Nuestro sudor, tiempo, corazón y vida para proteger a los veracruzanos: brigadistas

El mejor pago que se recibe no es un gracias ni un abrazo, es la satisfacción de haber salvado a una persona y encontrarla caminando tranquila por las calles, expresan

Zona Centro

COMUNICADO - 2013-09-26

Desde hace más de 26 años, Miguel Ángel Levet Guzmán ha dedicado gran parte de su tiempo a desempeñarse como voluntario en el Escuadrón Nacional de Rescate, en el Sistema Municipal de Protección Civil de Misantla; las 24 horas del día ha dedicado su sudor, corazón y vida a la población de su tierra natal, a su gran familia veracruzana.

Bajo las órdenes del coordinador regional de PC en Martínez de la Torre, Antonio Rosas de León, Levet Guzmán ha recorrido las colonias Villanueva, Díaz Mirón, Francisco I. Madero, Gutiérrez Nájera, Buenos Aires I y II, Lomas de Francisco I. Madero, Plan de Madero, Juan Jacobo Torres, Ejido Trapiche y Mesa de Guadalupe, entre muchas otras, donde ha llevado la esperanza al pueblo misanteco a través del rescate, auxilio y despensas.

Soy voluntario, destacó, tengo mi trabajo y familia y estos más de 26 años de servicio siempre han sido una satisfacción muy grande, “en el Escuadrón Nacional de Rescate no tenemos sueldo, pero aun así trabajamos con todo por el bien de la población, ponemos todas las ganas para apoyar a la ciudadanía, lo hacemos de corazón, y eso es lo importante”.

Miguel Ángel comentó cómo día con día, a causa de las contingencias en Misantla, sale de su trabajo y se incorpora a las labores de apoyo a la población necesitada, ocupando tan sólo una hora diaria para saludar y atender a sus seres queridos en casa, “gracias a dios tengo una familia que siempre me ha apoyado y que entiende mi labor, mi vocación como voluntario, es más, yo digo que tengo dos familias, la que está en mi casa y la misanteca, la veracruzana”.

Finalmente, el Técnico en Urgencias Médicas expresó que al contrario de lo que puede pensar la mayoría de las personas, el mejor pago que se recibe como rescatista no es un gracias ni un abrazo, “es la satisfacción de haber salvado a una persona y encontrarla caminando tranquila por las calles de Misantla, eso es lo que nos da energía para seguir adelante”.

TEMAS RELACIONADOS:

|