Asuntos Públicos: ESPINAZO A LA OTRA FAMILIA DE YUNES LINARES
+Escrito por Eduardo Coronel Chiu, publicado por Diario AZ Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2013-06-28
No se le ha acabado el parque a Manuel Espino, el ex presidente del PAN y dirigente de la organización Concertación Mexicana, para su denuncia por enriquecimiento ilícito en contra de Miguel Ángel Yunes Linares, director del ISSSTE de diciembre de 2006 a principios de 2010 y actual candidato del PAN a diputado plurinominal.
Aunque una buena parte de los ostentosos bienes señalados del patrimonio familiar eran de sobra conocidos en Veracruz, por lo que se ve, la inmensa fortuna acumulada por Yunes Linares y sus hijos, el trío Yunes Márquez –Fernando, senador; Miguel Ángel, candidato del PAN a presidente municipal de Boca del Río; y Omar, éste el empresario y encargado del servicio de lavado, parece no tener fin.
Convertido Espino en la punta de lanza del combate a la corrupción de Yunes Linares y su familia, después del extenso listado de bienes exhibido en su denuncia original de mayo en la PGR, otros interesados en reforzar la causa –muchos del PAN, asegura– han acudido a él para allegarle más datos confirmados del desmedido capital de esa familia; de ahí que ya se cuenten varios episodios de pruebas del enriquecimiento ilícito. Y si en la primera exhibición la fortuna se valuó en más de 1,200 millones de pesos, por las sucesivas ampliaciones de la denuncia ya se habría perdido la cuenta. Tienen todo el dinero del mundo y sólo de sus puestos públicos. Se le han agregado documentos de cuentas bancarias internacionales, con movimientos en 2010 de más de 6 millones de dólares, una serie de compras de inmuebles por más de 30 millones de pesos en la zona de Polanco en el DF, efectuadas por el hijo operador de la tintorería, y ayer de otra propiedad más en Cuernavaca, Morelos.
Nidito de Amor y negocios
La nueva revelación de Espino, quizá no tan importante en valor como las demás, aunque no es poca cosa una residencia ubicada en un inmueble de mil metros cuadrados valuada en 10 millones de pesos en Cuernavaca, Morelos, la ciudad de la eterna primavera, adquirido en 2007, tiene sin embargo, una particularidad que la hace destacada. De acuerdo con los datos del Instituto de Servicios Registrales y Catastrales de Morelos, se trata de una copropiedad con Sandra Alicia Ortega Rivas, persona muy identificada con Miguel Ángel Yunes Linares desde hace más de 20 años, con quien se le ha ligado no sólo sentimentalmente sino como parte de su red de negocios en el servicio público. De esa relación es anecdótico y, al fin de cuentas su esfera privada, sus fotos de paseos playeros, aunque no tanto la mención que se hace de ambos en la investigación de pederastia en Cancún en el caso de Jean Succar Kuri; pero lo relevante en el tema del enriquecimiento ilícito y la rendición de cuentas son sin duda sus complicidades en el desvío de recursos públicos.
En el medio público de Veracruz se la recuerda desde la época del gobierno de Patricio Chirinos (1992-1998), cuando Miguel Ángel Yunes Linares era Secretario General de Gobierno. Ella era contratista de publicidad del Gobierno del Estado y favorecida con millonarias adjudicaciones exclusivas de campañas gubernamentales y políticas para su empresa Conceptos Publicitarios. Entonces no se dudaba que la empresa publicitaria era de Yunes Linares y que Sandra era la prestanombres. Casi cinco años, de diciembre de 1992 a septiembre de 1997, le pagaron con cargo al presupuesto del estado.
También estuvo Sandra Ortega con Yunes y su equipo en el oscuro periodo de la administración de las prisiones federales, y aún estaba ahí en enero de 2001, con el encargado que había dejado Yunes al frente, Enrique Pérez, cuando se produjo la famosa fuga del Chapo Guzmán del penal de Puente Grande, Jalisco. Fue investigada por una declaración de que ella recibió una llamada alertando la fuga.
La otra familia en el ISSSTE
En su etapa más reciente, Sandra Ortega fue delegada del ISSSTE en la zona norte del Distrito Federal y más que eso, fue en el eje de la otra familia de Yunes Linares incrustada para hacer negocios en el ISSSTE. Es evidente que ella es el enlace con su hermana Rosana del Carmen, nombrada por Yunes Linares directora de los servicios turísticos del ISSSTE, la dependencia ahora famosa por los multimillonarios desvíos del Fondo Bicentenario –encubiertos por el gobierno de Calderón, y aún en investigación por la actual administración. El Turissste, a cargo de la cuñada de Yunes, dictaminó la Auditoría Superior de la Federación trianguló operaciones del Fideicomiso para el Bicentenario sin tener facultades y adjudicó directamente a precios fuera de mercado por varios miles de millones de pesos. Sería ingenuo pensar que no le tocó a Yunes Linares –y a otros connotados funcionarios panistas del pasado gobierno–, de las cuantiosas ganancias que se presume extrajeron de ese negocio de cuello azul.
La campaña anticorrupción del gobierno de Peña tiene en Yunes Linares y sus dos familias un pendiente de credibilidad, se registra aquí un subejercicio de la acción penal. Esto no obstante que el Congreso de la Unión, por medio de su Comisión Permanente, el pasado 12 de junio aprobó un exhorto al procurador de la República, Jesús Murillo Karam –de quien el señalado presume su amistad– y al secretario de Hacienda, al primero para que le imprima celeridad a la investigación de la denuncia por enriquecimiento ilícito, y al segundo para que a través de la Unidad de Inteligencia Financiera colabore en la investigación en la línea del lavado de dinero y la defraudación fiscal.
POR FIN SALEN DEL ISSSTE
Lenta como se ha visto la nueva administración federal en los relevos de mandos panistas –entre otros aspectos de gobierno– hasta hace poco en el ISSSTE fueron removidas las hermanas Ortega. Con todo y que han sido escándalos públicos sus vínculos con el ex director del ISSSTE –sobre todo a partir de la corrupción por medio del Turissste– sobrevivieron no se sabe debido a qué arreglos por varios meses después de la llegada del nuevo gobierno. El caso es que se ha sabido que ahora ya están fuera –pese a que Sandra aún figura en el directorio institucional– y que se les continúa investigando.
En la secuela de la tardía limpia de los cuadros dejados en el ISSSTE por Miguel Ángel Yunes Linares, varios de los veracruzanos ahí incrustados desde la administración panista han comenzado a retornar a la entidad. Tocan puertas en el Gobierno del Estado, donde se ha cobijado a los que abjuran de su pasado reciente yunista y ante el achicamiento de los espacios para ese grupo político negarían a su madre y hasta dios padre por una chamba en el administración estatal. El colmo sería que los recogieran, como si el servicio de recolección de basura política de los enemigos de ayer –y quizá de mañana– no hubiera sido ya excesivo.