Asuntos Públicos: MANOTAZO EN LA JUNTA DE GOBIERNO DE LA UV

+Escrito por Eduardo Coronel Chiu, publicado en Diario AZ Veracruz-Xalapa

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2013-08-19

Para observadores realistas de los factores de poder interno que se mueven en la sucesión de rector de la UV para el período 2013- 2017 que conduce la Junta de Gobierno alineada con el rector saliente, Raúl Arias Lovillo, la exclusión fulminante de la competencia del ex rector Víctor Arredondo ha sido una confirmación de mando y de que los datos están cargados a favor del representante de la continuidad del poder del grupo, el Secretario Académico Porfirio Carrillo.

Aunque sabido control de Arias Lovillo y su grupo sobre los 8 integrantes de la Junta de Gobierno (varios de ellos miembros de la su camarilla) y del aparato de movilización académico estudiantil -la cargada- anticipaba qué Arredondo no sería selecto rector, la decisión tomada por la Junta de eliminarlo antes de la fase final deja además entte líneas el mensaje personal del rector, cuyo mandato agoniza, pero alcanza a nombrar heredero.


Al margen de los cuestionamientos del rectorado de Arredondo, que no fueron pocos, algunos incluso públicos, como el daño patrimonial de a la UV por aquella contratación de renta de computadoras, que sólo mereció la cobertura obligada de su sucesor Arias Lovillo y una amonestación por escrito, como trapos sucios lavados en casa, no podría decirse que careciera de competencia, currículum y proyecto académico, como para no poder llegar a la entrevista personal con los miembros de la Junta de Gobierno, a la que tendrán opción los cinco a los que concedieron la calidad de candidatos a rector.

Por currículum no era objetivamente eliminable en esta fase. Aparte del grado de doctor en Psicología Educativa, su trayectoria en la Secretaría de Educación Pública, donde fue director de Educación Superior, luego rector de la UV de 1997-2004, reelecto en su segundo período por una Junta de Gobierno como la que ahora lo elimina, ocupó la Secretaría de Educación del estado de 2004-2010; evidentemente contaba con los mínimos para por los menos ser oído por la actual Junta de Gobierno. ¿Comó justificar que dos juntas de gobierno, la primera en 1997 y la segunda en 2001, en sendos procesos de elección de rector, bajo las mismas normas legales, lo hayan designado haciendo un juicio de entre el bien de la universidad y sus características personales, y la actual junta simplemente lo desecha en el primer descarte?.

Oficialmente qué Arredondo no era nuestro candidato, como no lo es ninguno, para que no se confunde el sentido del comentario. A los interesados en la toma de decisión institucionales sirve su caso para ilustrar el mecanismo decisorio, cupular, discrecional y subjetivo, con el que funciona la elección de rector de la UV, con una Junta de Gobierno imbrincada con el actual grupo del poder rectoral, el saliente rector y su relevo dentro del mismo grupo. Son los dueños de la autonomía.

DESAFÍO INÚTIL

Desde las primeras señales de interés en volver a ser rector, apoyado por un grupo político externo, que ya se vio, fue barrido por los dueños del balón, la cancha y el jurado, Arredondo fue atajado por representantes de Arias Lovillo que estaría impedido de participar por prohibición legal de reelección, interpretación controvertida que sin embargo no fue ahora invocada por la Junta de Gobierno para excluirlo. La molestia que provocó en Raúl Arias la aspiración de Arredondo le mereció además alusiones de que la comunidad universitaria no aceptaría al igual que encendidas defensas a sus logros, como la personalizada autonomía universitaria.

Sabida la rivalidad entre ambos, no obstante que Arias, secretario académico del rectorado te Arredondo y su heredero del poder, cuando redondo se incorporó como Secretario de Educación del Gobierno de Fidel Herrera, el deslinde posterior de Arias Lovillo y la creación de su propia camarilla y espacio de poder es claro. Por ello, la resolución de la Junta de Gobierno no puede verse sino como una demostración de poder, un desplante personal de Raúl Arias Lovillo, el mensaje a su antecesor y sus apoyos políticos externos, de quién manda en la UV. Asimismo es la confirmación de reglas no escritas del poder de la Universidad Veracruzana; el rector en turno se reelige para un segundo periodo y designa a su sucesor.

FINAL TRANSPARENTE

El comunicado de la Junta de Gobierno por el que elimina a cinco aspirates y selecciona a cinco para entrevistarlos personalmente para que o defiendan su proyecto para la UV, no es un dictamen ni una argumentación sólidamente fundada y motivada. Con todo, cumple con la discrecionalidad que les permite la legislación y su reglamento, y aunque refiriendo los artículos legales que contienen sus atribuciones, no por que incluye a unos y excluye a otros. La llamada no es más una pantalla de consulta democrática, pero su ley no les exige más. Dice la Junta haber recibido la opinión de 4 mil 340 universitarios, pero si se analiza el procedimiento, no fueron más que recepciones de adhesiones y rechazos, en su caso, audiencias de unos cuantos días en las regiones del estado donde concedieron 10 minutos a cada grupo que lo solicitó. Por otro lado, en su calendario de entrevistas sólo aparece el nombre del responsable del , así que cuántos fueron en total los asistentes que a la de las cifras de Juntas. Asimismo, su modalidad tecnológica de opinión en línea tuvo acaso interés, según reportan ellos mismos, hubo apenas 339 universitarios que llamaron el formato de encuesta de opción múltiple que colocaron en su página de internet.

En los que sigue para el tamal rectoral, conforme al calendario previsto, la junta en pleno recibirá el próximo 26 de agosto a los candidatos; Obviamente va el secretario académico, Porfirio Carrillo, la carta marcada, además de Leticia Rodríguez Audirac, la secretaria de la UV, también del mismo grupo; el director de la facultad de Derecho, Manlio Fabio Casarín, la directora del Museo de Antropología, Sara Ladrón de Guevara, y el investigador Francisco Monfort. Luego de la demostración de control sobre la Junta de Gobierno, es evidente que el 28 de agosto comunicarán que es Porfirio Carrillo.

Aunque no en el sentido que pretende es aplicable la afirmación del actual presidente de la Junta de Gobierno y <único vocero autorizado>, como le gusta le gusta poner en sus comunicados a Adalberto Tejeda Martínez de que el seguimiento de la prensa al proceso de elección de rector . Es tan transparente el mecanismo de la Junta que ya se sabe a quién va a elegir.

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