Sin honestidad y capacidad de jueces no validarán juicios orales en Veracruz
Afirmó la delegada de foro de abogados en la entidad, Justina Reducindo Candanedo.
Zona Centro
Jacinto Romero Flores - 2013-08-05
Mientras el Estado no tenga garantizada la capacidad y la honestidad de los funcionarios que integran el poder Judicial, los juicios orales estarán condenados a fracasar, afirmó categórica la delegada del Foro de Abogados del Estado de Veracruz, Justina Reducindo Candanedo.
Estableció que los juicios ya eran orales de acuerdo a lo que dicta el Artículo 40 del Código de Procedimientos Civiles: “Los jueces y magistrados o quienes correspondan, recibirán por sí mismos, las declaraciones y presidirán todos los actos de prueba, bajo la pena de suspensión de uno a dos meses, independientemente de otra responsabilidad que pudiera resultarles”.
Sin embargo, sostuvo, “cuándo hemos visto a un juez que presida las audiencias, yo, en lo personal, exijo que el juez esté presente en las audiencias y por qué, lo exijo, porque es trascendental que escuche, porque él, entonces, va a poder calificar si el interrogatorio es correcto, si el que contesta lo hizo realmente con espontaneidad, si revela que está diciendo la verdad o no?”.
Insistió, “los jueces nunca están en las audiencias, y si lleva a cabo una inspección ocular, el juez nunca va, siempre manda al secretario, aquí se requiere un mayor compromiso de los jueces, secretario y de todo el personal que interviene del poder judicial, para que funcionen los juicios orales”.
Precisó, “para que haya una sana impartición de justicia, será necesario que haya honestidad entre el personal del poder judicial, pero además que tengan la capacidad para que se pueden desempeñar profesionalmente”.
Ya las universidades son las responsables de la formación académica de los futuros jueces que serán encargados de impartir justicia, por esa razón, tienen que ser muy estrictos de que se cumplan con todos los planes de estudio, que no se regalen calificaciones, apuntó.
Terminó diciendo que el Tribunal Superior de Justicia en el Estado debe de aplicar concursos de oposición para designar a los futuros jueces, ya que muchos de los que imparten justicia se valen del amiguismo o del compadrazgo para obtener un cargo de este nivel.