Asuntos Públicos: PRIMER INFORME DE EPN

+Escrito por Eduardo Coronel Chiu, publicado en Diario AZ Veracruz-Xalapa

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2013-08-29

A unos días de que el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto (EPN), rinda su primer informe de labores el próximo domingo 1 de septiembre, la situación del país no se corresponde con las expectativas que despertó su candidatura e inicio de gobierno: Muchas intenciones y proyectos de reformas para transformar la nación y escasos o negativos resultados. Es decir, mucho ruido y pocas nueces, en medio de protestas incontrolables, persistente inseguridad, economía estancada, pobreza y empleo sin mejoría, desencanto.

En materia de seguridad pública no se observa una disminución significativa de la violencia de los grupos de delincuencia organizada en la mayoría de los estados en focos rojos, a pesar de la captura de algunos capos, tenidos como los más buscados, además de la proliferación de grupos de autodefensa, de los que se han documentado casos, como en Tixtla, Guerrero, donde hasta someten a la policía municipal. Poco avance en la unificación policiaca; su acreditación lenta como siempre y la famosa Gendarmería, el cuerpo policiaco que propuso, no se ve para cuándo.

La economía atenida a sus ciclos y a la dependencia del mercado americano viene en picada, y la pasividad de Peña Nieto y su equipo la ha apuntalado, pero a la baja. Ya se han visto los ajustes en los pronósticos oficiales de crecimiento para este año, de 3.1 al inicio, ahora lo estiman en 1.8, pero los bancos lo ubican en 1 por ciento, y algunos analistas en franca recesión sin crecimiento alguno. Sin embargo el gobierno de Peña tan sólo en el primer semestre del año dejó sin ejercer 19 mil millones de pesos programados en varias secretarías de estado. La baja en la actividad económica y en los ingresos del petróleo repercutió en la recaudación fiscal e impactó con disminuciones a estados y municipios. La pobreza sigue prácticamente en los mismos niveles de hace décadas, no obstante las crecientes asignaciones presupuestales a los programas de asistencia social, y la Cruzada contra el Hambre, emprendida por el presidente, congelada por las elecciones en 13 estados, apenas ha pasado de spots publicitarios. Al no haber crecimiento económico, tampoco ha mejorado la creación de empleo, como tampoco lo han hecho los salarios de las mayorías.

REFORMISMO DE OLLA LLENA

En la visión del nuevo grupo gobernante encabezado por el priista Enrique Peña Nieto, la solución de los problemas del país, en particular de la falta de crecimiento y de incapacidad financiera del estado, pasa por un conjunto de reformas «estructurales» que eliminarían las barreras a la inversión. Para procesarlas políticamente se recurrió, como se sabe, al llamado Pacto por México, suscrito con el partido del gobierno, el PRI y los dos mayores de oposición, PAN y PRD, excluyendo a otros actores, entre ellos al Congreso y a los gobernadores, cuya agenda inicial condensó un vasto paquete reformista que disparó múltiples iniciativas, al principio consensuadas, pero a últimas fechas cada partido va por su cuenta. Ahora que ya muchos observan el agotamiento del pacto se ve que se sobrevaluó a las dirigencias de los partidos de oposición –que sólo llevaron agua a su molino en tiempos electorales–, sin que tampoco garantizaran la disciplina parlamentaria en las votaciones de las reformas en el Congreso de la Unión.
En abono a la lentitud del reformismo, en la mayoría de las iniciativas se optó por el camino más largo del cambio a la Constitución de la República, que requiere de supermayorías en cada cámara del Congreso, su aprobación en las legislaturas de los estados y además de adecuaciones a las leyes secundarias, lo que hace aún más tardado el proceso y todavía más la realización de sus efectos. Decididas quién sabe en qué orden de prioridades, a la fecha tenemos la agenda llena de reformas en proceso, unas aún en la Constitución y otras en la legislación secundaria. No se ha consumado plenamente ni la primera de ellas, la reforma educativa, para elevar la calidad de la educación, evaluar a los maestros y crear un sistema profesional docente, aprobada en la Constitución y en dos de sus leyes secundarias, tiene otra fundamental atorada por el rechazo de una fracción del magisterio, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, que tiene sitiado al DF (y hasta ha echado a los congresistas de su sede) desde hace dos semanas. Y siguen ahí para repudiar a Peña el día de su Informe. Pasaron en la Constitución reformas a telecomunicaciones y competencia económica, pero no hay aún legislación secundaria. Hay un grupo de reformas a las leyes secundarias para productividad y el financiamiento, no terminan de salir en la Constitución la de Transparencia y la que regulará la deuda de estados y municipios; y está en curso una de las más polémicas, la reforma energética (a Pemex y al régimen de la electricidad), de la que hay tres proyectos, uno por cada fuerza política, la del PRI y PAN a nivel constitucional para permitir la inversión privada y la del PRD, ultra nacionalista que deja intocada la carta magna. De este tema ya hay avisos de la conflictividad y movilización de protesta que se avecina, cuando menos análoga a la de los maestros.

Por si fuera poco, también quieren reforma político-electoral, igualmente cada quien la suya, independiente del agonizante Pacto por México, especialmente la oposición, que condiciona su previa aprobación a entrarle a las reformas económicas. En cambio, de la que todavía no hay nada es de la reforma anticorrupción, tampoco en acciones; salvo el encarcelamiento de la ex líder del SNTE, Elba Esther Gordillo, que sirvió para amansar al sindicato e inhibir su protesta a la reforma educativa, no ha caído ningún pez gordo, y en otras de la justicia, hasta liberaron al abuelo de los capos Rafael Caro Quintero.

Y TAMBIÉN HACENDARIA

La que ya viene es la reforma hacendaria, anunciada para el 8 de septiembre, junto con el paquete económico de 2014. Esta reforma también sacará chispas, no por el cambio al régimen fiscal de Pemex, sino por cómo se compensarán los ingresos de esa liberación de carga a la gallina de los huevos de oro de los ingresos públicos. Si meten la aplicación del IVA a los productos ahora exentos, medicinas y alimentos, no será muy bien recibida. Aparte de los mensajes de que habrá «progresividad» para que gravar más al que más tiene, supuestamente.

Es evidente que no tiene un escenario favorable Enrique Peña Nieto para su ceremonial del Primer Informe. Por cierto que ya no se sabe cómo, cuándo y dónde lo hará. Ayer canceló su gira a Turquía, se iba el día 2 de septiembre y también modificó su agenda del informe, el que rendiría en el campo militar Marte. Era un mal signo, blindado de las protestas en un campo militar.

La inacción del Estado, tanto del gobierno perredista del Distrito Federal como del Gobierno de la República ante las manifestaciones excedidas del marco de libertades constitucionales con daños y perjuicios a numerosa población y obstrucción a la actuación de autoridades, ha enviado un mensaje no de tolerancia y apertura al diálogo, sino de debilidad. Le pesa a Peña Nieto la sombra de Atenco.

TEMAS RELACIONADOS:

|