Asuntos Públicos: FRACTURA SINDICAL, EFECTO DE LA REFORMA EDUCATIVA

+ Publicado por Eduardo Coronel Chiu, en Diario AZ Xalapa y Veracruz.

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2013-09-24

Era previsible que la reforma educativa calculada para quitar a los sindicatos magisteriales su injerencia en la adjudicación de plazas entre sus agremiados, promoverlos y asegurar su permanencia en servicio, tendría como una de sus consecuencias el debilitamiento de su dirigencia. La principal fuente de su poder, el negocio de las plazas, su venta o herencia, se quebró, y lo que le ha quedado de interlocución con el Estado seriamente reducido, de ahí que su estructura de dominio esté en riesgo y, por lo mismo, vulnerable a los embates internos de grupos que encuentran la oportunidad de provocar renovaciones en el liderazgo.
Por ello, no extraña que en Veracruz el movimiento magisterial disidente de la reforma educativa que ha mantenido su protesta contra la aplicación de las nuevas leyes aprobadas en el Congreso de la Unión ayer haya derivado en la exhibición de una lucha intergremial. Los grupos de maestros inconformes en el estado variaron sus objetivos en la ciudad de Xalapa (en otros puntos continuaron con los paros en escuelas y bloqueos de carreteras), y aquí tomaron las instalaciones de las secciones 32 y 56 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), exigiendo la destitución de sus respectivos líderes, Juan Nicolás Callejas Roldán y Manuel Arellano Méndez.
A diferencia de lo que ocurre en la cabeza del movimiento la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la educación (CNTE), que debaten en la Ciudad de México sus métodos de lucha y objetivos, y si se regresan a sus bases, principalmente en Oaxaca, o si permanecen en la capital del país, regresan al Zócalo o qué van a hacer, en Veracruz los líderes del movimiento magisterial de una vez arremetieron contra la dirigencia sindical mayoritaria; hasta anoche seguían en posesión de las sedes sindicales del SNTE.
Lo sucedido en Veracruz, al margen del desenlace próximo que tenga esta confrontación intergremial, si los simpatizantes del aún grupo en el poder los desalojan o si lo harán las autoridades, pues la ocupación es ilegal, no es conforme a los procedimientos estatutarios, apunta la nueva tendencia del reacomodo en la estructura de poder sindical y de la lucha interna magisterial.

COSTO DE LA DOCILIDAD
Paga la élite dominante del SNTE el sometimiento forzado al Estado. Beneficiarios del corporativismo y los intercambios con el sistema político, el sindicato mayoritario forjado en la era del PRI se benefició de la alternancia política, que le tocó a Elba Esther Gordillo, ganando autonomía e incrementando privilegios durante los gobiernos del PAN hasta el punto de convertirse en copropietarios del sistema educativo básico, además de obtener cotos en la administración pública y cargos de elección popular.
El viraje en la política educativa promovido por el gobierno de Peña Nieto estableció nuevas reglas para el acceso a las plazas del sector, la permanencia y la promoción en los cargos, el concurso de oposición y la evaluación de competencia, así como el fin de los comisionados sindicales. En su estrategia, que ahora se ve parcial e incompleta, se asumió que la premisa central era anular la resistencia en el SNTE; en ese contexto se entiende el encarcelamiento en febrero de este año de la ex líder vitalicia Elba Esther Gordillo, acusada de lavado de dinero y delincuencia organizada y la intimidación y doblegamiento de la dirigencia nacional y las secciones en el país; sin embargo –ya se ha observado en la evolución del asunto– consiguieron las reformas legales, pero dejaron fuera de control a la disidencia sindical; también miembros del SNTE –la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, que aunque tienen una representatividad menor en el país, sus trincheras son Oaxaca, Tabasco, Guerrero y Michoacán, en su radicalismo y desafío al estado prendieron el descontento en otras partes de la República, como en Veracruz, donde la CNTE no tiene presencia.
La pasividad impuesta a los líderes del SNTE ante la reforma educativa, además de su descrédito y la inminente pérdida de influencia en el control de plazas, aunado a la desinformación –las falacias de que la reforma privatizará la educación y que es atentatoria de derechos laborales–, han creado condiciones para aumentar el descontento gremial y que los inconformes se planteen la renovación de los liderazgos.

LAS CAMARILLAS EN RIESGO
La reforma educativa ha puesto una estocada al corporativismo del SNTE y a su cúpula dirigente. Rebasados por las bases y liderazgos emergentes, sin la influencia de antaño en el manejo de las plazas, los actuales líderes no tendrán fácil su permanencia. Igualmente se debilita su importancia política y verán mermadas sus posiciones en los sendos partidos políticos donde se han vendido sus supuestos apoyos gremiales, el Panal y el PRI.
La improbable reversión de la reforma educativa dejará en el movimiento magisterial un objetivo más viable: el fin de los cacicazgos sindicales, como el de Juan Nicolás Callejas y su descendencia. Nada garantiza que los emergentes sean mejores, pero serían otros. La bandera de la «democracia sindical» es otro frente abierto por la reforma educativa.
Otras consecuencias aún están por verse. La centralización de la nómina y de la negociación salarial y de prestaciones en el Gobierno Federal reducirá la injerencia de los gobiernos estatales en su relación con el SNTE y seguramente tendrá repercusiones en los apoyos políticos de los maestros.

TEMAS RELACIONADOS:

|