"Se mojaron los libros, se mojaron las bancas, los pizarrones y lo que es el techo se voló completamente, no tenemos nada", asegura una estudiante
Zona Centro
EL Universal Veracruz - 2013-08-28
Jóvenes del puerto de Veracruz regresaron a las aulas, excepto Dulce, estudiante de una escuela telesecundaria que se destruyó con el paso de la tormenta tropical Fernand.
"Se mojaron los libros, se mojaron las bancas, los pizarrones y lo que es el techo se voló completamente, no tenemos nada", son las palabras de la madre de Dulce, la señora María Carrera Espinoza, quien lamenta las condiciones actuales de este centro educativo.
Junto a Dulce estudian 64 compañeros más de los diferentes grados, sin embargo, Dulce y estos jóvenes tienen algo en común, comparten el mismo salón mientras escuchan las cátedras de sus tres maestras.
La escuela del fraccionamiento Albatros se ubica en un terreno baldío donado por la empresa fraccionadora, los 65 estudiantes y sus padres construyeron el aula de aproximadamente 5x10 y actualmente, la clave de registro que les asignó la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) es: 30ETV0431E.
Desde tres años atrás, los estudiantes han adaptado la telesecundaria con bancas de madera, pizarrones y material didáctico, instrumentos educativos que el viento y la lluvia de 'Fernand' destruyeron completamente, junto a los libros recién entregados por la SEV.
Doña María clama, "no queremos molestar porque no está el tiempo como para molestar, la economía está desgasta y la mayoría somos madres solteras, pero no podemos componer la escuela, todo se rompió".
Reconoce lo difícil que será reconstruir lo que en tres años tres generaciones de estudiantes y padres de familia edificaron, por ello, Doña María camina sobre el piso de tierra de la escuela, pide asomarse al baño y se lleva la mano a la cabeza en medio de la desesperación y frustración por no poder brindar mejores condiciones de estudio a su hija.
"Sabemos que no nos van a construir para mañana una escuela, no tenemos luz ni baño, por eso sólo pedimos aulas móviles como lo han hecho en otras escuelas", para que Dulce y sus 64 compañeros puedan en breve regresar a las cátedras y el recreo.