Esta semana los veracruzanos hemos enfrentado nuevamente devastaciones por las lluvias. Nuestra orografía sumada al hecho de que por nuestro territorio pasa el 33% de los escurrimientos de todo el país nos hace ser sensibles al asunto.
Es un tema que inevitablemente estará presente y hemos aprendido a manejarlo, a tal grado que contamos con una Secretaría de Protección Civil.
Barry se ha llevado a su paso cientos de casas que se encontraban a orillas de los ríos, destruyendo pertenencias, sueños y muchas horas de trabajo de nuestros paisanos.
Son fenómenos naturales que no dependen (ojalá lo hicieran) de la decisión de una persona, lo único que nos queda es estar bien preparados y atender debidamente las contingencias.
Pero además de Barry hay otro tipo de desastre natural que me ha robado la atención esta semana: me he enterado que una de nuestras chicas ganadoras del Mundial de Robótica del Instituto Tecnológico de Gutiérrez Zamora ha declinado la invitación laboral que le ha hecho la NASA por casarse en su natal Misantla.
Muchas veces los sentimientos nublan más la mente que las nubes o el cielo en una tormenta como Barry.
Quienes trabajamos día a día por mejorar nuestro entorno desde una perspectiva de género sabemos lo importante y complicado que resulta tener a mujeres en puestos de toma de decisiones, en carreras de ciencias y tecnología, participando activamente en el mercado laboral.
Esmeralda querida:
Esta columna es para ti.
Eres un ejemplo a seguir para muchas jóvenes mexicanas. Eres un orgullo para tu familia, para Veracruz y para las mujeres del mundo. Sé que eres una chica inteligente, tanto que la NASA se ha fijado en ti.
Sea cual sea tu decisión estoy segura que le habrás dedicado horas de reflexión y sé también que poco derecho tengo de pedirte que reconsideres. Contarás con nuestro apoyo en cualquier escenario.
Hay eventos que, como Barry, no está en manos de ningún gobernante decidir, sino simplemente podemos atender debidamente la contingencia.