palabras de afecto que él me dijo, y el homenaje al que hizo alusión” y bromeó con una frase del cómico Groucho Marx: “No merezco un homenaje, pero tengo artritis y tampoco la merezco”.

“El afecto que ustedes, con sus risas y sus aplausos me han mostrado, me impartieron ustedes, amigas y amigos veracruzanos, el santo sacramento de la bondad humana”, dijo, tras agradecer a la señora Karime Macías de Duarte la invitación y a quien se refirió como “una dama gentil, llena de generosidad”.

Fue el 24 de julio de 2012, cuando Amando Fuentes Aguirre, quien colabora con más de 150 diarios del país, visitó la entidad para recibir el Doctorado Honoris Causa que le entregó la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV), “por su destacada contribución al mundo de la historia así como de la jurisprudencia y la literatura”, una distinción que por primera ocasión recibió de la Universidad Autónoma de Nuevo León en 2003.

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