Asuntos Públicos: YUNES MÁRQUEZ Y YUNES LINARES, BURLA AL ELECTORADO
+ Escrito por Eduardo Coronel Chiu, publicado por Diario AZ Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2013-06-26
Frente a las numerosas evidencias de su ofensivo enriquecimiento en los cargos públicos, sólo con una inmensa cara dura para el cinismo, del tamaño de su mal habida fortuna –y su apuesta a la impunidad. Miguel Ángel Yunes Linares y su hijo Miguel Ángel Yunes Márquez se han atrevido a postularse aprovechando la debilidad y la división en el PAN, respectivamente como sus candidatos a diputado plurinominal (8 de la lista) y a la presidencia municipal de Boca del Río.
Como la discreción y la vida austera no es lo suyo, el inmenso patrimonio familiar de largo tiempo conocido en Veracruz, que incluye ostentosas residencias y otros bienes inmobiliarios, vehículos de lujo, redes de negocios diversos y abultadas cuentas bancarias en el país y en el extranjero, calculados en más de mil millones de pesos, era inevitable que la opinión pública y los actores políticos se enfocaran a ventilar la corrupción de esta familia como fuente de su escandalosa riqueza.
No es que antes no se hubiera señalado su corrupción, sino que se sabía estaban protegidos por los gobiernos del PAN, así que en el nuevo escenario de la segunda alternancia en el Gobierno Federal, y en la confianza de la voluntad del gobierno priista de Enrique Peña Nieto de sancionar los abusos en el servicio público, se reanudaron las denuncias en contra del ex director del Issste y ex candidato del PAN a gobernador, Miguel Ángel Yunes Linares, y su hijo Miguel Ángel Yunes Márquez, ex presidente municipal de Boca del Río y ex delegado estatal de Oportunidades de la Sedesol. Es el caso de la presentada por enriquecimiento ilícito hace un par de meses en la PGR por el ex presidente del PAN, Manuel Espino, y la concurrencia de denuncias periodísticas que han ilustrado los cuantiosos bienes que no tienen correspondencia con sus ingresos devengados y declarados en sus cargos públicos.
El yate de la ignominia
La necesidad primaria de vivienda la tienen bien satisfecha, sus residencias en El Estero, en su tiempo exhibidas en los medios de comunicación, la del padre valuada en 45 millones de pesos y la del hijo en 35 millones, son posiblemente de los bienes de mayor valor, sin embargo, es emblemático de sus caprichos multimillonarios el famoso yate familiar de nombre veracruzano «El Ulúa». El lujoso yate, fabricado en USA por la compañía Tiara Yatch Corporate en Holland, Michigan sólo es accesible para los magnates. Mide de largo casi 20 metros por 4 de ancho y viene equipado como una residencia flotante; cuenta con una estructura de tres niveles, las fotografías del modelo hoy publicadas en este medio permiten una mejor observación y deslumbramiento de los espacios de confort y sus acabados para la travesía marina de los súper ricos Yunes Linares-Márquez. Este tipo de yate modelo Sovran se cotiza entre 1,5 y 2 millones de dólares, que al tipo de cambio de ayer (13.24 pesos) representa entre 19 millones 860 mil pesos y 26 millones 460 mil pesos.
La disposición de esa suma de dinero, tan sólo para la recreación familiar de los Yunes Linares Márquez –pasear en El Estero, ir a la pesca del Sábalo o surcar los océanos– al estilo del jet set internacional, es ofensiva para el pueblo veracruzano, cuya población mayoritaria no tiene acceso a los mínimos de bienestar, incluso padece carencias alimentarias básicas. Peor aún cuando su lujo y ocio –el yate y demás bienes– no procede de trabajo lícito, su fuente no es otra más que haber ocupado cargos públicos.
Por otra parte, el gusto familiar por los costosos yates Tiara es antiguo –un modelo anterior– (prueba de su riqueza amasada bajo el priismo) bautizado Fedayin, salió a relucir por las peripecias con los demonios del edén de Miguel Ángel Yunes Linares; fue captado fotográficamente en 2004, cuando encalló en las playas de Cancún, Quintana Roo, muy próximo al hotel en donde Miguel Ángel Yunes Linares era asiduo concurrente a las fiestas de su amigo Jean Succar Kury, el pederasta de Cancún, procesado por abuso sexual de menores y pornografía infantil, juicio en el que Yunes Linares estuvo implicado (pero fue protegido) debido a los testimonios de su participación que hizo una de las víctimas.
Cola larga
Lo sorprendente es que con toda la cola de corrupción que tienen todavía se atrevan a postularse y pedir el voto a su favor al electorado de Veracruz. La contraparte del enriquecimiento ilícito evidente está en los señalamientos en sus pasadas actuaciones públicas. Miguel Ángel Yunes Márquez ya ocupó la presidencia municipal de Boca del Río de 2006 a 2009, dejó una deuda cercana a los 25 millones de pesos sin soportes documentales, misma que se soslayó debido a un extraño acuerdo político, pero podría reabrirse en el Congreso local por recientes denuncias; y en Oportunidades igualmente ha sido acusado de favorecer campañas electorales y negocios particulares, manipular el padrón de beneficiarios y dar cargos a militantes del PAN. Su corta carrera no justifica el valor de los bienes que dispone como propios. Y de Miguel Ángel Yunes Linares basten las denuncias sobre los desvíos multimillonarios en el ISSSTE durante su periodo, entre ellos los contratos manipulados de redes informáticas y del surtimiento multianual de medicinas y, por supuesto, el fraude en las fiestas del Bicentenario, mediante triangulaciones ilegales por varios miles de millones pesos en el Turissste.
El descrédito de la clase política encuentra en la familia Yunes Linares-Márquez una causa fundada para el rechazo, muestra también la perversión de valores en que ha incurrido el PAN y que explica en parte las razones del voto nacional en contra que los sacó del Gobierno Federal. Achicadas las posiciones en la caída del PAN y la salida del poder de su antiguos protectores, los Yunes no tienen más que refugiarse en su último bastión, donde intentan no tanto convencer de su «honestidad», algo que ni el más ignorante se traga, sino comprar votos, al fin que tienen mucho dinero de lo que se han robado. Votar por ellos sería votar por los políticos corruptos, saqueadores del erario, por sus mansiones y lujos, votar por su yate de crucero.